Publicado en Relatos

Palabras al Viento:

Escribía sin cesar. Mi alrededor había desaparecido, ni siquiera lo que consideraba importante lo era ya. El sonido de las teclas sobre el papel dándole forma a la historia era lo único que me hacía sentir vivo, respirar, volar entre palabras. Mis dedos no paraban de moverse, cada vez a más velocidad y ritmo, sin censura, sin tener que borrar y escribir de nuevo, había prometido un escrito limpio, tal y como saliera de mi mente.

Muchos creían que necesitaba un psicólogo, que era un adicto y debía dejar de escribir, podían pasar los días, noches enteras despierto hasta terminar algo que me resultara lo suficientemente interesante como para enamorarme hasta las trancas. Ellos hablaban de paciencia, de escribir con tranquilidad, de vivir en la realidad y no la ficción, pero yo hablaba de los personajes que caminaban a mi alrededor, me sonreían, coches chocando entre historias de acción y suspense, miradas encontradas entre un matrimonio a punto de divorciarse y palabras hirientes a un amigo muy querido que le ha traicionado. El papel vive, siente, transforma, encuentra la forma de ser transcrito, mejorado, borrado, cambiado, incluso, los olores y sabores se vuelven más presentes.

Mis ojos permanecen fijos en el papel. Una joven se sienta frente a mí, moviéndose al son de las palabras, con cambios de escenario casi a ritmo frenético, hablando con otros, sintiendo emociones, comiendo entre horas sin que nadie la vea. Mis teclas siguen sonando en mis oídos, relajantes, paralizantes, a su vez que ella hace lo que le digo, Habla, grita en sus malos momentos, llora cuando se siente sola y yo sonrío mientras cuento su vida. Mi respiración se entrecorta de emoción, mis manos empiezan a temblar y noto la boca seca, a la vez que mi corazón siente que va a explotar de un momento a otro. Ella mira a su amado, le sonríe, le advierte de sus integuridades, el joven las acepta pero, tras acostarse con ella, se ve como un trapo usado y tirado a la basura, entre sus sábanas comiendo toneladas de helado mientras ve películas tristes y llora como una descosida, incluso, puedo oír lo que ponen en la televisión, puedo saber qué película es… “Moulin Rouge”. Veo su insomnio, su ansiedad, su tristeza, su añoranza y las horas perdidas mientras escribo un punto y aparte.

¿Seguiría con su vida como si nada?, ¿le olvidaría?, ¿caería en absoluta depresión tras creer que nadie más la querría por quién es? Tenía el absoluto control de la historia, las palabras seguían con fluidez, sin interrupción mientras notaba algo de viento entrando por la ventana, ¿era la mía?, ¿quizá la suya? Decidí ignorarlo para seguir con ello. Pero me molestaba, oí libros caer al suelo y también a ella levantarse de la cama a recogerlos. No quería apartar la vista del papel, estaba demasiado inspirado pero lo hice para ver que mi ventana estaba abierta. Me levanté para cerrarla pero, antes de que llegara se había cerrado. Me volví para sentarme en la silla del escritorio y ella me miró fijamente, sonriendo, mirándome de arriba a abajo, dejándome eclipsado. Nos sonreímos, quizá nos gustamos. Olvidé lo que estaba escribiendo y, cuando me quise dar cuenta, mi despacho había desaparecido para formar parte de otra realidad de la que todavía no sabía muy bien cómo se había presentado ante mí. ¿Sería verdad que necesitaba un psicólogo?


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Words Through the Wind:

I was writing incessantly. My surroundings had disappeared, not even what I considered important was it anymore. The sound of the keys on the paper shaping the story was the only thing that made me feel alive, breathe, fly between words. My fingers kept moving, getting faster and faster, uncensored, without having to erase and write again, I had promised a clean writing, just as it came out of my mind.

Many believed that I needed a psychologist, that I was an addict and had to stop writing, I could spend the days, whole nights awake until I finished something that I found interesting enough to fall in love with as hell. They spoke of patience, of writing quietly, of living in reality and not through fiction, but I spoke of the characters who walked around me, smiled at me, cars colliding between stories of action and suspense, looks found between a marriage about to divorce and hurtful words to a much-loved friend who has betrayed him. Paper lives, feels, transforms, finds a way to be transcribed, improved, erased, changed, even the smells and flavors become more present.

My eyes remain fixed on paper. A young woman sits in front of me, moving to the sound of words, with changes of scenery almost at a frenetic pace, talking to others, feeling emotions, eating between hours without anyone seeing her. My keys keep ringing in my ears, relaxing, paralyzing, in turn she does what I tell her, she speaks, screams in her bad times, cries when she feels lonely and I smile as I write her life. My breathing scures with emotion, my hands start shaking and I notice my dry mouth, while my heart feels like it’s going to explode from one moment to the next. She looks at her beloved, he smiles at her, she warns him of her integurities, the young man accepts them but, after sleeping with her, she looks like a cloth used and thrown away, among her sheets eating tons of ice cream while watching sad movies and cries like a desist, I can even hear what she put on TV, I can know what movie it is… “Moulin Rouge”. I see her insomnia, her anxiety, her sadness, her longing and the hours lost as I write a point and set aside.

Would she go on with her life as if nothing happened, would she forgets him, she would fall into absolute depression after believing that no one else would love her for who she is? I had the complete control of the story, the words were still flowing, without interruption as I noticed some wind coming through the window, was it mine, maybe hers? I decided to ignore it to come back to the story but it bothered me, I heard books fall to the ground and also hear her get out of bed to pick them up. I didn’t want to look away from the paper, I was too inspired but I did it to see that my window was open. I got up to close it, but before I got there it had closed. I turned to sit in the desk chair and she stared at me, smiling, looking at me from top to bottom, leaving me eclipsed. We smile, maybe we liked each other. I forgot what I was writing and when I wanted to realize, my office had disappeared to be part of another reality that I still didn’t quite know how he had presented himself to me. Would it be true that I needed a psychologist?


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Publicado en Personajes

Annia: La Introvertida

Relato procedente: “Bajo las Luces”. Edad: 20 años.

Ciudad: Providence. Profesión: Mecánico.

Descripción física:

Tengo el cabello de color negro, mis ojos son castaño oscuro y los labios algo gruesos, piel algo pálida y mejillas rosadas, aunque es algo que intento disimular. Esbelta, reconociendo que no siempre he sido así, cuando era pequeña me solían comparar con un bollo gordito y achuchable, no les juzgo. Suelo vestirme de negro o combinar con colores como el violeta o el rojo, digamos que para mí no existen más gamas, ni siquiera al añadir los vaqueros, los zapatos suelen ser muy cómodos. No he sido nunca de ir a hacerme la manicura, pedicura o cortarme el cabello, me ha entretenido una barbaridad hacérmelo yo misma, no soporto que gente que no conozco haga algo que podría hacerme yo.

Descripción de la personalidad:

La gente suele quejarse mucho de que soy callada, algo pasota y de que nunca estoy atenta a lo que los demás dicen, estoy en mi mundo y el resto no me importa. Lo malo de esto es que suelen acertar en todo lo anterior. No lo hago aposta es que me sale así, ignoro lo que no me importa y lo que no debo oír por mi propia salud mental, cabalgo en solitario por estos lares de la vida y trato de divertirme alejada de todo ser que tenga la capacidad de respirar y pensar demasiado deprisa para pedirme algo que no me apetece hacer. No le doy mucha importancia a las cosas porque considero que no la tienen y todos vamos a terminar en el mismo lugar, nadie saca nada preocupándose por tonterías.

Una infancia desapegada:

Sí, bueno, mi infancia fue muy desapegada. Mientras a mi hermana mayor le gustaba pasar más tiempo con mis padres, yo tan solo quería salir de casa y hacer mi propia vida, encerrarme en mi cuarto para leer revistas de coches o hacer manualidades que no tuvieran nada que ver con el instituto. Mi hermana solía ir a todas las actividades familiares que mis padres ofrecían pero yo siempre me quedaba en casa, eran muy raritos, siempre abrazándose, diciéndose “te quiero” y siendo lo más ñoño visto en este planeta, me daba vergüenza estar en la misma habitación que ellos a la vista de otros.

Siempre me distanciaba. A veces, no era por incomodidad o porque viesen las costumbres de aquellos con los que iba, sino porque me salía natural. Me nacía estar en un lugar más apartado, dada a mí y a mis necesidades, vagando entre mis aficiones y no dejar que mis palabras mostraran lo que sentía. Era pequeña sí, pero lo suficientemente lista como para darme cuenta de que no todo el mundo utiliza la información de forma correcta y responsable.

Adolescencia loca:

Caminé entre bares, jarras de cervezas y ganas de olvidar mi realidad, no porque fuese mala, sino porque era aburrida y no encajaba para nada en ella. A veces, aunque hubiese mucha gente a mi alrededor, me sentía incomprendida, aislada por tener mis propias opiniones, mientras tan solo esperaba que me miraran en la distancia y cuchichearan algo tan simple como “friki”. Llegaba borracha como una cuba a casa a las tantas de la madrugada mientras todo el mundo dormía; todavía recuerdo esa noche que me detuvieron por exhibicionismo cuando no podía aguantar mis ganas de orinar y simplemente, cogí la maceta del jardín de una casa cualquiera y lo hice allí mismo. Me liaba con tíos alguna que otra noche y me dejaba llevar un poco, hasta que ellos se ponían sentimentales, empalagosos y aburridos, les desechaba como a un clínex, más tarde entendí por qué me parecían tan muermos.

Lo único que me mantenía cuerda y entretenida era el taller de mecánica que había unas calles más abajo, donde una amiga perfeccionaba coches de carreras y de alta gama. A veces, necesitaba ayuda y yo podía ganar un poco de dinero, mis padres nunca lo supieron, incluso, esperaban que fuese médico. Es curioso cómo aquello cambió mi vida, no pensaba ir a la universidad ni por un segundo, quería acabar manchada de aceite y grasa de motor, era un trabajo bastante creativo, sobre todo cuando transformábamos coches antiguos en nuevos y teníamos que pintarlos de colores llamativos, ¡se me daba de maravilla! Pasaba del instituto.

Orientación sexual estereotipada:

Sí, estaba claro que a mí me pasaba algo. Toda persona que me cruzaba o me aburría o hacía que me estallara la cabeza. Empecé a darme cuenta de que empezaban a atraerme las mujeres, me llamaban la atención pero, no era buena idea hablar de ello en voz alta, era una orientación sexual bastante estereotipada y juzgada socialmente. Solía salir poco pero una chica de clase con la que empecé a tener amistad, me llevaba a bailar a varias discotecas y, en cuanto me besó tras unas cervezas de más, supe que algo dentro de mí había cambiado.

Nunca hablamos de ello y tampoco quise hacerlo. Le dejaba su espacio tras haber roto con su novio, no era buen momento para conversaciones profundas y yo no tenía ningún interés en mantener ninguna que fuera lo suficientemente larga como para aburrirme. Seguimos en contacto tras terminar el instituto pero fuimos por caminos separados tras un par de años más de esto, quizá se casó, quién sabe… Tampoco solía compartir mi sexualidad con nadie, es privado, es personal, todo se juzga, todo se critica.

Un futuro solitario:

Claro que descubrí que me gustaban las mujeres, claro que me alegraba de que hubiera sucedido para entenderme algo más pero, ¿hijos?, ¿para qué?, ¿creéis que pienso en una relación estable? Como mucho, en un rollo de discoteca. Que me aburran las conversaciones con otros es algo intrínseco que no va a cambiar, no me extrañaría que sucediera también llamándome la atención una mujer.

Ser un ermitaño no es tan malo, es silencioso, placentero, tranquilo y a distancia de los problemas ajenos, sin perder el tiempo, sin gastar palabras en vano, sin menosprecios o decepciones. Me caso con los coches de carreras, ¿por qué no?


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Publicado en Alimentación

Beneficios de la Avena:

Mirando entre los posts de alimentación, me di cuenta de que no había hablado todavía de los beneficios que tiene la avena si la comemos diariamente y, hasta leyendo algunos artículos para informarme mejor, me sorprendí al comprobar que lo que dicen de ella es cierto: uno de los alimentos más saludables. Seguro que muchos hemos tenido esos desayunos con cereales compuestos principalmente de azúcar y no podíamos pensar cómo serían nuestras mañanas sin ellos, con qué los sustituiríamos si los cereales de chocolate, maíz y miel están riquísimos, ¿verdad? ¡Es aquí donde aparece la avena!

Se dice que, si desde edades tempranas empezamos a comer avena, se reduce la posibilidad de que tengamos asma de tipo persistente, ya que, la fibra lo previene. Es saciante, lo que puede hacer que te sientas lleno durante horas y no tengas esa necesidad de picar entre horas. La avena es rica en antioxidantes, lo que significa que combate la oxidación de las células, tiene un efecto antiinflamatorio y es capaz de regular nuestra presión arterial. Es rica en fibra, lo cual, ayuda a que se regule tu tracto intestinal y que las bacterias de este se alimenten favoreciendo la viabilidad, crecimiento y permanencia en los intestinos. La avena también regula los niveles de azúcar en sangre y reduce el colesterol LDL y previene trastornos cardiovasculares. Gracias a su nivel de fibra, combate el estreñimiento, evita las subidas de glucosa y ayuda a equilibrar tu peso.

Mi experiencia personal con ella ha sido muy buena. Desde pequeña siempre sufría de estreñimiento, incluso, he tenido mis etapas también de adolescente y adulta, utilizando la avena he mejorado muchísimo este aspecto y he notado una mayor fluidez y claridad mental. Es muy agradable y una ventaja el tener este cereal saludable en el armario, combina con todo, incluso, para incluirlo en sopas, hacer galletas, en los desayunos combinado con bebidas de almendra, avena, coco o arroz, se puede incluir el cacao puro o un poco de canela. Tiene millones de combinaciones y todas ellas igual de saludables para nuestro organismo, es un buen sustituto para esos cereales o galletas azucaradas que para nada nutren nuestro cuerpo.

¿Vosotros también sois de avena o preferís cereales azucarados para empezar el día? 😉


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The Oats Benefits:

Looking through the food posts through my blog, I realized that I hadn’t talked about the benefits of oatmeal yet if we eat it daily and even reading some articles to better inform myself, I was surprised to see that what they say about it is true: oats are one of the healthiest foods. I’m sure a lot of us have had those breakfasts with cereals made up mainly of sugar and we couldn’t think what our mornings would be like without them, what would we replace them with. Maybe chocolate, corn and honey cereals were delicious, right? This is where the oatmeal appears!

It is said that, if from an early age we start eating oats, the chance of us having persistent asthma is reduced because fiber prevents it. It’s satiating, which can make you feel full for hours and don’t have that need to itch between hours. Oatmeal is rich in antioxidants, meaning it fights cell oxidation, has an anti-inflammatory effect and is able to regulate our blood pressure. It is rich in fiber, which helps regulate your intestinal tract and feed bacteria favoring viability, growth and permanence in the intestines. Oatmeal also regulates blood sugar levels and lowers LDL cholesterol and prevents cardiovascular disorders. Thanks to its fiber level, it fights constipation, prevents glucose rises and helps balance your weight.

My personal experience with it has been very good. Since I was a child I always suffered from constipation, even, I have had my stages also as a teenager and adult, using oats I have greatly improved this aspect and noticed greater fluidity and mental clarity. It is very nice and an advantage to have this healthy cereal in the closet, combines with everything, even, to include it in soups, make cookies, in breakfasts combined with almond, oat, coconut or rice drinks, you can include pure cocoa or some cinnamon. It has millions of combinations and all of them just as healthy for our body, it is a good substitute for those sugary cereals or cookies that don’t nourish our body at all.

You like more the oatsmeals for your breakfast or you’re a lover of sugary cereals to start a good morning?


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Publicado en Recomendaciones

Comentando “Ratched”:

Ratched es una serie de televisión web estadounidense de drama de terror psicológico, basada en la novela de 1962 “One Flew Over the Cuckoo’s Nest” de Ken Kesey, que se estrenó en Netflix el 18 de septiembre de 2020. La serie fue creada por Evan Romansky y está protagonizada por Sarah Paulson como la Enfermera Ratched (sacado de IMDB).

Estoy segura de que muchos habréis oído hablar de esta serie, dado que, durante el estreno, mucha gente empezó a compartirla y a expresar sus impresiones sobre ella, ¡por aquí va la mía! La tenía muy pendiente porque había leído críticas muy positivas que me hacían querer verla y sentirme, de alguna forma, intrigada. Al hacerlo, no creí que fuera para tanto, aunque he de reconocer que la trama principal tiene su enganche y la personalidad de la protagonista es fuerte y volátil en ocasiones, me ha encantado la interpretación de Sarah Paulson, creo que le han dado el papel indicado.

Al principio de la serie, no sabes muy bien por qué esta enfermera está tan fijada con formar parte del equipo de ese hospital en particular pero, todas las dudas se aclaran cuando aparece su supuesto hermano que, muy adelante, se esclarece el hecho de que no es exactamente su hermano pero que siempre se han tratado como tal. Te cuenta bastantes cosas sobre su infancia en casas de acogida y los abusos que sufrieron en cada una de ellas, la verdad, tuvieron muy mala suerte. Los momentos en los que te lleva al pasado me gustaron mucho porque son escuetos, no se tiran un siglo para contarte algo como ocurre en otras series o películas, sino que, van al grano con lo que hay que contar.

La personalidad de Edmund no acaba de quedar muy clara, tanto por tener unos arranques vengativos y muy violentos desde el principio de asesino en serie a pasar a enamorarse de una de las enfermeras que trabajaba en el hospital y tratar de protegerla a toda costa, fue algo difuso de digerir pero bueno, se siguió bien la serie. Desde un principio, cuando ya sabes que Mildred y Edmund se conocen, predices que la enfermera va a querer sacarlo del hospital psiquiátrico y escapar con él para estar siempre juntos. Tienen una relación entre ellos bastante peculiar, Mildred trata de sacarlo de ahí mientras él se dedica a fastidiar el plan con sus actitudes promiscuas y homicidas.

El personaje que más me gustó de pasada fue el del médico Richard Hanover (Jon Jon Briones), se ha protagonizado a la perfección y le da una personalidad muy buena. Desde el principio, se ve que es un hombre apasionado por su trabajo, por cuidar de personas que sufren enfermedades mentales como la homosexualidad (que así es como se consideraba antes), la adicción a la nicotina, la personalidad múltiple, la psicosis y otros tipos, con métodos que en la actualidad etiquetaríamos como poco ortodoxos, e incluso, que atentarían contra la salud de las personas. Se puede ver la realidad de aquella época, cómo trataban de averiguar cómo funciona la mente humana para, de alguna forma, “arreglar” las disfunciones que se pueden ocasionar en el día a día, me encantó esta parte, fue muy realista. Además, el doctor es un adicto a los fármacos, abre su armario de pastillas y cada día se toma algo diferente, ya sea por la boca o inyectado en vena. Es un personaje muy loco, a mi parecer, pero la personalidad que tiene le da mucha fuerza a la historia.

Otro de los puntos clave de la serie ha sido el trato de la homosexualidad, en este caso, lésbica tanto entre personajes principales como secundarios, en el caso de los pacientes ingresados. Se puede ver lo socialmente penado que estaba en esa época y cómo trataban a la gente que estaba atraída hacia su mismo sexo, mucho más si eran mujeres, dado que, los hombres tenían mucho más protagonismo en la sociedad. Muchas de ellas no lo disimulaban, se iban a bares de mujeres y se podían besar entre ellas sin sentirse avergonzadas pero, Mildred era de las que se negaba a aceptar este hecho sobre sí misma y le cuesta empezar una relación romántica con otro personaje que, al principio, no se denota tan importante pero que, más tarde, aparece más en su vida. Me pareció curioso ver cómo había mujeres que se casaban con otra persona homosexual del sexo masculino para mostrarse ante la sociedad como heterosexual, teniendo cada uno relaciones secretas con otras personas y poder tener éxito profesional. En la actualidad suena descabellado pero en aquellos momentos era muy normal tratar situaciones de esta manera, era juzgado, penado y perseguido, considerado incluso, enfermedad mental.

El final de la serie me dejó un poco aplanada porque esperaba algo más fuerte, interesante o quizá un final mucho más abierto que dejara entrever ya el seguimiento de la segunda temporada pero, no me dio esa impresión. Juzgadlo por vosotros mismos cuando la veáis, si decidís hacerlo pero, me pareció un final muy aburrido para la fuerza que había mostrado durante la mitad de la serie. Os dejo por aquí el tráiler (subtitulado en español), ¡disfrutad! 😉


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Commenting “Ratched”:

Ratched is an American psychological thriller streaming television series about the character of the same name from Ken Kesey’s 1962 novel One Flew Over the Cuckoo’s Nest. Created by Evan Romansky and developed by Ryan Murphy, the series stars Sarah Paulson in the title role and serves as a prequel to the novel. Ratched received a two-season series order; the first season premiered on Netflix… (Wikipedia).

I’m sure many of you have heard of this series, given that, during the premiere, a lot of people started sharing it and expressing their impressions about it, this is where mine goes! I had it very pendent because I had read very positive reviews that made me want to watch it and feel somehow intrigued. In doing so, I didn’t think it would be that big of a deal, although I have to admit that the main plot has its hitch and the protagonist’s personality is strong and volatile at times, I’ve loved Sarah Paulson’s performance, I think they’ve given her the right role.

At the beginning of the series, you don’t quite know why this nurse is so set with being part of the team of that particular hospital but, all the doubts are clarified when her supposed brother appears that, very far ahead, she clarifies the fact that he is not exactly her brother but that they have always been treated as such. It tells you a lot about their childhood in foster homes and the abuses they suffered in each of them, in truth, they were very unlucky. The moments when it takes you back in time I really liked them because they are short, they do not throw a century to tell you something as it happens in other series or movies, they go to the point with what needs to be told.

Edmund’s personality has not just become very clear, both for having a vengeful and very violent start from the beginning of serial killer to falling in love with one of the nurses who worked in the hospital and trying to protect her at all costs, it was a little fuzzy to digest but well, the series was followed well. From the beginning, when you know Mildred and Edmund meet, you predict that the nurse will want to take him out of the psychiatric hospital and run away with him to always be together. They have a rather peculiar relationship between them, Mildred tries to get him out of there while he is dedicated to screwing up the plan with his promiscuous and homicidal attitudes.

The character I liked the most was the doctor Richard Hanover (Jon Jon Briones), has starred perfectly and gives him a very good personality. From the beginning, he is seen to be a man passionate about his work, for caring for people suffering from mental illnesses such as homosexuality (which is how it was previously considered), nicotine addiction, multiple personality disorder, psychosis and other types, with methods that we would now label as unorthodox and even, that would undermine people’s health. You can see the reality of that time, how they tried to figure out how the human mind works to somehow “fix” the dysfunctions that can be caused in the day to day life, I loved this part, it was very realistic. In addition, the doctor is a drug addict, opens his pill closet and every day takes something different, either through the mouth or injected into his veins. He’s a very crazy character, in my opinion, but the personality he has gives him a lot of strength in the story.

Another key point of the series has been the treatment of homosexuality, in this case, lesbian between both main and secondary characters, in the case of patients admitted. You can see how socially sorrowed it was at the time and how they treated people who were attracted to the same sex, much more so if they were women, since men had much more prominence in society. Many of them did not disguise it, went to women’s bars and could kiss each other without feeling embarrassed to do so but Mildred was one of those who refused to accept this fact about herself and finds it difficult to start a romantic relationship with another character who, at first, does not denote himself as important but who later appears more in her life. I found it curious to see how there were women who married another homosexual male person to show the same to society as heterosexual, each having secret relationships with other people and being able to succeed professionally. At present it sounds far-fetched but at that time it was very normal to treat this situations in this way, they were judged, punished and persecuted, even considered homosexuality as mental illness.

The end of the series left me a little flattened because I expected something stronger, interesting or perhaps a much more open ending that would already show the follow-up to the second season but it did not give me that impression. Judge it for yourself when you watch it, if you decide to do it but, I thought it was a very boring ending to the strength it had shown during the middle of the series. I left you on the spanish version the trailer (subtitled in Spanish), enjoy! 😉


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Publicado en Reflexiones

Políticas de Desgaste:

Este es un tema que no lo he tocado mucho en mis blogs pero que ahora veo que es un buen momento para hacerlo. ¿Nunca os habéis encontrado en una situación con personas en la que ambas partes no están de acuerdo, nunca lo estarán, ninguna hace nada para cambiar la situación y ambas partes siguen produciendo un desgaste emocional entre ellas? Pues exactamente esto es una política de desgaste aunque no es necesario que ocurra contigo y otras personas, también puede darse en las situaciones de confinamiento que estamos viviendo en la actualidad o en una situación personal en la que sientas que tú misma te estás desgastando de forma negativa.

Este desgaste emocional tiende a ser un tanto tóxico y producir momentos de tensión y desequilibrio, incluso, sensaciones en las que podemos creer que no vamos a salir nunca del círculo vicioso en el que nosotros mismos nos hemos metido. Esta situación la podemos ver solo de forma negativa como os he comentado, incluso, podemos quejarnos repetitivamente sin encontrar un cambio o podemos utilizarla para darnos cuenta de qué es lo que está pasando dentro de nosotros que lo que hay fuera nos distorsiona o que permitimos que lo haga. El desgaste es emocional pero también físico, nuestras energías bajan, nos sentimos más cansados de lo normal, desmotivados, indispuestos, hay personas a las que se les muestra con pequeños resfriados constantes, desconectados del exterior, arropados en nuestros propios pensamientos y entre bucles personalmente impuestos porque los permitimos.

Está claro que hay circunstancias de este tipo que no se pueden evitar, pasan y no tenemos control sobre ellas, no podemos cambiar lo que otros piensan o la situación se ha tensado sin poder ayudar a que no ocurriese, pero dentro de esto, hay que saber tolerarse y dejarse llevar entre esta tormenta sabiendo que pronto pasará, que os mudaréis a otro lugar, que cambiaréis de trabajo, que seréis independientes por fin o que tendréis el valor de dejar a vuestra pareja actual, el cliché de “todo llega” puede que tenga algo de razón porque las situaciones siempre tienen un final, así como cualquier cosa que empiezas. Quizá podamos llamarlo esperanza o puede que sea solo un hecho en el que podamos ponernos a trabajar con nosotros y saber que vamos a poder reírnos de esta circunstancia que puede que nos atormente ahora de aquí un par de años, recordando nuestras reacciones y lo que crecimos desde ahí.

Las políticas de desgaste son roces emocionales constantes con otros o con nosotros mismos, lo que nos rodea o hacia ese famoso “esto no me gusta” de una forma continuada. Hay que entender que es temporal, que hoy puede que no haya salido el sol pero que mañana puede que nos sorprenda alzándose en el cielo azul. He comprobado en mi piel que todas las situaciones difíciles en las que he estado, han tenido una salida, he tomado una decisión firme de alejarme o salir de x lugar para adentrarme en algo nuevo, diferente y que me aportara motivación y experiencia, muchas circunstancias pasadas han sido temporales, han durado meses que parecieron inacabables, era como estar bajo el agua y no ver el momento para salir pero, en cuanto paré un instante, pude ver la luz de nuevo y embarcarme en una aventura nueva. Lo peor es trabajarse la paciencia y soy la viva imagen de ello 😉


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Wear Policies:

This is a topic that I haven’t talked much on my blogs but now I see that it’s a good time to do it. Have you ever found yoursef in a situation with people where both sides disagree, never will, neither does anything to change the situation, and both sides continue to cause emotional wear and tear between them? Well, this is exactly a wear and tear policy, although it doesn’t have to happen with you and others, it can also happen in the confinement situations we’re experiencing today or in a personal situation where you feel like you’re wearing yourself down negatively.

This emotional wear and tear tends to be somewhat toxic and produce moments of tension and imbalance, even sensations in which we can believe that we will never leave the vicious circle in which we have entered. We can see this situation only negatively as I have even told you, we can complain repeatedly without finding a change or we can use it to realize what is going on within us, what is outside distorts us or why we allow it to do so. Wear is emotional but also physical, our energies go down, we feel more tired than normal, unmotivated, indisposed, there are people who are shown with constant little colds, disconnected from the outside, tucked into their own thoughts and between loops of personally imposed because we allow them.

It is clear that there are circumstances of this kind that cannot be avoided, pass and we have no control over them, we cannot change what others think or the situation has tightened without being able to help it not to happen, but within this, you have to know how to tolerate and let yourself be carried away by this storm knowing that it will soon pass, that you will move somewhere else, that you will change your job, that you will be independent at last or that you will have the courage to leave your current partner, the cliché of “everything arrives” may have some reason because situations always have an end, as well as anything you start. Maybe we can call it hope or maybe it’s just a fact where we can get to work with us and know that we’re going to be able to laugh at this circumstance that may haunt us now for a couple of years, remembering our reactions and how we grew from there.

Wear policies are constant emotional frictions with others or with ourselves, what surrounds us or that famous “I don’t like that” in a continuous way. It must be understood that it is temporary, that today the sun may not have risen but that tomorrow we may be surprised when we see it to rise in the blue sky. I have experienced in my own skin that all the difficult situations in which I have been, have had a way out, I have made a firm decision to move away or leave x place to dely into something new, different and that would give me motivation and experience, many past circumstances have been temporary, have lasted months that seemed unfinished, it was like being underwater and not seeing the time to go out but, as soon as I stopped for an instant, I could see the light again and embark on a new adventure. The worst thing is to work the patience and I am the living image of it 😉


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Publicado en Relatos

Bajo las Luces:

El volumen de la música sonaba bastante alto, así que, nos reservamos las palabras para otro momento, cada una de nosotras tenía una cerveza en la mano y no dejábamos de bailar, querías que fuera contigo a ese pub del que llevabas una semana hablando para que dejara de estar tirada en el sofá viendo películas y comiendo palomitas, lo odiabas. Llevabas ya varias copas encima, aunque lo único que podía ver era tu sonrisa, contagiosa, atrayente. No dejábamos de saltar, de cantar canciones que ni conocíamos para acercarnos un poco más la una a la otra.

Todavía no te lo había dicho, ni siquiera me pasaba por la cabeza hacerlo, ya no por mi timidez o vergüenza, sino porque simplemente, no quería. Llevaba tiempo tratando de darte el espacio que necesitabas, de entenderte a ti misma, de saber hacia dónde querías caminar, el rechazo podía contemplarse pero tan solo importaba que estuvieras bien. No estaba enamorada, era otra cosa que ni me había planteado, pero no podía evitar sentirme cercana, atraída, quizá fueron tus ojos, quizá una mirada, quizá cuando sonreías sentía que existía, algo que parecía necesitar mientras las luces del pub parpadeaban sobre de nosotras.

Las cervezas se terminaron, así que, las cogiste y las dejaste en una de las mesas vacías, recuerdo perfectamente cómo te acercaste a mí y pusiste tus manos en mis caderas, mientras nuestras narices podían tocarse, no dejabas de sonreír y yo tampoco podía dejar de hacerlo aún habiéndome quejado de que no era chica de fiestas, no quería reconocerlo pero me lo estaba pasando bien. Me atrajiste más a ti con las manos, así que, puse las mías algo más arriba de tu cintura, era un sueño del que no quería despertar mañana. Me besaste. Fue cálido, uno de los más intensos que había sentido, suave y muy interesante, duró unos diez minutos. Dejamos de bailar y parecía que todo a nuestro alrededor se hubiera disipado, incluso, la gente parecía no importar, sus gritos se alejaban cada vez más, olvidándose de nosotras.

Nunca lo comentamos, aunque seguíamos hablando muy de vez en cuando. Ocurrió sin más en un momento inesperado. Me hizo vivir el presente aunque estuviera en un ambiente poco frecuente para mí, parecía que quisiéramos comentarlo pero, a la vez, también terminábamos por no hacerlo. En realidad, no fue importante. Un instante de los muchos que tenemos al día, un silencio que disfrutamos en medio de todo aquel ruido y nuestras miradas al alejarse tras llevarte a casa. No estaba enfadada ni desilusionada, más bien agradecida de poder llevarme ese momento conmigo, ni siquiera lo comenté a nadie en voz alta, fue íntimo, personal. Me encontré a mí misma después de aquello, no siendo amor y tampoco algo interesado, ni siquiera una situación en la que te preguntas qué pasará después. Era lo que había sido, plasmado en la memoria y dejado para volver a ello cuando quisieras…


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Under the Lights:

The volume of the music sounded pretty loud, so we reserved the words for another moment, each of us had a beer in hand and we kept dancing, you wanted me to go with you to that pub you’d been talking about for a week so that I would stop lying on the couch watching movies and eating popcorn, you hated it. You had several drinks already on you, although all I could see was your smile, contagious, attractive. We didn’t stop jumping and singing songs we didn’t even know to get closer to each other.

I hadn’t told you yet, it didn’t even go through my head to do it, not because of my shyness or shame, just because I didn’t want to. I’ve been trying for a long time to give you the space you needed, to understand yourself, to know where you wanted to walk, rejection could be contemplated but it only mattered that you were okay. I wasn’t in love, it was something else I hadn’t even thought about, but I couldn’t avoid to feel close to you, attracted, maybe it was your eyes, maybe a look, maybe when you smiled I felt as I existed, something I seemed to need while the pub lights flashed over us.

The beers ran out, so you took them and left them at one of the empty tables, I remember perfectly how you approached me and put your hands on my hips, while our noses could touch each other, you kept yourself smiling and I couldn’t stop complaining that I wasn’t a party girl, I didn’t want to admit it but I was having a good time. You attracted me more to you with your hands, so I put mine a little above your waist, it was a dream I didn’t want to wake up about tomorrow. You kissed me. It was warm, one of the most intense I had ever felt, soft and very interesting, lasted about ten minutes. We stopped dancing and it seemed that everything around us had even dissipated, even people didn’t care, their screams moving further and further away, forgetting about the two girls that were screaming songs not long time ago.

We never commented on it, although we kept talking very occasionally. It just happened at an unexpected time. It made me live the present even if it was in a rare environment for me, it seemed that we would like to comment on it but, at the same time, we also end up not doing it. Actually, it wasn’t important. An instant of the many we have a day, a silence we enjoy in the midst of all that noise and our looks as we walk away after taking you home. I wasn’t angry or disappointed, rather grateful to be able to take that moment with me, I didn’t even tell anyone out loud, it was intimate, personal. I found myself after that, not being love and not something interested, not even a situation where you wonder what happens next. It was what it had been, embodied in memory and left to return to it whenever I wanted… just two girls dancing.


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Publicado en Personajes

Veronica: La Observadora

Relato procedente:A Través de la Ventana“.

Edad: 17 años. Ocupación: Estudiante.

Ciudad: Maine.

Descripción física:

Mi cabello es castaño claro con unas mechas rubias que se notan algo más en las puntas, le da un toque natural, largo hasta más abajo de mis pechos. Los ojos color miel son heredados de mi madre, pueden mostrar a alguien decidido y cariñoso pero, realmente, encierran a una persona herida y algo tímida. Labios gruesos, casi siempre con un toque rosa pálido, nunca me han gustado los colores vivos. Tengo la piel bastante pálida, así que, a veces, aplico un poco de colorete en mis mejillas rosa pálido que a penas se aprecia pero que me encanta cómo queda viéndome desde el espejo. Estoy bastante en forma y sana que, al fin y al cabo, es lo más importante. Suelo vestir con vaqueros, zapatos cómodos y blusas de colores diferentes o camisetas negras de manga larga, son mis preferidas.

Descripción de la personalidad:

No me ha gustado mucho etiquetarme a mí misma, pero me definiría como alguien bastante tímida, confiada y, en ocasiones, inocente, con ganas de aprender cosas nuevas, creo que por eso soy la “cerebrito” de clase, nadie reconoce mi inteligencia como algo bueno pero creo que sería un talento a destacar bastante importante. Me gusta mucho leer, salir a correr y estudiar, no me gustan las fiestas y tampoco los lugares donde se conglomera mucha gente, tiende a ser agobiante. Una de las cosas que más disfruto es el averiguar las vidas de mis vecinos tan solo observándoles, imaginar qué les pasa por la mente cada mañana y ver cómo reaccionan a sus propias caídas en medio de la calle, suele pasar, no creáis, es divertido. Esto último no hay mucha gente que lo sepa pero, quién lo hace, cree que estoy loca, algo que nunca ha elevado mi nivel de popularidad.

Infancia esperada:

Siempre fui una de esas niñas que creció con el amor de padres casados, que se querían muchísimo y querían lo mejor para mí, fui hija única y muy esperada, aunque han sido muy protectores conmigo por esta misma razón. Les vino genial que me gustara estudiar y fuera la hija modelo, casi siempre estaba en casa y no tenían que preocuparse de mí más de lo necesario como ocurría con otros niños, a mí no me interesaba quedarme a dormir a casa de mis amigos porque prefería estudiar a los mamíferos o preparar a la perfección un examen de matemáticas para terminar superando con mi nota al resto de la clase, para mí era un reto, para los demás, una niña de mamá con necesidad de aceptación.

Por ser inteligente escuché comentarios de todo tipo pero seguí mejorando aún más para cerrar algunas bocas arrogantes, creo que mi infancia fue la que mis padres esperaban, tranquila, sin altibajos ni montañas rusas, era obediente, me gustaba serlo y tenía esa personalidad positiva y asertiva, algo irritable para otros y más que conveniente para mi familia. No es que estuviera de acuerdo con todo o no me preguntara muchas cosas dentro de mí pero solía sacar mis propias conclusiones observando cómo actuaban los demás para tratar de comprenderles, así era como todo fluía, sin preguntas, solo observando.

Amor a primera vista:

Como toda joven adolescente, tiendes a caer en las redes de lo que sería un amor de película, te atas a una idea equivocada de alguien guapísimo que cruza los pasillos y con el que te cruzas a menudo, vais a la misma clase y su sonrisa es tan magnética como sus ojos negros, te encantaría tocarle su cabello castaño oscuro y arrancarle la camiseta, mientras te das cuenta de que lo que estás pensando es tan solo un producto de tus hormonas danzando como locas por todo tu cuerpo. Frenas. Haces una pausa. Pero sigues babeando sin cesar. Ese era Sam. Se cuidaba, todas las chicas iban detrás de él y solía hacerse el buen chico, inocente, tímido, e incluso, el inteligente, pero esto último tan solo lo fingió conmigo para que todavía me llamara más la atención.

Nunca habíamos sido muy íntimos pero nos conocíamos de haber hecho trabajos juntos, aunque yo hiciera tres veces más que él y tan solo se dedicara a leer lo que yo había escrito para aprobar, era patético pero me gustaba. Se dio cuenta de esto, es más, me sonrojaba cuando estaba cerca de él, así que, casi que era inevitable que lo supiese, todo el mundo lo decía por los pasillos, Sam trataba de hacerles callar pero, al parecer, hizo una apuesta con sus amigos para ver qué tardaba en creerme su numerito de que yo a él también le gustaba. ¿Os lo resumo? Tardé muy poco. Fingía muy bien, era como una serpiente deseosa de crear un drama, que todo el mundo se riera de mí y que fuese incapaz de volver a mirarle a la cara. Pero, hasta que ese momento tuviera lugar, debía conseguir quedar a solas conmigo.

Sam estaba en tercero y yo en un curso más abajo, por lo que, no tuvo reparo en acercarse a mí en la clase de química y en decirme al oído que estaba preciosa y que mis ojos le recordaban al mar, me derretí como un caramelo y le sonreí, entre tímida y nerviosa, acarició mi mano derecha con un dedo, sensualmente, preguntándome si me gustaría salir con él, me invitaba a su casa para pasar un buen rato juntos, a lo que le dije que sí, tras dejar que me diese un beso en la mejilla. No dejó de mirarme durante un rato y se ocupó de que yo me diera cuenta. Estaba claro que estaba viviendo un sueño, al fin el chico que me gustaba, entraba en razón, dejaba de ver tanto a las animadoras para estar con alguien tan inteligente como yo, sin pensar por un momento en que era una táctica para humillarme en público.

El intento de violación:

Fui a su casa, contenta de que mi sueño se hubiera hecho realidad. Subimos a su habitación y cerró, supongo que con llave porque oí una especie de “crack”, recuerdo haberme preguntado por qué lo haría pero no quise prestar atención. Se acercó y puso sus manos en mis caderas, sus labios se posaron sobre los míos y empezamos a besarnos más apasionadamente unos segundos más tarde. Fue húmedo, intenso y no quería parar hasta que noté que Sam empezaba a desabrocharme el botón del pantalón. Paré, le miré y le pregunté qué hacía, pero tan solo sonrió, quitándome mis manos sobre las suyas, me los bajó hasta los tobillos y me tiró sobre la cama, poniéndose encima de mí para así tener todo el control sobre mi cuerpo para que no me moviera y él pudiera hacer lo que quisiera, de hecho, me arrancó la camiseta y empezó a besarme por todas partes, incluso, cuando trataba de apartarle desesperadamente.

Fui algo lenta al principio porque trataba de que mi cerebro aceptara que el tío que me gustaba estuviera a punto de pasar las líneas del respeto y el “no quiero hacer esto” para llegar a su clímax absoluto. Cogí un bate de béisbol que estaba cerca y le di con él tan fuerte como pude, fue tal que cayó hacía atrás al suelo mientras yo me subía los pantalones, cogía las llaves que había dejado encima de la mesa y salía pitando de aquella casa sin mirar atrás. Lo que no vi venir fue ese intento de querer ser el mejor, incluso, casi habiendo cometido un delito, contándole a todo el mundo que yo me había insinuado y que quería acostarme con él, que era una fiera en la cama y que después de eso él prefirió no volver a salir conmigo porque yo no tenía paciencia y estaba muy caliente como para llevar una relación tranquilamente. Era un abusón mentiroso, estaba claro, pero yo debía hacer algo parra probar lo que me había hecho.

Observar era la clave:

Mis padres querían dejar la casa donde estábamos viviendo para alquilar otra un poco más grande y que cubriera gran parte de nuestras necesidades actuales, así que, les convencí para alquilar la que estaba justo enfrente de la casa donde vivía Sam, necesitaba tenerle vigilado para encontrar un punto flaco que poder explotar y contar a la policía porque sin pruebas sabía que no me creerían. Puse todo mi esfuerzo en que mis padres accedieran y lo hicieron, así que, la primera fase estaba completada. Pensé que sería fácil pillarle con las manos en la masa pero no lo fue, era muy perfeccionista y rara vez hacía algo cuando sus padres estaban en casa que, básicamente, era casi siempre. A veces, me daba por vencida y creía que aquello no iba a servir para nada pero otras, ponía todo mi empeño para tratar de encontrar algo útil aunque fuese el perfecto niño de mamá, algo tendría que hacer mal.

Pasó un año hasta que encontré algo que utilizar en su contra, dando en el instituto una presencia invisible. No estaba planeado, tampoco fue algo que me esperara en ese momento pero, ¡le pillé con las manos en la masa! Estaba con una animadora en su habitación, besándose, hasta que Sam hizo lo que mejor sabía hacer: coger lo que no era suyo. Cogí mi móvil y lo grabé todo desde mi ventana que justo quedaba frente a la de Sam, fue horrible lo que presencié y me sentí fatal por estar grabándolo en vez de llamar a la policía, pero tenía que hacerlo si quería que lo que me había sucedido a mí se creyera lo suficiente, necesitaba utilizar a esta chica para esto, aunque sonara rudo y egoísta. Desgraciadamente, con ella sí culminó el acto, mientras intentaba gritar y se movía de un lado a otro, desesperada, sin saber que yo podría haber evitado la situación desde el otro lado de la calle, no la culparía si llegase a odiarme…

Un futuro vengativo:

¿Próxima parada? Comisaría de Policía, sin pensarlo. Pensaba vestirme y bajar corriendo, sin nadie que me protegiera de lo que iba a pasar, pero pensé que mis padres debían saberlo primero. No lo conté, decidí callarme hasta que tuviera algo con lo que destruir a ese perfecto engreído arrogante. Estaban en la mesa comentando algo sobre el siguiente partido, riendo y compartiendo algunos recuerdos de cuando eran jóvenes e iban a los partidos de fútbol en sus citas, eran como dos adictos. Era consciente de que iba a interrumpir ese momento con algo que no esperaban y que sería culpable de ocultarlo pero, aquel era el momento de decirlo y denunciarlo. A parte de que era lo correcto, quería vengarme de Sam por todo, sin remordimientos, ese era el lema.


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Publicado en Recomendaciones

Comentando 3a Temporada “Cobra Kai”:

Secuela de Karate Kid, 30 años después de los acontecimientos del film original y con el mismo reparto repitiendo los papeles principales.

Ya comenté esta serie en otro post “Commenting Cobra Kai TV show” pero, esta vez, voy a daros mi opinión sobre la tercera temporada, la cual, dudo mucho de que sea la última dada la forma en la que terminó el último capítulo. A mí me ha parecido que esta temporada ha mostrado los momentos que los personajes necesitaban para sanar las heridas tras la crítica pelea en el instituto que vimos en la segunda temporada que acabó con Miguel Díaz en el hospital y la consecuente fuga de Robby del instituto. En mi opinión, ha sido un pase por lo que sufrieron en la segunda temporada, ha venido suave, explicando ciertas partes y relaciones que aparecen en la serie y repitiendo otras como las actuaciones extremas de los alumnos de Cobra Kai.

Me gustó mucho ver la recuperación de Miguel, fue bastante realista. La interpretación de Tanner Bachanan fue muy buena (Robby Keene), muestra muy bien otra vez a ese chico problemático y aislado de la primera temporada. Estaba claro que Daniel LaRusso y Jonny Lawrence iban a unir fuerzas para combatir la influencia de John Kreese sobre los alumnos que, mucho antes, Jonny solía enseñar Karate. Se vuelve un enemigo común, así que, Jonny se ve en la necesidad de volver a crear un nuevo dojo con un parque de ambiente en vez de un gimnasio por falta de dinero. Se ve el cambio de este personaje, de cómo quiere de verdad hacer lo correcto y su interpretación cada vez me gusta más.

Había muchas cosas que se veían claras, caían por su propio peso y te las esperabas, ha sido una temporada de mostrar la calma después de la tormenta, cuando todo el mundo se dice lo siento y que no debería haber actuado así, ha sido bastante tranquila, eché de menos ver más peleas y más entrenamientos. Me pareció algo redundante el continuar con la violencia que remarca a los alumnos de Cobra Kai por los del Miyagi-Do, está claro que se odian, no hacía falta darle más protagonismo del que ya tuvo en la temporada anterior. Lo que sí muestra muy bien es el bullying que muchos hemos sufrido y muchos siguen haciéndolo en el colegio, el trabajo, con algún miembro de la familia o en el instituto, podemos decir que nos sentimos identificados sin tener miedo de hacerlo.

En cuanto al efecto romántico de los adolescentes… bueno, era de esperar y se olía lo que iba a pasar (lo veréis por vosotros mismos, si os apetece). Personalmente, no es la parte de la serie que más me gusta, me llama la atención o me entretiene más, pero han creado un ambiente más dulce y de acercamiento entre dos personajes en especial que, estaba claro iban a reconciliarse, dejando al tercero fuera del campo, tan celoso como para unirse al enemigo. Esto me impactó pero, en cierta manera, me lo esperaba. La tercera temporada en general era bastante obvia, insisto que fue muy suave, entretenida, todo hay que decirlo, y predecible. No diría que es la temporada que más me gusta pero tampoco me llegó a disgustar, tuvo sus toques originales y el que Miguel fuera el que calmara a las partes e hiciera que muchos unieran fuerzas, me llenó de vida, aunque pareciera una tontería, un acto muy tierno, llegadas las circunstancias. Creo que pudimos ver cómo se nivelaba la balanza y se lamían las heridas, preparados para una cuarta donde creo que vendrán partes más importantes, más peleas y un contenido un poco más desarrollado o eso espero 😉

Os dejo por aquí el trailer de la tercera temporada que me vi en un día, literalmente, jeje. Si la habéis visto, ¿cuál es vuestra opinión sobre ella?


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Commenting “Cobra Kai” Season 3:

Karate Kid sequel, 30 years after the events of the original film and with the same cast repeating the lead roles.

I’ve already commented on this series in another post “Commenting Cobra Kai TV show” but this time, I’m going to give you my opinion on the third season, which I very much doubt is the last one given the way the last episode ended. It seemed to me that this season has shown the moments that the characters needed to heal the wounds after the critical fight in high school that we saw in the second season that ended with Miguel Diaz in the hospital and Robby’s consequent escape from high school. In my opinion, it was a pass through what they suffered in the second season, it has been smooth, explaining certain parts and relationships that appear in the series and repeating others such as the extreme performances of Cobra Kai students.

I really liked seeing Miguel’s recovery, it was pretty realistic. Tanner Bachanan’s performance was very good (Robby Keene), showing that troublesome and isolated guy again from the first season. It was clear that Daniel LaRusso and Jonny Lawrence were going to join forces to combat John Kreese’s influence on the students who, much earlier, Jonny used to teach Karate. He becomes a common enemy, so Jonny needs to recreate a new dojo with an environment park instead of a gym for lack of money. You see the change of this character, how he really wants to do the right thing and his performance was one I loved the most.

There were many things that looked clear, fell by their own weight and you expected them, it has been a season to show calm after the storm, when everyone is said sorry and that should not have acted like this, it has been quite quiet, I missed seeing more fights and more Karate trainings. I found it somewhat redundant to continue the violence that underscores Cobra Kai’s students for those of the Miyagi-Do, it is clear that they hate each other, there was no need to give it more prominence than it already had in the previous season. What it does show very well is the bullying that many of us have suffered and many continue to suffering at school, work, with a family member or in high school, we can say that we feel identified without being afraid to do so.

As for the romantic effect of teenagers… well, it was to be expected and you could smell what was going to happen (you’ll see for yourself, if you feel like it). Personally, it’s not the part of the series that I like the most, it catches my eye or entertains me more, but they have created a sweeter atmosphere and rapprochement between two characters in particular that, it was clear that they were going to reconcile, leaving the third one off the field, jealous enough to join the enemy. This shocked me, but in a way I expected it. The third season in general was quite obvious, I insist that it was very soft, entertaining, everything has to be said, and predictable. I wouldn’t say it’s the season I like the most but it didn’t upset me either, it had its original touches and that Miguel was the one who calmed his friends and made many join forces, filled me with life, even if it seemed silly, a very tender act, circumstances came. I think we could see how the scales were leveled and the wounds were licked, prepared for a fourth season where I think it gonna has more important parts, more fights and a little more developed content coming to us or, at least, I hope so 😉

I left you the season 3 trailer in the spanish version if you want to watch it. If you already watched this season, what do you think?


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Publicado en Reflexiones

Vello Corporal:

Desde hace unos días este tema me ha estado rondando en la cabeza y creo que es muy importante comentarlo porque, sobretodo para las mujeres, ha estado muy “penado” socialmente. Y no solo a nosotras, a los hombres les han mirado raro cada vez que les han contado a sus amigos o familiares que les gusta depilarse, las miradas matarían si pudieran y las burlas campan a sus anchas. El vello corporal en general, ha estado muy estereotipado, una mujer debe depilarse porque que tenga vello supone una molestia para la vista y el tacto, al parecer, no se considera mujer si no lo hace. Un hombre debe dejarse el vello corporal crecer, porque para eso es un hombre, ¿para qué te lo depilas?, ¿es que eres gay?

El vello corporal es algo natural que prevalece en todas las personas, de hecho, es menos natural el hacer que desaparezca, el echarte botes de químicos en las piernas mientras ves tu piel irritarse cada semana o pasarte horas haciéndote sesiones láser. Muchas de nosotras, hemos sufrido de comentarios tales como “marimacho”, “eres un hombre”, “qué haces que no te depilas, guarra”, “qué antiestético”, “nunca saldría con una tía que no se depila”, “quítate esos pelos, anda” y un largo etcétera. Hay personas que no se depilan y lo tratan como algo normal, porque lo es, se sienten bien consigo mismos y les gusta mostrarlo al mundo porque hay un estigma; al igual que hay otras personas a las que les desagrada o incomoda tener vello corporal y se lo depilan cada semana. Ambas decisiones son totalmente respetables pero no el hecho de aguantar comentarios en base a tu propia decisión que tiene que ver con tu cuerpo y no con el de nadie más.

En mi caso, me alegro mucho de haber crecido entre mujeres que les ha dado igual el vello corporal, el depilarse o no y el tratar a otras personas de igual forma lo hagan o no. He de reconocer que los comentarios que he dicho antes son algunos de los que he escuchado hacia mí, me acomplejaron en su momento y no me gustaba mostrar las piernas, los brazos e incluso, mi cara. Imaginaos la típica niña muy blanca con vello corporal negro, era una especie de dulce para los abusones y era increíble lo mal que me hacían sentir por algo que es totalmente natural en la vida humana y en la vida de las personas. Me ha costado muchos años comprender y aceptar mi cuerpo tal cual es y no avergonzarme de tener vello en cualquier parte, no es algo que deba ser penado o utilizado para hacerte sentir mal, nadie debería avergonzarse por quién es o por si le crece más el vello o menos, si es de color rubio o negro, esto es otra de las cosas que no ayuda a que haya más diversidad, sino que, sigamos dando pasos de tortuga hacia la separación y división de las personas, un “me gusta”, “no me gusta” que, claramente, no lleva a ninguna parte.

Una mujer se siente mujer tenga vello corporal o no, tenga mucho pecho o poco (que de esto también se escucha lo típico de “tienes tan poco pecho que pareces una tabla de surf” o algo como “tú no tienes pecho, no me interesas”), sea de un país u otro, se vista con vaqueros o falda, lleve tacones o deportivas… Muchos querrán quitarnos esto de nosotras pero, en realidad, nadie puede, nosotras sabemos cómo nos sentimos. Hay personas que no se dan cuenta de la mala impresión que dan cuando nos meten en un estereotipo como “eres un hombre” para sentirse mejor consigo mismos y lo claro que podemos ver quiénes son en ese mismo momento. Por un lado, es de muy mal gusto que te hagan comentarios de este tipo pero, por otro, es una ventaja para saber de quién te tienes que distanciar y a quién debes ignorar, te muestra la verdad sobre la persona con la que interactuamos.

Hay muchas chicas que en redes sociales, suelen mostrar su vello corporal. Esto es algo que hace años no podría haberse permitido, no era algo que se viese con buenos ojos. A veces, puedes ver muchísimos comentarios de amor, cariño y respeto, otras sigues viendo insultos, palabras hirientes y “qué asco” son de las que más se escuchan. Creo que es momento de progresar y tratar a los demás con respecto, sea cual sea su orientación sexual, cultura, si tiene vello corporal o no, si le gusta ponerle piña a la pizza o si no le gusta vestirse con falda aunque sea una chica, he conocido muchas a las que no les gusta maquillarse y no pasa nada, menos químicos en el cuerpo que tiene… La cuestión es que debemos aceptar a los demás tal y como son, sus circunstancias, modos de vida y respetar que cada uno hace con los días que tiene en este mundo lo que quiere y, en realidad, puede hacerlo. CARPE DIEM.


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Body Hair:

For a few days now this issue has been hanging over my head and I think it is very important to comment on it because, especially for women, it has been very socially “punished”. And not only us have that problem, also men been looked at strange every time they’ve told their friends or family that they like to wax, the looks would kill if they could. Body hair in general, has been very stereotypical, a woman should wax because having hair poses a discomfort for sight and touch, apparently, is not considered a woman if she does not. A man must let his body hair grow, because for that he is a man, why do you wax it? Are you gay?

Body hair is a natural thing that prevails in all people, in fact, it’s less natural to make it go away, to put pots of chemicals in your legs while you see your skin irritated every week or spend hours doing laser sessions. Many of us have suffered from comments such as “tomboy”, “you are a man”, “why you don’t wax, slut?”, “how unsightly”, “would never go out with someone who does not wax”, “take off those hairs, dude” and much more. There are people who do not wax and treat it as normal, because it is, they feel good about themselves and they like to show it to the world because there is a stigma; just like there are other people who dislike or feel uncomfortable having body hair and wax it every week. Both decisions are totally respectable but not the fact of holding comments based on your own decision that has to do with your body and not anyone else’s.

In my case, I’m very glad I grew up among women who were trated their body hair as natural, waxed or not and treating other people the same way. I have to admit that the comments I’ve said before are some of the ones I’ve heard about myself, they accompanied me almost all the time and I didn’t like to show my legs, arms and even my face. Imagine the typical white girl with black body hair, I was kind of sweet to abusers and it was amazing how bad they made me feel about something that is totally natural in human life and people’s lives. It has taken me many years to understand and accept my body as it is and not be ashamed of having hair anywhere, it is not something that should be punished or used to make you feel bad, no one should be ashamed by this or if the hair grows more or less, if it is blond or black, this is another thing that does not help to have more diversity in the world, instead it continues to take turtle steps towards the separation and division of people, some of “I like this” or “I don’t like it”, that clearly leads nowhere.

A woman feels like a woman has body hair or not, has big boobs or little (from this you also hear the typical comment of “you have so little boobs that you look like a surfboard” or something like “you have no boobs, I’m not gonna go out with you”), whether from one country or another, dressed in jeans or skirt, wear heels or sports… Many will want to take this from us, but in reality no one can, we know how we feel. There are people who don’t realize the bad impression they make when they put us in a stereotype like “you’re a man” to feel better about themselves and how clear we can see who they are at the same time. On the one hand, it looks very rude to make comments of this type but, on the other hand, it is an advantage to know from whom you have to distance yourself and to whom you should ignore, it shows you the truth about the person with whom we interact.

There are many girls who on social networks, usually show their body hair. This is something that could not have been allowed years ago, it was not something that was seen with good eyes. Sometimes, you can see a lot of comments of love, affection and respect, others you still see insults, hurtful words and “how disgusting” they are the ones that are most heard. I think it’s time to progress and treat others with respect, whatever their sexual orientation, culture, whether a girl has body hair or not, whether she likes to put pineapple on the pizza or if she doesn’t like to dress up in a skirt even if she’s a girl, I’ve met many who don’t like to make up and it’s nice because they don’t gonna have chemicals in the body… The point is that we must accept others as they are, their circumstances, ways of life and respect that each one does with the days they have in this world, everyone should do what they think is correct or like to do. CARPE DIEM.


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Publicado en Alimentación

Hablarte Negativamente:

Siéntate en la silla más cercana que tengas alrededor y pregúntate si te hablas negativamente. Estoy segura que la respuesta será sí y más si piensas en comida. ¿Cuántas veces hemos querido darnos un capricho y hemos pensado “no, que esto engorda”? Quizá millones. ¿Cuántas veces hemos querido comer un poco más y hemos pensado “voy a acabar como una ballena”? Puede que muchas. ¿Cuántas veces evitamos alimentos porque nos hablamos de forma nefasta cuando estamos cerca de ellos o nos apetecen? Incluso, nos culpamos porque ese día queremos una pasta de chocolate cuando hace cuatro meses que no has probado una y ese día has querido que fuera una excepción pero, ni eso te has permitido, ¿verdad? ¿Por qué no? Tú mente da vueltas en espiral dirigiéndose a las mismas frases de antes.

No nos damos caprichos. No nos PERMITIMOS caprichos ni muy de vez en cuando. Pero, ¿quién no nos lo permite? Nuestra mente. Nos pasamos el día hablándonos negativamente sobre cosas rutinarias, ¿por qué no sobre la comida también? Somos tan perfeccionistas que hasta debemos encontrar los mínimos fallos a cuando nos sentamos a comer. Está bien que algo nos indigeste, que algo no nos guste por mucho que lo intentemos o que hayan comidas muy pesadas que no nos dejen pasar el día con normalidad, eso es normal y está bien que se aparten de la dieta porque “nos hacen daño” (y muy entre comillas, a no ser que sea algún alimento que nos produzca alergia o algún tipo de intolerancia) pero, no hay que pasarse el día pensando “no a los carbohidratos”, “no a los dulces”, “no a la harina”… y un largo etcétera. Está bien apartarlo porque no es sano comer esto cada día pero no el culparnos cada vez que nos apetece y lo comemos, un día es un día, ¿no?

Creo que una de las cosas que más afecta a la hora de comer cualquier cosa, incluso, en nuestra digestión, es la forma en la que nos hablamos refiriéndonos a ese alimento en concreto momentos antes de ingerirlo, es todo cuestión de vibraciones y energías, no nos va a sentar igual un dulce del que pensamos “oh, dios mío que gorda voy a terminar”, lo cual, estamos comiéndolo con cierto disgusto, que decir “este postre me va a sentar de maravilla y está riquísimo, ¡quánto tiempo sin comerlo! Mmmm”, obviamente, nos va sentar mejor si pensamos de esta última forma. Somos propensos a la negatividad, creo que la humanidad por el mismo hecho de serlo, tiende a ver el vaso medio vacío, a ver las cosas de forma más dramática que positiva y enriquecedora.

Estamos influidos tanto por causas exteriores como son los alimentos, el tiempo, las situaciones que nos rodean, las personas… y por las interiores, nuestras emociones y pensamientos, por lo tanto, creo que si nos ayudamos a controlar la forma en la que nos hablamos cuando vamos a comprar, preparamos la comida y a la hora de ponernos a la mesa, las cosas podrían cambiar mucho para bien, tanto para nuestro cuerpo como para nuestra mente, sentirnos más cómodos al comer, no sentir complejos, mirarnos al espejo de forma diferente y entender que nuestro cuerpo siempre pasa por cambios.

De la misma forma que hablo de engordar, también hablo de adelgazar. Podemos pasar por periodos en los que adelgazamos bastante rápido, ya sea por los nervios o por no comer lo suficiente para tener la energía necesaria, comemos con dudas de sí estaremos comiendo lo que nos hace falta o no, si estamos siendo correctos con nuestra dieta y se nos cae el alma a los pies cuando vemos que hemos adelgazado un par de kilos más cuando hemos estado comiendo el doble durante las dos últimas semanas. Puede que sea uno de los procesos más difíciles por los que puedes pasar, te mantienes en un miedo constante y temor de bajar demasiado de peso. En estos casos, es mejor pensar que todo lo que se baja, se puede recuperar, no se debe comer con ansiedad, tampoco vivir nervioso y bueno, tratar de estar lo más tranquilos posible. Al fin y al cabo, el peso es lo más cambiante que te puedes encontrar, hoy puedes pesar cincuenta kilos, mañana cuarenta y ocho y pasado sesenta, quién sabe…

Debemos entender un poco nuestras fases, quizás los por qués de nuestras ansiedades, de tender a engordar o adelgazar de más, nuestra forma de comer, nuestra habla interna. Hablémonos con cuidado y cariño y puede que la comida se digeste mejor y dejemos de tener complejos. Sé que, a veces, resulta complicado controlar nuestros pensamientos pero es cosa nuestra y algo que debemos hacer por nosotros mismos, nadie más lo puede hacer.


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Talking to Yourself Negatively:

Sit in the nearest chair around you and ask yourself if you have a negative self-talk. I’m sure the answer will be yes and more if you think about food. How many times we had a craving and thought “no, that’s gonna make me fat”? Maybe millions. How many times have we wanted to eat a little more and thought “I’m going to end up like a whale”? Maybe a lot. How many times do we avoid food because we talk nefariously to ourselves when we’re around them or feel like it? We even blame ourselves because that day we want a chocolate bar when we haven’t tried one in four months and that day we wanted it to be an exception, but we didn’t even allow ourselves that, have we? Why not? Your mind spirals around heading for the same phrases as before.

We don’t give ourselves the craving we want. We don’t allow ourselves whims too much from time to time. But who won’t let us? Our mind. We spend the day talking negatively about routine things, why not about food, too? We are so perfectionists that we must even find the slightest flaws when we sit down to eat. It’s okay for something to make us stochache, something we don’t like no matter how hard we try or that very heavy meals that won’t let us spend the day normally, that’s okay for us to get them out of the diet because they “hurt us” (and very in quotes, unless we have some allergy food or some kind of intolerance) but we don’t have to spend the day thinking “no to carbohydrates”, “not to sweets”, “not to flour”… and a long etcetera. It’s okay to set it aside because it’s not healthy to eat this every day, but not to blame ourselves every time we feel like it and eat it, it’s just a day, right?

I think one of the things that affects us the most when it comes to eating anything, even in our digestion, is the way we talk to ourselves by referring to that particular food moments before ingesting it, it’s all about vibrations and energies, we’re not going to feel the same when we eat a sweet and we think “oh my god, I’m gonna get fat”, which we are eating it with some disgust, thing which gonna change if we think “this dessert is going to make me feel very well and it is delicious, what a time without eating it! Mmmm”. Obviously, it’s going to make us feel better if we think this way. We are prone to negativity, I believe that humanity, because it is, tends to see the glass half empty, usually we see things more dramatically than positively and enrichingly.

We are influenced both by external causes such as food, time, the situations around us, people… and inside, both our emotions and thoughts, therefore, I think that if we help ourselves control the way we talk when we go shopping food, we prepare it and when it comes to getting to the table, things could change a lot for good, both for our body and for our minds to feel more comfortable eating, do not feel complex, look in the mirror differently and understand that our body always goes through changes.

The same way I don’t just talk about getting fat, I’m also talking about losing weight. We can go through periods when we lose weight quite quickly, either by nerves or by not eating enough to have the necessary energy, we eat with doubts of ourselves about if we will be eating what we need or not, whether we are being correct with our diet and our souls fall to our feet when we see that we have lost a couple of kilos more when we have been eating twice as much over the last two weeks. It may be one of the most difficult processes you can go through, you stay in constant fear of losing too much weight. In these cases, it is better to think that everything that goes down can be recovered, should not be eaten with anxiety, try to don’t live nervous and well, try to be as calm as possible. After all, weight is the most changing thing you can find, today you can weigh fifty kilos, tomorrow forty-eight and the day after tomorroy sixty, who knows…

We need to understand a little bit our phases, perhaps why our anxieties, tend to over-fatten or lose weight, our way of eating, our inner speech. Let’s talk carefully and fondly and the food may digest better in our stomachs and we may stop having complexes. I know that sometimes it is difficult to control our thoughts but it is up to us and something that we must do for ourselves, no one else can do it.


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