Publicado en Alimentación

El Síndrome Premenstrual Existe:

Supongo que muchos habréis oído hablar del SPM y puede que haya otros que no, así que, voy a comentarlo en el apartado de “Alimentación” porque creo que es interesante quitar muchas de las etiquetas que hay entorno a ello y esos momentos en los que gente de nuestro alrededor le quita importancia o amigos que te dicen que dejes de hacerte la víctima porque eso no existe, eres muy delicada y solo estás exagerando. Es un síndrome que a muchas chicas nos ocurre cuando empezamos a ovular, puede ser dos semanas antes o una de que vayamos a menstruar, existen una serie de cambios en nuestro cuerpo que empiezan a denotar la proximidad de esta a nuestra vida, lo cual, si no quieres tener hijos es como si te cayera la lotería 😉

Se muestra a través de cambios emocionales como la irritabilidad, enfado por cosas insignificantes, tristeza, alegría extrema, desgana o una productividad imparable. También a través de cambios físicos tales como hinchazón abdominal y en las mamas o dolor, problemas gastrointestinales incluyendo náuseas, extreñimiento o diarrea, ardores o sensibilidad en la boca del estómago, dolores de cabeza, gases, pesadez en las piernas, querer comer mucho o poco, antojos, ansiedad, nerviosismo… Tal y como dije en el post “Cuerpos Diferentes“, cada una de nosotras lo experimenta de forma distinta y a intensidades diferentes, puede que cada mes también varíe. Con esto quiero decir que hay muchas chicas que no notan estos efectos y no creen que otras podamos sean más sensibles a ellos o que puedan ser más molestos, tratando de ningunearlo o hasta decir que es algo que está en nuestra mente y no existe realmente.

A esto, por supuesto, hay que darle la importancia que tiene entorno a cómo alimentarnos y qué darle a nuestro cuerpo en estos momentos porque está increíblemente hormonado y te puede hacer sentir tantos cambios en general que tan solo deseas tener el periodo ya y olvidarte. No hay que hacer ninguna dieta, tampoco ser exigente con comer lo mismo que sueles comer porque vas a tender a comer más en este periodo y vas a tener antojos que no has tenido durante el resto del mes, hay que ser flexible, si te apetecen dos trozos de chocolate, pues adelante, no te prives y si es una bolsa de cacahuetes, disfrútalos. Como siempre digo, hay que dejar que el cuerpo te pida qué quiere, dejarlo fluir muchas veces es mejor que “no permitirle” alimentos que quizá son buenos en ese momento. Lo que también es recomendable es comer muchos alimentos que contengan hierro, ya que, estás ante una pérdida significativa de sangre en un futuro próximo.

Lo cierto es que se oye de todo. Es inevitable, ¿verdad? El ser humano es tan básico que lo primero que critica es lo que no conoce y no ha sentido en sus propias carnes y esta es una de las cosas. Desde comentarios del tipo “¿estás con eso otra vez? Vete al médico que eso no es normal”, “tienes que tener un problema emocional grave, no puede ser que tus emociones cambien tan radicalmente, búscate a un buen psicólogo” o “¿en serio?, ¿otra vez?, venga mujer que no será para tanto, no exageres y deja de quejarte”. Son, literalmente, frases que se dicen sin pensar y que no ayudan a la persona que las está sufriendo (cada una con su intensidad), se trata de entender el proceso y apoyar a la persona no asustarla con que existe algo más que le sucede o que necesita tratamiento psicológico, es solo un SPM que se debe normalizar.

Durante mucho tiempo, han habidos tabús sobre hablar de la menstruación y el SPM, de hecho, hace años ni se sabía qué era, yo empecé a conocerlo una vez que fui al ginecólogo y me informó de lo que ocurría y por qué, ya era adolescente pero no había oído hablar de ello ni siquiera en el colegio. Creo que es algo que se debe comunicar tanto a niños como niñas cuando están creciendo (incluyo a los niños para que se les eduque a cómo tratar este tema socialmente) y que estas sean capaces de reconocerlo por sí mismas cuando lleguen a la adolescencia y lo sufran, es interesante estar siempre informado y que sean tus padres los que te lo comuniquen. La educación podría ser más llevadera y abierta si se explica en casa, se trata con normalidad y se deja que la niña en cuestión se desarrolle pensando que no pasa nada por tener algo así y que puede compartirlo con cualquiera, comentarlo sin ningún problema y que, aunque lo tenga durante mucho tiempo, se va a seguir alegrando cuando el periodo aparezca llamando a su puerta 🙂


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The Premenstrual Syndrome Exists:

I guess a lot of you’ve heard of TPS and there may be others that don’t, so, I’m going to comment on it in the “Food” section because I think it’s interesting to remove a lot of the labels that are around it and those moments when people around us take away the importance of it or friends who tell you to stop being the victim because that doesn’t exist, you’re very delicate and you’re just exaggerating. It is a syndrome that many girls have when we start ovulating, it can be two weeks before or one since we going to menstruate, there are a number of changes in our body that begin to show us the proximity of this to our life, which if you do not want to have children it’s your happy day.

It is shown through emotional changes such as irritability, anger at insignificant things, sadness, extreme joy, lazyness or unstoppable productivity. Also through physical changes such as abdominal and breast swelling or pain, gastrointestinal problems including nausea, constipation or diarrhea, burning or tenderness in the stomach mouth, headaches, gas, heaviness in the legs, wanting to eat much or little, cravings, anxiety, nervousness… As I said in the post “Different Bodies“, each of us experience it differently and at different intensities, each month may also vary. By this I mean that there are many girls who do not notice these effects and do not believe that others may be more sensitive to them or that they may be more annoying, trying to don’t give the importance to it or even say that it is something that is in our mind and does not really exist.

To this, of course, we have to give it the importance that it has in the environment of how to feed ourselves and what to give our body right now because it is incredibly hormoneized and can make us feel so many changes in general that we just want to have the period already and forget about it. You don’t have to diet, you also don’t have to be picky about eating the same thing you usually eat because you’re going to tend to eat more in this period and you’re going to have cravings that you haven’t had for the rest of the month, you have to be flexible, if you want to eat two pieces of chocolate, then go ahead, don’t deprive yourself and if it’s a bag of peanuts, enjoy them. As I always say, you have to let the body tell you what it wants, letting it flow many times is better than “not allowing” foods that are perhaps good at the time. What is also advisable is to eat a lot of iron, because you are going to face a significant loss of blood in the near future.

The truth is, you can hear a lot of things. It’s inevitable, isn’t it? The human being is so basic that the first thing he/she criticizes is what he/she does not know and has not felt in his/her own flesh and this is one of the things. From “are you with that again?” comments and going to “that’s not normal, go to the doctor” “you have to have a serious emotional problem, it can’t be that your emotions change so radically, find yourself a good psychologist” or “seriously?, again? Come on woman, that won’t be for that long, don’t overdo it and stop complaining.” They are literally phrases that are said without thinking and that do not help the person who is suffering them (each with its intensity), it is a question of understanding the process and supporting the person not to scare them that there is something else that is happening to them or who needs psychological treatment, it is just a TPS that must be normalized.

For a long time, there have been taboos about talking about menstruation and TPS, in fact, years ago you didn’t even know what it was, I started to know about it once I went to the gynecologist and he informed me of what was going on and why, I was already a teenager but I hadn’t heard about it even at school. I think it is something that should be communicated to children when they are growing up (I include boys to be educated how to deal with this issue socially) and that girls are able to recognize it for themselves when they reach adolescence and suffer it, it is interesting to always be informed and that it is your parents who communicate it to you. Education could be more bearable and open if it’s explained at home, treated normally and the girl in question is allowed to develop thinking that nothing happens because she has something like this and that she can share it with anyone, comment on it without any problem or embarrassment, even if she has it for a long time, she will continue to rejoice when the period appears by knocking on her door and knows she’s not pregnant 🙂


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Cuerpos Diferentes:

Este post quizá debería estar en el apartado “Reflexiones” pero ponerlo en “Alimentación” va a ayudar a que mucha gente apoye nuestros cambios en cuanto a nuestra salud y al comprender qué nos ocurre en cualquier momento y no quitarle importancia o no dársela en absoluto porque todos conocemos a ese “pues a mí sí que me sienta bien el pimiento, no es posible que a ti no, es muy sano”, seguro que alguien en vuestro entorno os viene a la cabeza, ¿verdad? A mí también, os lo aseguro.

Empezamos desde un punto importante y es que todos tenemos cuerpos totalmente distintos, una genética diferente y unos cambios que no tienen que ver con los de nuestro vecino. Cada cuerpo es único, tenemos una química nuestra que otro no puede tener, tenemos unos procesos a la hora de digerir los alimentos que no van a ser ni similares a los de otra persona. Mientras a mí un pimiento me puede sentar mal por la piel (que es verdad que me indigesta y por eso trato de evitarlo), a otra persona que tiene un estómago de hierro y lo puede procesar perfectamente. Hay gente que se puede comer una pizza de pepperoni a las diez de la noche y sentarle de maravilla, yo me la como y puedo estar sin dormir hasta que suena el despertador a la mañana siguiente, con ardores y puede que retortijones. No es posible que a dos personas les siente bien la misma cosa, siempre habrá otra que la condicione.

Por la sensibilidad de mi estómago, me han dicho de todo: “lo tienes degenerado”, “¿otra vez con eso?”, “que te siente mal “x”, mira que es raro”, “qué especialita eres con el estómago, no se puede comer nada contigo”, “¿se te ha revuelto? Todos hemos comido lo mismo y nosotros no hemos notado nada”. Es una forma de ningunear lo que te ocurre o no querer comprenderlo. Me gustaría que hubiera un poco más de información hacia la gente que es sensible a cualquier cosa externa, desde el tiempo, a la comida, a la presión atmosférica, a los cambios de temperatura y hora, a las noches de luna llena… en fin, todos somos diferentes y nuestros cuerpos reaccionan a las fuerzas externas de una forma distinta.

También se estereotipa mucho a la persona sensible como “especial”, “delicadita”, “rarita” y otras muchas cosas más. Es algo que no se normaliza, no se tiene paciencia y se ningunea, como he dicho antes, lo cual, puede producir que no te sientas bien anímicamente, que te afecte de una forma psicológica o que odies tu cuerpo porque no actúa como el de los demás. Además creo que en una sociedad tan superficial como en la que vivimos, deberíamos tener más consideración con estas cosas, más paciencia y no tener reparos en decir “a mí esto no me sienta bien” sin que te miren como si tu planeta de origen fuera Marte. Sería un buen principio, ¿no?

Hay muchísimas circunstancias diarias que pueden provocar cambios en tu cuerpo, desde nerviosismo a comer demasiado rápido, a un cambio radical de alimentación, a la menstruación y, por ejemplo, a no respetar la digestión y meterte en el agua. Hay gente sensible y hay otra que ni lo nota, su vida sigue normalmente sin nada que le perturbe, le preocupe o le provoque nada distinto a lo habitual en su cuerpo, cosa que aplaudo, pero eso no quiere decir que todos seamos así, eso sí que no sería normal y, mucho menos, común. Espero que, algún día, esto se entienda y no se repita tanto el juicio a lo que no se siente o conoce, más comprensión y paciencia, gracias.


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Different Bodies:

This post should perhaps be in the “Reflections” section but putting it in “Food” is going to help a lot of people support our changes in our health and by understanding what happens to us at any time and not removing it or not giving it to it at all because we all know that “because I do feel good about pepper, it’s not possible that you don’t, it’s very healthy,” I’m sure someone in your environment is coming to your mind, right? Me too, I assure you.

We start from an important point and that is that we all have totally different bodies, a different genetics and some changes that have nothing to do with those of our neighbor. Each body is unique, we have a chemistry of ours that another cannot have, we have some processes when it comes to digesting foods that will not be even similar to those of another person. While a pepper can sit badly on my stomach (which is true that it’s indigestible for me and that’s why I try to avoid it), someone else who has an iron stomach can process it perfectly. There are people who can eat a pepperoni pizza at ten o’clock at night and sit them wonderfully, I eat it and I can be sleepless until the alarm goes on the next morning, with burning coming from my stomach and maybe squirming in my guts. It is not possible for two people to feel good the same thing, there will always be nothing but the condition.

Because of the sensitivity of my stomach, people told me everything you can imagine, “you’ve got it degenerate,” “again with that?”, “it feels bad on you, looks like it’s weird,” “what a special thing you are with your stomach, I can’t eat anything with you,” “has it been scrambled? We’ve all eaten the same thing and we haven’t noticed anything.” It’s a way to don’t get properly what’s happening to you or not want to understand it. I would like there to be a little more information towards people who are sensitive to anything external, from time, to food, to atmospheric pressure, to changes in temperature and time, to full moon nights… Anyway, we’re all different and our bodies react to external forces in a different ways.

The sensitive person is also stereotyped a lot as “special”, “super delicate”, “weird” and many other things. It’s something that it’s not normalized, anyone have patience, it can cause you not to feel good, to affect you in a psychological way or to hate your body because it doesn’t act like everyone else’s. I also believe that in a society as superficial as we live in, we should have more consideration for these things, more patience and not have qualms about saying “this doesn’t good for me” without being looked at as if you were coming from Mars. It would be a good start, wouldn’t it?

There are many daily circumstances that can cause changes in your body, from nervousness to eating too fast, to a radical change of diet, to menstruation, and for example, not to respect digestion and get into the water. There are sensitive people and there are others who don’t even notice it, their lives usually feel the same, they don’t have any worry or unusual sensation in their body, which I applaud, but that doesn’t mean we’re all like this, that would not be normal and, much less, common. I hope that one day this will be understood and that the judgment will not be so repeated to what is not felt or known, more understanding and patience would be appreciated.


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Beneficios de la Avena:

Mirando entre los posts de alimentación, me di cuenta de que no había hablado todavía de los beneficios que tiene la avena si la comemos diariamente y, hasta leyendo algunos artículos para informarme mejor, me sorprendí al comprobar que lo que dicen de ella es cierto: uno de los alimentos más saludables. Seguro que muchos hemos tenido esos desayunos con cereales compuestos principalmente de azúcar y no podíamos pensar cómo serían nuestras mañanas sin ellos, con qué los sustituiríamos si los cereales de chocolate, maíz y miel están riquísimos, ¿verdad? ¡Es aquí donde aparece la avena!

Se dice que, si desde edades tempranas empezamos a comer avena, se reduce la posibilidad de que tengamos asma de tipo persistente, ya que, la fibra lo previene. Es saciante, lo que puede hacer que te sientas lleno durante horas y no tengas esa necesidad de picar entre horas. La avena es rica en antioxidantes, lo que significa que combate la oxidación de las células, tiene un efecto antiinflamatorio y es capaz de regular nuestra presión arterial. Es rica en fibra, lo cual, ayuda a que se regule tu tracto intestinal y que las bacterias de este se alimenten favoreciendo la viabilidad, crecimiento y permanencia en los intestinos. La avena también regula los niveles de azúcar en sangre y reduce el colesterol LDL y previene trastornos cardiovasculares. Gracias a su nivel de fibra, combate el estreñimiento, evita las subidas de glucosa y ayuda a equilibrar tu peso.

Mi experiencia personal con ella ha sido muy buena. Desde pequeña siempre sufría de estreñimiento, incluso, he tenido mis etapas también de adolescente y adulta, utilizando la avena he mejorado muchísimo este aspecto y he notado una mayor fluidez y claridad mental. Es muy agradable y una ventaja el tener este cereal saludable en el armario, combina con todo, incluso, para incluirlo en sopas, hacer galletas, en los desayunos combinado con bebidas de almendra, avena, coco o arroz, se puede incluir el cacao puro o un poco de canela. Tiene millones de combinaciones y todas ellas igual de saludables para nuestro organismo, es un buen sustituto para esos cereales o galletas azucaradas que para nada nutren nuestro cuerpo.

¿Vosotros también sois de avena o preferís cereales azucarados para empezar el día? 😉


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The Oats Benefits:

Looking through the food posts through my blog, I realized that I hadn’t talked about the benefits of oatmeal yet if we eat it daily and even reading some articles to better inform myself, I was surprised to see that what they say about it is true: oats are one of the healthiest foods. I’m sure a lot of us have had those breakfasts with cereals made up mainly of sugar and we couldn’t think what our mornings would be like without them, what would we replace them with. Maybe chocolate, corn and honey cereals were delicious, right? This is where the oatmeal appears!

It is said that, if from an early age we start eating oats, the chance of us having persistent asthma is reduced because fiber prevents it. It’s satiating, which can make you feel full for hours and don’t have that need to itch between hours. Oatmeal is rich in antioxidants, meaning it fights cell oxidation, has an anti-inflammatory effect and is able to regulate our blood pressure. It is rich in fiber, which helps regulate your intestinal tract and feed bacteria favoring viability, growth and permanence in the intestines. Oatmeal also regulates blood sugar levels and lowers LDL cholesterol and prevents cardiovascular disorders. Thanks to its fiber level, it fights constipation, prevents glucose rises and helps balance your weight.

My personal experience with it has been very good. Since I was a child I always suffered from constipation, even, I have had my stages also as a teenager and adult, using oats I have greatly improved this aspect and noticed greater fluidity and mental clarity. It is very nice and an advantage to have this healthy cereal in the closet, combines with everything, even, to include it in soups, make cookies, in breakfasts combined with almond, oat, coconut or rice drinks, you can include pure cocoa or some cinnamon. It has millions of combinations and all of them just as healthy for our body, it is a good substitute for those sugary cereals or cookies that don’t nourish our body at all.

You like more the oatsmeals for your breakfast or you’re a lover of sugary cereals to start a good morning?


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Hablarte Negativamente:

Siéntate en la silla más cercana que tengas alrededor y pregúntate si te hablas negativamente. Estoy segura que la respuesta será sí y más si piensas en comida. ¿Cuántas veces hemos querido darnos un capricho y hemos pensado “no, que esto engorda”? Quizá millones. ¿Cuántas veces hemos querido comer un poco más y hemos pensado “voy a acabar como una ballena”? Puede que muchas. ¿Cuántas veces evitamos alimentos porque nos hablamos de forma nefasta cuando estamos cerca de ellos o nos apetecen? Incluso, nos culpamos porque ese día queremos una pasta de chocolate cuando hace cuatro meses que no has probado una y ese día has querido que fuera una excepción pero, ni eso te has permitido, ¿verdad? ¿Por qué no? Tú mente da vueltas en espiral dirigiéndose a las mismas frases de antes.

No nos damos caprichos. No nos PERMITIMOS caprichos ni muy de vez en cuando. Pero, ¿quién no nos lo permite? Nuestra mente. Nos pasamos el día hablándonos negativamente sobre cosas rutinarias, ¿por qué no sobre la comida también? Somos tan perfeccionistas que hasta debemos encontrar los mínimos fallos a cuando nos sentamos a comer. Está bien que algo nos indigeste, que algo no nos guste por mucho que lo intentemos o que hayan comidas muy pesadas que no nos dejen pasar el día con normalidad, eso es normal y está bien que se aparten de la dieta porque “nos hacen daño” (y muy entre comillas, a no ser que sea algún alimento que nos produzca alergia o algún tipo de intolerancia) pero, no hay que pasarse el día pensando “no a los carbohidratos”, “no a los dulces”, “no a la harina”… y un largo etcétera. Está bien apartarlo porque no es sano comer esto cada día pero no el culparnos cada vez que nos apetece y lo comemos, un día es un día, ¿no?

Creo que una de las cosas que más afecta a la hora de comer cualquier cosa, incluso, en nuestra digestión, es la forma en la que nos hablamos refiriéndonos a ese alimento en concreto momentos antes de ingerirlo, es todo cuestión de vibraciones y energías, no nos va a sentar igual un dulce del que pensamos “oh, dios mío que gorda voy a terminar”, lo cual, estamos comiéndolo con cierto disgusto, que decir “este postre me va a sentar de maravilla y está riquísimo, ¡quánto tiempo sin comerlo! Mmmm”, obviamente, nos va sentar mejor si pensamos de esta última forma. Somos propensos a la negatividad, creo que la humanidad por el mismo hecho de serlo, tiende a ver el vaso medio vacío, a ver las cosas de forma más dramática que positiva y enriquecedora.

Estamos influidos tanto por causas exteriores como son los alimentos, el tiempo, las situaciones que nos rodean, las personas… y por las interiores, nuestras emociones y pensamientos, por lo tanto, creo que si nos ayudamos a controlar la forma en la que nos hablamos cuando vamos a comprar, preparamos la comida y a la hora de ponernos a la mesa, las cosas podrían cambiar mucho para bien, tanto para nuestro cuerpo como para nuestra mente, sentirnos más cómodos al comer, no sentir complejos, mirarnos al espejo de forma diferente y entender que nuestro cuerpo siempre pasa por cambios.

De la misma forma que hablo de engordar, también hablo de adelgazar. Podemos pasar por periodos en los que adelgazamos bastante rápido, ya sea por los nervios o por no comer lo suficiente para tener la energía necesaria, comemos con dudas de sí estaremos comiendo lo que nos hace falta o no, si estamos siendo correctos con nuestra dieta y se nos cae el alma a los pies cuando vemos que hemos adelgazado un par de kilos más cuando hemos estado comiendo el doble durante las dos últimas semanas. Puede que sea uno de los procesos más difíciles por los que puedes pasar, te mantienes en un miedo constante y temor de bajar demasiado de peso. En estos casos, es mejor pensar que todo lo que se baja, se puede recuperar, no se debe comer con ansiedad, tampoco vivir nervioso y bueno, tratar de estar lo más tranquilos posible. Al fin y al cabo, el peso es lo más cambiante que te puedes encontrar, hoy puedes pesar cincuenta kilos, mañana cuarenta y ocho y pasado sesenta, quién sabe…

Debemos entender un poco nuestras fases, quizás los por qués de nuestras ansiedades, de tender a engordar o adelgazar de más, nuestra forma de comer, nuestra habla interna. Hablémonos con cuidado y cariño y puede que la comida se digeste mejor y dejemos de tener complejos. Sé que, a veces, resulta complicado controlar nuestros pensamientos pero es cosa nuestra y algo que debemos hacer por nosotros mismos, nadie más lo puede hacer.


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Talking to Yourself Negatively:

Sit in the nearest chair around you and ask yourself if you have a negative self-talk. I’m sure the answer will be yes and more if you think about food. How many times we had a craving and thought “no, that’s gonna make me fat”? Maybe millions. How many times have we wanted to eat a little more and thought “I’m going to end up like a whale”? Maybe a lot. How many times do we avoid food because we talk nefariously to ourselves when we’re around them or feel like it? We even blame ourselves because that day we want a chocolate bar when we haven’t tried one in four months and that day we wanted it to be an exception, but we didn’t even allow ourselves that, have we? Why not? Your mind spirals around heading for the same phrases as before.

We don’t give ourselves the craving we want. We don’t allow ourselves whims too much from time to time. But who won’t let us? Our mind. We spend the day talking negatively about routine things, why not about food, too? We are so perfectionists that we must even find the slightest flaws when we sit down to eat. It’s okay for something to make us stochache, something we don’t like no matter how hard we try or that very heavy meals that won’t let us spend the day normally, that’s okay for us to get them out of the diet because they “hurt us” (and very in quotes, unless we have some allergy food or some kind of intolerance) but we don’t have to spend the day thinking “no to carbohydrates”, “not to sweets”, “not to flour”… and a long etcetera. It’s okay to set it aside because it’s not healthy to eat this every day, but not to blame ourselves every time we feel like it and eat it, it’s just a day, right?

I think one of the things that affects us the most when it comes to eating anything, even in our digestion, is the way we talk to ourselves by referring to that particular food moments before ingesting it, it’s all about vibrations and energies, we’re not going to feel the same when we eat a sweet and we think “oh my god, I’m gonna get fat”, which we are eating it with some disgust, thing which gonna change if we think “this dessert is going to make me feel very well and it is delicious, what a time without eating it! Mmmm”. Obviously, it’s going to make us feel better if we think this way. We are prone to negativity, I believe that humanity, because it is, tends to see the glass half empty, usually we see things more dramatically than positively and enrichingly.

We are influenced both by external causes such as food, time, the situations around us, people… and inside, both our emotions and thoughts, therefore, I think that if we help ourselves control the way we talk when we go shopping food, we prepare it and when it comes to getting to the table, things could change a lot for good, both for our body and for our minds to feel more comfortable eating, do not feel complex, look in the mirror differently and understand that our body always goes through changes.

The same way I don’t just talk about getting fat, I’m also talking about losing weight. We can go through periods when we lose weight quite quickly, either by nerves or by not eating enough to have the necessary energy, we eat with doubts of ourselves about if we will be eating what we need or not, whether we are being correct with our diet and our souls fall to our feet when we see that we have lost a couple of kilos more when we have been eating twice as much over the last two weeks. It may be one of the most difficult processes you can go through, you stay in constant fear of losing too much weight. In these cases, it is better to think that everything that goes down can be recovered, should not be eaten with anxiety, try to don’t live nervous and well, try to be as calm as possible. After all, weight is the most changing thing you can find, today you can weigh fifty kilos, tomorrow forty-eight and the day after tomorroy sixty, who knows…

We need to understand a little bit our phases, perhaps why our anxieties, tend to over-fatten or lose weight, our way of eating, our inner speech. Let’s talk carefully and fondly and the food may digest better in our stomachs and we may stop having complexes. I know that sometimes it is difficult to control our thoughts but it is up to us and something that we must do for ourselves, no one else can do it.


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De Nada Demasiado:

Esto es algo que hemos oído de nuestras abuelas, ¿verdad? Lo curioso es que ahora se suele utilizar en cualquier ámbito, desde alimentación a relaciones sociales o amorosas y la forma en la que gastas tu dinero. Esta expresión trata de darnos un toque de atención, nos recuerda que debemos equilibrar lo que comemos o hacemos de forma que no sea ni mucho ni poco y que, igualmente, te favorezca o sea bueno para ti. Algo de lo que abusamos puede ser perjudicial para nosotros o nuestro cuerpo, ya sea bueno o malo, por eso, si tendemos al “mucho” podemos caer en sentirnos abrumados por ello y, de igual forma, tendemos a lo “poco”, caemos en que nos hace falta más de lo que nos ofrecemos. Se trata de equilibrar, eso es todo.

En cuanto a alimentación se refiere, tendemos al famoso “o todo o nada” que a muchos perfeccionista nos caracteriza. Me explico. Algunas personas comen chocolate todos los días después de comer a modo de ritual, al igual que golosinas o chicles en exceso, lo cual, puede ser perjudicial para la salud hacerlo de forma seguida. Pero, lo que no sería contraproducente es comer una onza de chocolate un par de veces a la semana, no es el mismo contenido de azúcar y no sobrecargas el cuerpo. También hay gente que cree que es sanísimo estar todo el día comiendo fruta y más las que son dulces cada día, algo que no es tan beneficioso cuando contienen índices elevados de glucosa (por la fructosa) aunque se suela pensar que sí. Lo equilibrado sería alternar y no comer fruta dulce todos los días las cinco veces, existen otras como la manzana que es más neutra.

Normalmente, o comemos de todo saludable o nada. Hay gente muy exigente con su dieta comiendo cada día exactamente lo mismo para no engordar ni disminuir de peso ni un solo gramo, lo cual, me parece excesivo, no comes de todo de forma equilibrada y no se qué harán cuando se aburran tener siempre los mismos sabores en la boca. Respeto muchísimo el ser vegano pero hay personas que se van al extremo en las dietas y no comen nada más que no sea lo que que se llevan a la boca habitualmente. Tuve unas temporadas en las que hacía lo mismo y ahora trato de comer más variadamente, quitando lo que no debo comer porque me sienta mal, sin ser exigente, lo que me apetece como, ni más ni menos, ni excesos ni comer de menos, trato de mantener un equilibrio.

Así que, siguiendo lo que dice el título de este post, de nada demasiado. Creo sinceramente que comer es un placer para ponernos a restringir comidas o apartar muchos de los alimentos que pueden ser nutritivos, si lo hacemos, no estamos tolerando las necesidades de nuestro cuerpo, no nos escuchamos, no entendemos qué nos quiere decir o qué alarmas se ponen en marcha cuando algo no te sienta bien. También tenemos ese dicho de “el cuerpo es sabio” porque nos dice todo lo que necesitamos saber mediante sintomatologías o sin ellas, mostrando que todo va bien. Si nos exigimos, nos damos un mensaje a nosotros mismos de rigidez, tensión e intolerancia hacia lo que nos gusta o apetece en un momento dado, nos estamos negando, hablando negativamente utilizando el “no” o la prohibición que no suele darnos un mensaje agradable a la hora de comer. Os podría recordar con este último comentario a cuando nos comemos algo con manías, pensando que puede que te siente mal o te revuelva el estómago y, lo has repetido tantas veces que te ha caído mal, es muy parecido a esto. Reprimes un deseo de comer por una exigencia que tu mente ha impuesto por x o y razón, normalmente porque estás “demasiado gordo”, “tienes muchos michelines” o puede que “estoy demasiado delgado como para comer cosas light”, es decir, negación por complejos personales y no amarnos a nosotros mismos.

Hasta para comer utilizamos nuestra mente y todo el cuerpo entero, desde que comes el primer bocado hasta que lo expulsas al final de la digestión. Todo es importante, incluso, cuando eliges lo que comes, como te hablas mientras compras los alimentos y cómo queda visualmente en el plato. Todo cuenta, recordadlo 😉


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Nothing Too Much:

This is something we’ve heard from our grandmothers, isn’t it? The funny thing is that it is now used in any field, from food to social or loving relationships and the way you spend your money. This expression tries to give us a touch of attention, reminds us that we must balance what we eat or do, so that it is neither much nor little and benefits you or it’s good for you. Something we abuse can be harmful to us or our body, whether good or bad, so if we tend to get “a lot” we can fall into feeling overwhelmed by it and likewise, we tend to get “little”, we fall into that we need more than we offer to us. It’s about balancing, that’s all.

As far as food is concerned, we tend to be like “or all or nothing” that many perfectionists are characterized. I’ll explain. Some people eat chocolate every day after eating as a ritual, as well as excessive sweets or gums, which can be detrimental to their health to do so in a row. But what wouldn’t be counterproductive would be eating an ounce of chocolate a couple of times a week, it’s not the same sugar content and you don’t overload the body. There are also people who think it is very healthy to eat all day fruit and more those that are sweet every day, something that is not so beneficial when they contain high glucose rates (by fructose) although it is usually thought that it does. The balanced thing would be to alternate and not eat sweet fruit every day five times, there are others like the apple that is more neutral.

Normally, we either eat everything healthy or nothing. There are very demanding people with their diet eating exactly the same thing every day so as not to gain weight or decrease a single gram, which, I find it excessive, they do not eat everything in a balanced way and I do not know what they will do when they are bored to always have the same flavors in the mouth. I have a lot of respect for being vegan but there are people who go to the extreme in diets and eat nothing but what they usually take to their mouths. I had a few seasons in which I did the same thing and now I try to eat more variedly, removing what I should not eat because I feel sick, without being demanding, which I feel like no more or less, no excesses, I try to maintain a balance.

So, following what the title of this post says, nothing too much. I sincerely believe that eating is a pleasure to don’t start restricting meals or setting aside many of the foods that can be nutritious, if we do, we are not tolerating the needs of our body, we do not listen to us, we do not understand what it means or what alarms are set in motion when something does not feel good. We also have this saying of “the body is wise” because it tells us everything we need to know through or without symptomatology, showing that everything is going well. If we demand ourselves, we give us a message of rigidity, tension and intolerance towards what we like or want at any given time, we are refusing, speaking negatively using the “no” or prohibition that does not usually give us a pleasant message at lunchtime. I could remind you with this last comment when we eat something with paranoia, thinking that you may feel bad or stir your stomach and you have repeated it so many times that became a reality, it is very similar to this. You suppress a desire to eat for a demand that your mind has imposed for x or y reason, usually because you are “too fat”, “you have many spare tires” or maybe “I am too thin to eat light things”, that is, denial by personal complexes and not to love ourselves.

Even for eating we use our mind and the whole body, from eating the first bite until you expel it at the end of digestion. Everything is important, even when you choose what you eat, how you talk while shopping for food to yourself and how it looks visually on the plate. Everything counts, remember that 😉


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Publicado en Alimentación

¿Contar Calorías o No?

Bueno, aquí entro con otro de los dilemas. Lo califico como dilema porque, ciertamente, he pasado por ambas fases, es decir, en la que me parecía bastante cómodo contar calorías para comer lo que debía y no contarlas y comer a gusto. Digamos que han sido aventuras totalmente diferentes y me han traído varias cosas tanto buenas como malas, incluso, tratándose de que existe una pequeña línea entre contar y obsesionarse, comer sin pensar y estar pendiente de la app que te dice cuántas calorías has ingerido, consumido y cuánto pesas, también otra línea donde se muestra esa llamada a ver tu cuerpo perfecto. Os cuento 😉

En mi fase de contar calorías, me sentía orgullosa porque comía exactamente lo que debía, notaba el cuerpo más equilibrado, incluso, mi periodo más regulado. Cada comida era perfectamente registrada, perdía tiempo buscando entre la app el nombre exacto de lo que había comido para ponerlo bien mientras se enfriaba el plato. Me pesaba cada día para controlar mi peso, saber si contar calorías estaba funcionando y cómo se equilibraba todo, analizando las comidas que hacían que me sintiera más hinchada o engordaran. Quitaba alimentos, ponía otros, mis comidas eran más abundantes y tenía más apetito, me sentía más fuerte e iba al baño como nunca antes. A simple vista, “era perfecto”.

En mi otra fase, en la que no contamos calorías, he tenido altibajos, eso es cierto pero, he permitido a mi cuerpo que decida lo que le apetece en determinado momento, da igual si es más o es menos, si lo pide es porque lo necesita y debo escucharlo. Mi periodo se ha ido regulando solo conforme he ido comiendo más y educando mi cuerpo a no comer según qué cosas para sentirse más ligero y sano, adaptando siempre. He tenido más libertad a la hora de cocinar, no he llevado el móvil arriba y abajo buscando qué he comido, tampoco a pesarme tan a menudo, como mucho una vez cada dos semanas, al fin y al cabo, la salud y la alimentación tratan de alimentarte como se debe, no está basado en números y ahí es donde mucha gente cae. No he vivido pensando en si este alimento o el otro me iba a engordar o no y, francamente, me siento igual de bien sin obsesionarme por hacer ejercicio cada día o no o si se ven los abdominales. Con esto, al final, terminas basando toda tu existencia al físico.

Entre estas dos fases he aprendido muchas cosas, sobre todo en los momentos bajos, donde tu cuerpo te muestra señales de alarma, donde te expresa que algo no estás haciendo bien. Por supuesto, esto no ha tenido que ver con contar calorías sino de mis nervios pero, me ha llevado a pensar de verdad en disfrutar de la comida, de cada bocado, sin pensar en nada más. El contar calorías, lo siento pero, no da esa libertad. Tampoco la da la vida de gimnasio, está bien ejercitarse pero no ser un obsesivo del físico, de hecho, eso también tiene un nombre: vigorexia. No me refiero a que todo el que entrena o va al gimnasio para sentirse bien tenga esto pero, hay veces que, lo he sentido y lo he escuchado de otros. Una cosa es hacer ejercicio y otra muy distinta obsesionarte con ello, vivir mirando cada pequeña zona de grasa y ponerte inmediatamente a hacer de todo para quitarla… Eso, lo siento mucho pero no es normal y, la verdad, no beneficia a nadie.

El no contar calorías me permite entrenar cuando mi cuerpo lo pide, tiende a ser tres o cuatro veces a la semana. Si durante el resto de días no me apetece o estoy trabajando, no me obsesiono porque un día o dos no haya hecho ejercicio. Como he dicho, tengo más libertad. Es curioso que siempre haya estado en este dilema, de hecho, desde que era una chica bastante delgada que se obsesionaba porque sus huesos se viesen demasiado o que no comía suficiente y que, lo único que he tenido que hacer ha sido dejarme llevar y comer, nada más. Y creo que esto es algo que se olvida con facilidad, de hecho, comemos sin pensar, sin agradecer, sin pararnos a pensar de dónde proviene cada alimento y lo que te va a proporcionar.

Muchas de las personas que controlan tanto su peso es porque se sienten inseguras, no se quieren a sí mismas y creen que por tener un cuerpo perfecto van a atraer más atención y menos rechazos. He estado ahí, sí, como todo el mundo. Puedo asegurar que, cuando dejas de preocuparte por el qué dirán o si te aceptarán o no en cualquier grupo social, empiezas a darte cuenta de que haces cosas por otros y no por ti, dejas de escucharte y tu cuerpo se revela, dejas de entenderte y el coche se va rompiendo. No somos perfectos y nunca lo seremos, nos obsesionemos por lo que queremos, no es bueno mantener nuestra mente pegada a cosas que, más tarde, no nos van a servir como la cuenta de calorías, ¿crees que en 20 años vas a tener el mismo cuerpo y comer lo mismo? NO, nuestro cuerpo siempre está cambiando, incluso, sin darnos cuenta. Por eso, como y hago lo que me apetece, me alimento y disfruto de la comida que es, al fin y al cabo, lo que hay que hacer y lo que más beneficia al cuerpo.

Mientras comas sano, no te preocupes, estás en buenas manos, ¿verdad? 🙂


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Count Calories or Not?

Well, here I come in with another one of the dilemmas. I rate it as a dilemma because I have certainly gone through both phases, that is, in which I found it quite comfortable to count calories to eat what I should and not count them and eat at ease. Let’s just say that they have been totally different adventures and have brought me several things both good and bad, even being an small line between counting and obsessing, eating without thinking and being aware of the app that tells you how many calories you have ingested, consumed and how much you weight, also another line where calls you to see your perfect body is shown. I’ll explain myself 😉

In my calorie counting phase, I was proud because I ate exactly what I should, I noticed my body really balanced, even my period get regulated. Each meal was perfectly recorded, wasted time searching through the app for the exact name of what I had eaten to get it right while the dish cooled. I weighed myself every day to control it, to know if counting calories was working and how everything was balanced, analyzing the meals that made me feel more bloated or fattening. I took off food, put on others, my meals were more plentiful and I had more appetite, I felt stronger and went to the bathroom like never before. At first glance, “it was perfect.”

In my other phase, in which we don’t count calories, I’ve had ups and downs, that’s true but I’ve allowed my body to decide what it wants at a certain time, no matter if it’s more or less, if it asks it’s because it needs it and I have to listen to it. My period has been regulated only as I have been eating more and educating my body to eat according to what things are healthier, always adapting. I have had more freedom when it comes to cooking, I have not carried the mobile up and down looking for what I have eaten, nor weigh myself so often, at most once every two weeks, after all, health and food try to feed you as it should, it is not based on numbers and that is where many people fall. I haven’t lived thinking about whether this food or the other one was going to make me fat or not and frankly, I feel just as good without obsessing about exercising every day or not or if I see my abs in the mirror. With this, in the end, you end up basing all your existence on the physique.

Between these two phases I have learned many things, especially in the low moments, where your body shows you signs of alarm, where it expresses that something you are not doing well. Of course, this has not been about counting calories but my nerves but, it has led me to really think about enjoying the food, every bite, without thinking about anything else. Counting calories, I’m sorry, but it doesn’t give that freedom. Nor does gym life give it, it’s okay to exercise but not to be an obsessive of the physique, in fact, that also has a name: vigorexia. I don’t mean that everyone who trains or goes to the gym to feel good has this but, there are times when, I’ve felt it and heard it from others. It is one thing to exercise and another very different thing to obsess over it, to live looking at every small area of fat and to immediately start doing everything to remove it… That, I’m so sorry, but it’s not normal and it doesn’t really benefit anyone.

Not counting calories allows me to train when my body asks for it, it tends to be three or four times a week. If for the rest of the days I don’t feel like it or I’m working, I’m not obsessed because one day or two I haven’t exercised. Like I said, I have more freedom. It’s funny that I’ve always been in this dilemma, in fact, since I was a pretty thin girl who was obsessed because her bones looked too much or I didn’t eat enough, all I’ve had to do has been let myself flow and eat, that’s all. And I think this is something that is easily forgotten, in fact, we eat without thinking, without thanking it, without sithering to think about where each food comes from and what it will provide you with.

Many of the people who control their weight so much is because they feel insecure, they don’t love themselves and they believe that by having a perfect body they will attract more attention and less rejection. I’ve been there, yes, like everybody else. I can assure you that when you stop worrying about what people will say or whether or not they will accept you in any social group, you start to realize that you do things for others and not for yourself, you stop listening and your body reveals itself, you stop understanding yourself and the car is breaking down. We are not perfect and we will never be, we become obsessed with what we want, it is not good to keep our minds glued to things that, later, will not serve us as the calorie count, do you think that in 20 years you will have the same body and eat the same thing? NO, our body is always changing, even without realizing it. That’s why, I eat and do what I want, feed myself and enjoy the food that is, after all, what needs to be done and what benefits the body the most.

As long as you eat healthy, don’t worry, you’re in good hands, right? 🙂


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Publicado en Alimentación

Cándida y Alimentación:

La cándida es un hongo que forma parte de nuestro organismo. El problema es que exista un sobrecrecimiento, el cual, puede provocar irregularidades que tienden a incomodar bastante. Me libré de ella hace casi un año y, unas de las razones por las que tuve esta sobrecrecimiento fue el nerviosismo, algo curioso que no esperaba escuchar pero que sucede, este hace que el pH vaginal se desnivele y produzca cándida, en este caso (podría haber sido otra cosa). Puede provocar migrañas, cansancio extremo o falta de energía, antojos por dulces y harinas, síntomas de colon irritable, poca claridad mental, picor o irritabilidad en la área genital, molestia al mantener relaciones sexuales, cambios de humor.

Puedes tener sobrecrecimiento de cándida una vez al año, quizá ninguna o dos veces cada seis meses, por lo que, es necesario seguir una alimentación adecuada (esto debería ocurrir siempre pero, mucho más cuando pasa), dado que, si no lo hacemos, la cándida cada vez va cogiendo más terreno y no te deshaces de ella, puede pasar lo que me ocurrió a mí: una cándida recurrente, la cual, cuesta mucho más de tratar. Se aconsejan varias cosas, las cuales, también me sirvieron de mucho.

Es muy importante evitar azúcares y harinas, dado que, esto es un buen alimento para ella, al igual que los fermentados y el alcohol. Eliminar productos procesados, incluir cereales integrales y sin gluten, al igual que se deben eliminar aquellos alimentos que contengan almidón como es la patata, boniato, remolacha, calabaza y zanahoria. Y, por supuesto, la fructosa con un índice glucémico alto también debería apartarse de la dieta, es azúcar de igual forma. Es una buena idea incluir probióticos a tu alimentación, tales como el chucrut, kimchi, kefir de agua, yogures de coco o almendra, té kombucha y vinagre de manzana. Se aconseja también el mantener un sistema inmunológico alto mediante la ingesta de vegetales, propiciando una alimentación más limpia y natural y un estado emocional más equilibrado.

¿Cómo se trata? Cuando vas al ginecólogo, suelen hacerte una citología para sacar una muestra, determinando si tienes algún tipo de infección u hongo. Cuando el diagnóstico es cándida, te mandan un óvulo que introduces en la vagina, pasando toda la noche con él dentro, tratando de no acostarte de lado, sino hacia arriba preferiblemente. De normal, cuando te levantas y orinas, el hongo cae. Te suelen dar una crema para que te la apliques por el exterior de la vagina y ayude a la irritabilidad o picor que puedas sentir. Depende si la cándida la tienes desde hace poco o ha sido recurrente, necesitarás más tiempo de aplicación que otras o necesitarás más de un óvulo.

Lo curioso de esto es que los médicos no te dicen que cambies de alimentación al diagnosticarte que tienes un sobrecrecimiento de cándida, tan solo te recetan las cremas y el óvulo, creyendo de verdad que para nada afecta a tu estado emocional y al día a día. Por lo tanto, esto debería ser un trabajo nuestro cuando notemos que algo no funciona en nuestras zonas íntimas, somos las que debemos cuidarnos y tomar más atención en ello, dar tiempo a nuestro cuerpo a que mejore y ayudarlo a que se recupere lo más rápido posible. Esto demuestra que en cualquier estado de salud, debemos mantener una alimentación lo más sana y equilibrada posible, evitando todo tipo de productos procesados, azúcares y harinas.


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Candida and Food:

Candida is a fungus that is part of our organism. The problem is the overgrowth of it, which can cause irregularities that tend to make it quite uncomfortable. I got rid of it almost a year ago and some of the reasons I had this overgrowth was nervousness, something curious that I did not expect to hear but that happens, this causes the vaginal pH to become uneven and produce candida, in this case (it could have caused something else). It can cause migraines, extreme tiredness or lack of energy, cravings for sweets and flours, symptoms of irritable colon, little mental clarity, itching or irritability in the genital area, discomfort when having sex, mood swings.

You may have candida overgrowth once a year, perhaps none or twice every six months, so it is necessary to keep following a proper diet (this should always happen but, much more when it really happens), if we don’t, the candida is getting more and more ground and you don’t get rid of it, what happened to me: a recurring candida, which costs much more to treat. Several things are advised, which also served me well:

It is very important to avoid sugars and flours, in fact, this is a good food for her, as well as fermented beer and alcohol. Eliminate processed products as well as those foods containing starch such as potato, sweet potato, beetroot, pumpkin and carrot, include in your diet whole grains and gluten-free cereals. And, of course, fructose with a high glycemic index should also be removed from the diet, it is sugar in the same way. It’s a good idea to include probiotics such as sauerkraut, kimchi, water kefir, coconut or almond yogurts, kombucha tea and apple cider vinegar. It is also advised to maintain a high immune system by ingesting vegetables, promoting cleaner and more natural diet and a more balanced emotional state.

How is it treated? When you go to the gynecologist, they usually do a cytology to take out a sample, determining if you have any type of infection or fungus. When the diagnosis is candida, they send you an egg that you insert into the vagina, spending all night with it inside, trying not to lie on your side, but upwards preferably. Normally, when you get up and pee, the fungus falls. They usually give a cream to be applied to the outside of your vagina and help irritability or itching you may feel. It depends on whether the candida has had it recently or has been recurrent, you’ll need more application time than others, or you’ll need more than one egg.

The funny thing about this is that doctors don’t tell you to change your diet by diagnosing that you have a candida overgrowth, they just prescribe the creams and egg, really believing that it doesn’t affect your emotional state at all and day by day. Therefore, this should be our job when we notice that something is not working in our intimate areas, we are the ones who must take care of ourselves and take more attention to it, give our body time to improve and help it recovers as quickly as possible. This shows that in any state of health, we must maintain as healthy and balanced a diet as possible, avoiding all kinds of processed products, sugars and flours.

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Publicado en Alimentación

KUZU:

Tal como dije en el último post sobre “Qué Tomar Para Relajarse“, os traigo una entrada entera sobre el Kuzu, el cual, es un tipo de almidón que suelen utilizar los japoneses como espesante natural y como medicina debido a sus increíbles propiedades y beneficios que han ido investigándose a lo largo de los años. Se extrae de una planta llamada “Pueraria Lobata”, es una de las 50 plantas más utilizadas en la medicina tradicional china. Se incluye en el grupo de los alimentos macriobióticos, ya que, es uno de los que ayudan a equilibrar el organismo, tanto a nivel físico como psicológico y espiritual.

Tiene propiedades tales como efectos antioxidantes, puede reducir las migrañas, alivia los síntomas de diarrea, estreñimiento y acidez, regula la flora intestinal, provoca efectos antiinflamatorios a nivel intestinal, incluso, trata casos de colón irritable. Antiguamente, se utilizaba el kuzu para tratar el alcoholismo, dado que, se demostró que es eficaz para prevenir el consumo excesivo del mismo, así como para desintoxicar el hígado, se puede incluir el alivio de la resaca. Combate el cansancio y la fatiga que están muy ligados al cansancio crónico, trata la fiebre, los resfriados y la gripe, alivia la tos y la bronquitis, ayuda a manejar mejor las alergias porque tiene beneficios para el sistema respiratorio. Puede prevenir la aparición de Alzheimer u otros tipos de demencia, el vértigo y acúfenos (problemas en el oído), además alivia los dolores de menstruación.

¿Cómo se toma? Coges un par de cucharadas y las echas en un vaso de agua hasta que se disuelve, vas removiendo hasta que veas que el color es blanco como el de la leche, lo echas en un cazo y lo dejas calentar al mínimo por dos minutos. En ese momento, empiezas a darle vueltas con una cuchara sin parar hasta que veas que se vuelve traslúcido. Te lo sirves en un vaso y vas bebiendo, debes tomarlo caliente, principalmente por la noche, así va haciendo efecto mientras duermes, dado que, también ayuda a que descanses y es un relajante. No sabe a nada ni huele a nada, lo que notarás es que está espeso, os puede resultar algo incómodo si no estáis acostumbrados pero pasa enseguida. A simple vista, parece que te vayas a tomar tiza por el color y la textura, pero no te sugestiones, ¡es bueno para tu cuerpo! 😉

En cuanto a mi experiencia con el kuzu, diría que está siendo muy buena y que lo uso cuando lo necesito, no todos los días. He tenido unas épocas de colón irritable que se ha intensificado por ansiedad y nerviosismo, así que, tomando el kuzu ha hecho que mi organismo volviera a su estado normal poco a poco, aliviar las migrañas, retortijones, ansiedad, tensión durante el sueño y temblores en las manos y el cuerpo, me ha sido de una ayuda increíble, de verdad. Últimamente, para este frío más intenso, si empiezo a notarme un poco resfriada, esa misma noche me tomo un kuzu y, a la mañana siguiente, me levanto como nueva. Puede que os extrañe pero, sus efectos tienden a ser inmediatos, empiezas a notarlos desde el primer día, hay que ser constante y escuchar tu cuerpo también para saber cuándo dejarlo o cuándo lo vuelves a necesitar.

Es necesario tener mucho cuidado con las copias en las tiendas, necesariamente tiene que decir que es extraído de la “pueraria lobata”, sino no vale y, si es orgánico, mucho mejor. Lo podéis encontrar en Amazon si o sí, las últimas bolsitas que he comprado son de Amazon, no suele venir mucha cantidad, así que, recomendaría que compraseis 2, tienen el formato BIO. Si dudáis de que funcione o no, tan solo probadlo, no perdéis nada y es muy natural, ¡sin efectos secundarios! 🙂

Os dejo por aquí un par de links donde podéis informaros mejor:

https://www.cuerpomente.com/salud-natural/terapias-naturales/beneficios-propiedades-medicinales-kuzu-espesante_4415

https://www.cuerpomente.com/alimentacion/nutricion/kuzu-beneficios-como-tomarlo_1141


KUZU:

As I said in the last post on “What to Take to Relax, I bring you a whole entry about Kuzu, which is a type of starch that the Japanese usually use as a natural thickener and as medicine because of its incredible properties and benefits that have been researched over the years. It is extracted from a plant called “Pueraria Lobata”, it is one of the 50 most used plants in traditional Chinese medicine. It is included in the group of microbiotics foods, as it is one of those that help to balance the body, psychologically and spiritually.

It has properties such as antioxidant effects, can reduce migraines, relieves symptoms of diarrhea, constipation and acidity, regulates intestinal flora, causes anti-inflammatory effects at the intestinal level, even treats cases of irritable colon. In the past, kuzu was used to treat alcoholism, as it was shown to be effective in preventing excessive consumption of it, as well as for detoxifying the liver, hangover relief may be included. It fights tiredness and fatigue that are closely linked to chronic tiredness, treats fever, colds and flu, relieves cough and bronchitis, helps better manage allergies because it has benefits for the respiratory system. It can prevent the onset of Alzheimer’s or other types of dementia, vertigo and tinnitus (ear problems), also it helps with period pain.

How do you take it? You take a couple of tablespoons and pour them into a glass of water until it dissolves, you remove until you see that the color is white like milk, you pour it into a saucepan and let it heat to a minimum for two minutes. At that moment, you start spinning it with a spoon non-stop until you see it become translucent. You serve it in a glass and drink it necessarily hot, mainly at night, so it takes effect while you sleep, since it also helps you rest and it’s a relaxing plant. It doesn’t taste or smells like anything, what you’ll notice is that it’s thick, it can be a little bit uncomfortable if you’re not used to it but it goes right away. At first glance, it looks like you’re going to take chalk for color and texture, but don’t feel influenced for this, it’s good for your body! 😉

As for my experience with kuzu, I would say that it is being very good and that I use it when I need it, not every day. I’ve had a few times of irritable colon that has intensified by anxiety and nervousness, so taking the kuzu has caused my body to return to its normal state little by little, alleviate migraines, squirming, anxiety, tension during sleep and tremors in the hands and body, it’s been an incredible help to me, really. Lately, for this more intense cold, if I start to feel a little cold, that same night I take a kuzu and the next morning, I get up as a new person. You could not believe this but its effects tend to be immediate, you start to notice them from day one, you have to be constant and listen to your body also to know when to leave it or when you need it again.

It is necessary to be very careful with the copies in the shops, necessarily has to say that it is extracted from the “pueraria lobata”, if it doesn’t say it, it is not worth it and if it is organic much better. You can find it on Amazon, the last bags I bought are from there, it doesn’t usually have much in the bag, so I would recommend that you buy 2, they have the BIO format. If you’re doubting if it’s going to work or not, just try it, you don’t lose anything and it’s very natural, no side effects! 🙂

Publicado en Alimentación

Qué Tomar para Relajarse:

Todos nosotros siempre nos hemos encontrado con circunstancias que nos han creado nerviosismo y ansiedad. Algunos pueden controlarlo muy bien, a otros no les afecta en absoluto, a muchos otros sí nos afecta, incluso, físicamente. Algo que digo mucho es: “si tu cuerpo no se relaja solo, oblígalo a que lo haga“, esto tiene su explicación. Los nervios, estrés y ansiedad, pueden crear innumerables patologías en tu cuerpo, desde mareos y migrañas o desequilibrios estomacales e intestinales, lo cual, pueden resultar incómodos y algo limitantes en el día a día.

Hay varias formas de reducir la ansiedad, de hecho, hay algunas técnicas que os dejé en el post Cómo Controlar la Ansiedad (pinchad en el título para ir al link) entre ellas podemos encontrar la meditación, el ejercicio y la buena alimentación pero, a veces, tendemos a sobrepasarnos. Para estos casos, puedes elegir ir al médico para pedir un tratamiento en el que te recetan pastillas relajantes para los nervios, ir a un psicólogo para que te ayude a controlar estos estados de ansiedad u optar por la medicina natural que también está a nuestro alcance sin ningún tipo de efecto secundario, las tres opciones son igual de respetables, cada uno que elija la que mejor le convenga.

En cuanto a mi experiencia, siempre me ha ido muy bien la tercera opción, prefiero incluir soluciones que no vayan a afectarme más tarde y que puedo tener siempre en casa para usarlas en cualquier momento, más en situaciones estresantes. Os dejo por aquí las que más utilizo, de esa forma, podéis tener una guía:

  • TILA: La he utilizado desde que era pequeña y estaba un poco alterada. Te relaja muchísimo, incluso, si tienes problemas para dormir, va muy bien. Lo único que pasa es que te deja amodorrada y no tienes ganas de hacer nada el resto del día, para tomarla, aconsejaría que se hiciera por la noche. La tila tiene una propiedad antiespasmódica, la cual, permite la relajación de los músculos de los órganos internos; además, es un diurético natural, por lo que, te puede ayudar a eliminar los líquidos sobrantes del organismo y evitar que se acumulen; también aumenta la sudoración, muy bueno para personas que sufren de reumatismo, problemas respiratorios, etc. de esta forma, se pueden eliminar toxinas no solo por la orina, sino por la sudoración. Si tienes problemas del corazón, no se recomienda tomarla tan a menudo pero en casos aislados y de necesidad, está muy bien.
  • MELISA: Es muy relajante y digestiva, la tomo tras las comidas muchas veces o cuando siento que se me ha revuelto el estómago, suele aliviarte rápido y de forma efectiva, para los retortijones es genial, te los frena enseguida. En caso de nervios y estrés que se acumulan en nuestras zonas del cuerpo más sensibles, la melisa suele relajarlas, mucho más en casos de problemas gastrointestinales. Ayuda en casos de migraña, en la menstruación o dolores premenstruales, equilibra la presión arterial, frena la diarrea, es expectorante para los casos de gripe, ayuda a bajar la fiebre y es útil para dolores de espalda.
  • MANZANILLA: Suele ser muy digestiva y tras las comidas es perfecta, lo hago muchas veces. No te relaja todo el cuerpo en general pero sí tu estómago para ayudarte a hacer la digestión, es genial poder tenerla en el armario. No es tan conocida por su refuerzo en las funciones del sistema respiratorio, casos de diabetes, tratamientos para la piel y encías, es diurético y relajante.
  • PASIFLORA: Esta la utilizo bastante y te la puedes llevar a cualquier lado, dado que, aparte de usarla a modo de hierba relajante, también la puedes llevar contigo concentrada en gotas, ponerle 4 o 5 a tu botella de agua y llevarla a cualquier lado, manteniéndote los nervios a raya todo el tiempo y no dejándote amodorrada como lo hace la tila o la melisa, esta planta tan solo te relaja el cuerpo sin hacerte sentir pesada. Sobretodo, entre sus beneficios destacan sus virtudes sedantes que ayudan a combatir el insomnio tanto en personas mayores como adultas, te calma en situaciones de estrés agudo y ansiedad leve, alivia los síntomas del síndrome de abstinencia de narcóticos o ansiolíticos, alivia las palpitaciones, calma la migraña y contracturas musculares, tal como los síntomas premenstruales y mentruales, combate la dificultad para respirar, alivia los espasmos grastrointestinales y reparador en caso de indigestiones nerviosas, vómitos, mareos y dolor de vientre.
  • VALERIANA: La suelo tomar antes de dormir y mezclada con otras hierbas, lo cual, no suele ser la más fuerte, ayuda a mi cuerpo a relajarse antes de cerrar los ojos y no sufro de insomnio ni mi cuerpo se tensa mientras duermo (que a veces pasa aunque no os lo creáis). Cuando tenía unos 18 años, sí la utilizaba más en forma de pastilla porque más cómodo y me calmaba bastante los nervios, aunque lo malo era que tu cuerpo se acostumbraba a ella y tenías que tomarte incluso tres para que te hiciese algún efecto. Busqué otras alternativas pero, también es genial para el estrés, nervios y ansiedad.
  • KUZU: Este almidón lo estoy probando ahora y viene muy bien para problemas grastrointestinales, te equilibra toda la flora intestinal, recobra el equilibrio de tu cuerpo. Alivia los síntomas en caso de abstinencia por cualquier tipo de adicción, es muy bueno para cefaleas y migrañas, para casos de colón irritable, es un relajante natural también, baja la fiebre y palia los resfriados, para síntomas premenstruales, alergias y problemas respiratorios. Al KUZU le dedicaré un post entero próximamente, ya sé que aquí sueno escueta, daré más información 🙂

Como podéis ver, hay muchas opciones para combatir la ansiedad y sentirte mejor con tu cuerpo, en caso de alguna patología que provenga de esto. Mucha gente no le da mucha importancia al estrés pero, en realidad, sí la tiene, te desequilibra por completo y te ves en la necesidad de buscar una solución, bien combinada con sesiones de meditación, ejercicios de respiración, tratarse con cariño y consideración, hablarse con amor a uno mismo y grandes dosis de paciencia, ¡nadie nace aprendido!

Es normal que todos tengamos altibajos pero también es nuestro deber poner atención a nuestras emociones para entender de dónde vienen, por qué y conseguir sentirnos mejor. También conocido como AMOR PROPIO.


What to Take to Relax:

All of us have always encountered circumstances that have created nervousness and anxiety. Some can control it very well, others do not be affected at all, many others do affect us even physically. One thing I say a lot is, “if your body doesn’t relax on its own, force it to do it,” this has its explanation. Nerves, stress and anxiety can create countless pathologies in your body, from dizziness and migraines or stomach and intestinal imbalances, which can be uncomfortable and somewhat limiting in everyday life.

There are several ways to reduce anxiety, in fact, there are some techniques that I left you in the post “How to Control Anxiety” (click on the title to go to the link) among them we can find meditation, exercise and good diet but sometimes we tend to overdo it. For these cases, you can choose to go to your doctor to ask for a treatment in which you are prescribed relaxing nerve pills, go to a psychologist to help you manage these states of anxiety or opt for natural medicine that is also within our reach without any side effects, the three options are respectable, you can choose what you think is best for you.

For my experience, I have always done very well through the third option, I prefer to include solutions that will not affect me later and that I can always have at home to use at any time, more in stressful situations. I leave you here the ones that I use the most, that way, you can have a guide:

  • LIME BLOSSOM: I’ve used it since I was little and I was a little nervous. It relaxes you a lot, even if you have trouble sleeping, it goes very well. The only thing that happens is that makes you feel sleepy and you don’t feel like doing anything the rest of the dat, I would advise you, take it at night. It has an antispasmodic property, which allows relaxation of the muscles of the internal organs; in addition, it is a natural diuretic, so it can help you remove excess fluids from the body and prevent them from accumulating; sweating also increases, very good for people suffering from rheumatism, breathing problems, etc. in this way, toxins can be eliminated not only by urine, but by sweating. If you have heart problems, it is not recommended to take it so often but in isolated cases and need, it is very good.
  • LEMON BALM: It is very relaxing and digestive, I take it after meals many times or when I feel that my stomach has been scrambled, it usually relieves you quickly and effectively, for the twists it is great, it slows them down right away. In case of nerves and stress that accumulate in our most sensitive areas of the body, it usually relaxes them, much more in cases of gastrointestinal problems. It helps in cases of migraine, menstruation or premenstrual pains, balances blood pressure, slows diarrhea, is expectorant for flu cases, helps lower fever and it is useful for back pain.
  • CAMOMILE: It is usually very digestive and after meals it is perfect, I do it many times. It doesn’t relax your whole body in general but your stomach to help you do the digestion, it’s great to be able to have it in the closet. Not so known for its reinforcement in respiratory system functions, diabetes cases, skin and gum treatments, it is diuretic and relaxing.
  • PASIFLORA: This one I use quite a lot and you can take it anywhere, apart from using it as a relaxing herb, you can also take it with you concentrated in drops, put 4 or 5 to your water bottle and take it anywhere, keeping your nerves well controled all the time and not leaving you sleepy as happen with lime blossom or the lemon balm, this plant just relaxes your body without making you feel heavy. Above all, its benefits include its sedative virtues that help combat insomnia in both the elderly and adults, calms you down in situations of acute stress and mild anxiety, relieves symptoms of narcotic or anxiolytic withdrawal syndrome, relieves palpitations, soothes migraine and muscle contractures, such as premenstrual and mentrual symptoms, combats shortness of breath, relieves grastrointestine and restorative spasms in case of nerve indigestion, vomiting, dizziness and belly pain.
  • VALERIANA: I usually take it before bed and mixed with other herbs, which it’s not usually the strongest, helps my body to relax before closing my eyes and I do not suffer from insomnia nor does my body tighten while sleeping (which sometimes happens even if you do not believe it). When I was about 18 years old, I did use it more in pills form because it was more comfortable and calmed my nerves a lot, although the bad thing was that your body got used to it and you had to take even three to have some effect. I looked for other alternatives but it’s also great for stress, nerves and anxiety.
  • KUZU: This starch I’m testing now and it comes in great for grastrointestine problems, it balances all the intestinal flora, it regains the balance of your body. It relieves symptoms in case of withdrawal from any type of addiction, is very good for headaches and migraines, for cases of irritable colon, is a natural relaxary too, lowers fever and alleviates colds, for premenstrual symptoms, allergies and breathing problems. To KUZU I will dedicate a whole post soon, I know that here I sound short, I will give more information about it 🙂

As you can see, there are many options to combat anxiety and feel better about your body, in case of any pathology that comes from this. Many people do not give much importance to stress but, in reality, they do have it, it completely unbalances you and you see yourself in the need to seek a solution, well combined with meditation sessions, breathing exercises, treating yourself with love and consideration, speaking with love to yourself and great doses of patience, no one is born learned!

It is normal for all of us to have ups and downs but it is also our duty to pay attention to our emotions to understand where they come from, why and to get to feel better. Also known as SELF-LOVE.

Publicado en Alimentación

Alimentación y Ansiedad:

Algo que siempre suele apetecer mucho cuando tienes estos episodios es el chocolate, lo cual, está bien porque el cacao es un alimento muy sano que eleva los niveles de felicidad y tu ánimo cambia pero siempre si es puro, si tiene 80% de cacao o más, tiene azúcar y son carbohidratos. Pero cuando empiezas, no puedes parar, solamente quieres más y más, lo cual, por ende vas a engordar y va a afectar a tu peso, por lo que, sí se podría decir que la ansiedad afecta en la alimentación, más cuando tienes episodios que pasan o de forma regular o irregular, si afectan a tu cuerpo, vas a tener que cambiar tu forma de alimentarte los días venideros.

A los que afecta al estómago, es obvio que tienen que empezar con las dietas blandas hasta que se note que el episodio ha pasado, puede durar días, semanas o meses. En mi caso, estuve un mes y medio, cuando estudiaba tuve una temporada de mucho estrés y más o menos fueron tres meses, perdí 7 kilos en 11 días y bueno, tiende a ser algo que no se toma en serio pero que debería en cuanto a que cambia tu vida en muchos aspectos. Aconsejaría el no comer pesado, tampoco nada picante o que sepas que te produce ardor como queso curado, chorizo o salami, por ejemplo. Si tiendes a ir bastante blando al baño durante estos episodios, come alimentos que te lleven al otro extremo para que poco a poco se te vayan los retortijones y molestias varias; en cambio, si vas más duro e incurre en dolores de cabeza o migrañas, come alimentos que tengan mucha fibra como los pomelos, avena, quinoa, chía, yogures, verduras, al vapor, hervido o como creas que sea mejor para ti, también son muy buenas opciones la crema de calabacín o calabaza.

También está la opción que muchos llevan a cabo y tengo un caso cercano, cuando nota que está nervioso, tenso o tiene ansiedad, no come, de esa forma, evita una indigestión. Le puede durar durante ese día, durante los siguientes sí que se siente más cansado de lo habitual y sufre migrañas pero no afecta tanto a su estómago si pasa el día ayunando y solo tomando líquidos. Cada uno es libre de elegir lo que quiera o le venga bien, comer de una forma más blanda para respetar los procesos que sufre el cuerpo en estas situaciones o, simplemente, no comer para evitar problemas digestivos. Hay que tener en cuenta que, de ambas formas, fa a afectar al peso quieras o no y vas a sufrir de irregularidades.

Lo que no hay que hacer es perder la paciencia o volverse loco con este último dato, pesándote a cada dos por tres para saber si has subido o bajado de peso y permanecer aterrado, dándole vueltas y dejando que tu ansiedad vaya aumentando más en vez de disminuir, hay que tomárselo con calma. Si véis que ha bajado, comed más, incluid el postre después de cada comida si os viene bien y tenéis tiempo; en cambio, si véis que ha subido, seguid haciendo ejercicio y, si no lo hacéis, lo aconsejo y reducid un poco la ingesta de carbohidratos, sobretodo dulces, pasta, arroz, pan… Lo que sí aseguro que va muy bien para estos casos son las tilas, manzanillas, melisa y valeriana, ¡probad que va muy bien! 🙂


Food and Anxiety:

After several episodes of anxiety due to my high degree of responsibility and wanting to do it all at once, “very me”, I decided that it would be nice to write a post like that, since many people may believe that food should not change when you have anxiety or that it is not perfectly linked. This is one of the things that should be important, anxiety can affect the digestive system through nausea, vomiting, perhaps squirming, diarrhea, as well as slightly sudden temperature changes, tremors, desstability, headaches, tension… Many say you shouldn’t eat when you feel nervous or restless, but there’s also the other side of the coin: what if you can’t stop eating?

One thing that always wants a lot when you have these episodes is chocolate, which is fine because cocoa is a very healthy food that raises happiness levels and your mood changes but always if it is pure, if it has 80% cocoa or more, has sugar and are carbohydrates. But when you start, you can’t stop, you just want more and more, which therefore, you’re going to get fat and it’s going to affect your weight, so you could say that anxiety affects your diet, more when you have episodes that happen or on a regular or irregular basis, if they affect your body, you’re going to have to change the way you feed the days to come.

For those who affects the stomach, it is obvious that they have to start with soft diets until you notice that the episode has passed, it can last for days, weeks or months. In my case, I spent a month and a half, when I was studying I had a season of a lot of stress and it was about three months, I lost 7 kilos in 11 days and well, it tends to be something that is not taken seriously but that should in terms of changing your life in many aspects. I would advise not to eat heavy, nothing spicy or that you know that it produces burning in your stomach such as cured cheese, chorizo or salami, for example. If you tend to have diarrhoea during these episodes, eat foods that take you to the other extreme so that little by little you’ll run out of various squirms and discomfort; however, if you become constipated and incur headaches or migraines, eat foods that have a lot of fiber such as grapefruits, oats, quinoa, chia, yogurts, vegetables, steamed, boiled or as you think is best for you, courgette or pumpkin cream are also very good options.

There is also the option that many carry out and I have a close case, when you notice that you are nervous, tense or anxious, do not eat, that way, avoid indigestion. It can last during that day, during the next ones he feels more tired than usual and suffers migraines but it does not affect his stomach as much if he spends the day fasting and only drinking fluids. Everyone is free to choose what they want or do well, eat in a softer way to respect the processes the body undergoes in these situations or simply not eat to avoid digestive problems. It should be noted that, in both ways, it is possible to affect the weight whether you want it or not and you will suffer from irregularities.

What you don’t have to do is lose patience or go crazy with this last fact, weighing yourself every time to know if you’ve gained or lost weight and staying terrified, circling it and letting your anxiety increase more rather than decrease it, you have to take it easy. If you see that it has come down, eat more, include dessert after each your meals if it suits you and you have time; on the other hand, if you see that it has gone up, keep exercising and, if you do not, I advise you to do it and reduce a little the intake of carbohydrates, especially sweets, pasta, rice, bread… What I do assure you is going very well for these cases are the tilas, chamomile, melisa and valerian, prove that it is going very well! 🙂