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Rompe con el “En casa no se puede”:

Rompe con el en casa no se puede

Bueno, esto es algo que suele pasar a menudo a los que hacemos ejercicio en casa y no vamos al gimnasio a hacerlo, también los que preferimos crear nuestras rutinas de alimentación antes que ser guiados por nutricionistas que, la verdad, me confunden más que otra cosa… Escuchamos frases como “en casa no vas a hacer nada”, “en casa no tienes lo necesario”, “tienes muchas limitaciones”, “como no vayas a un gimnasio y te lo tomes en serio, poco vas a hacer”, estas son algunas de las que me han dicho y, la verdad, no sirven de otra cosa que para marearte y tratar de que te rindas porque estás haciendo muchos más progresos y no se pueden explicar por qué.

Siempre nos venden esa idea del gimnasio como algo “top”, una disciplina por la que pasas diariamente y que te hace parecer más fuerte, en cierto modo, es así pero hay muchas más formas con las que hacerlo. Veo a mucha gente que entrena en los parques, algunos corriendo cada día a la misma hora, otros practicando calistenia en zonas públicas, hasta donde yo sé, todo lo que te propongas lo puedes hacer. Llevo más o menos siete meses haciendo ejercicio en casa (una o dos veces al día) y noto cambios significativos cada semana, incluso, el bajar de peso ya no es un problema y correr ya no es un esfuerzo, todo tu cuerpo se desarrolla, evolucionas en los ejercicios, aprendes a respirar… así que, rompe las barreras de “en casa no se puede” porque si quieres, claro que PUEDES.

Durante el confinamiento, aquellos que han criticado el ejercitarse en casa e iban al gimnasio todos los días, han tenido que conformarse haciendo ejercicio en casa, han tenido que hacer lo que hacemos todos y ver que sí funciona y que no necesitas máquinas para entrenar y sentir cómo progresas. Hay bastante gente que utiliza los batidos de proteína para el aumento de musculatura, pude empezarlo también pero decidí no haceerlo, quise alimentarme bien y comer proteína directamente del alimento que me lo promorciona porque es más natural, no es lo mismo que venga del animal que de personas que lo han fabricado. Con esto quiero decir que, incluso con el ejercicio y la alimentación, nos vemos inmersos en cantidad de ideales, limitaciones y ciertas lecciones que nos inculcan o nos obligan a seguir por tradición o porque lo hacen todos, de hecho, casi toda la gente que conozco va al gimnasio ahora, incluso, personas que ni imaginaría que fuesen a ir.

Otra cosa que me he dado cuenta durante este periodo de confinamiento es que gente a la que ni siquiera le gusta el ejercicio y que nunca lo hacen, se pongan ahora a hacerlo cuando siempre se han reído de los demás y han criticado el hacerlo en casa, por ejemplo, son actos hipócritas que tienden a mostrarse por sí mismos. Por mucho que otros te digan que no se nota el ejercicio que haces en casa o que no has bajado de peso, incluso, que no sirve, piensa en tu propio progreso y que pronto les cerrarás la boca, rompe “en casa no se puede” y sigue adelante con tus objetivos, todos tenemos baches pero el continuar sin importar las absurdeces ajenas es lo que nos hace más fuertes.


Break with that “You can’t do it at home”:

Well, this is something that often happens to those of us who do the exercise at home and we don’t go to the gym to do it, also those of us who prefer to create our eating routines rather than be guided by nutritionists who they just confuse me more than anything else… We listen to phrases like “at home you’re not going to do anything”, “at home you don’t have what you need”, “you have a lot of limitations”, “as you do not go to a gym and take it seriously, you are not going to do anything”, these are some of the ones that have been told to me and they just say it to get you to give up because you are making a lot more progress and they can’t to explain themselves why.

They always sell us that idea of the gym as something “top”, a discipline that you go through daily and that makes you seem stronger, in a way, it is true but there are many more ways to do it. I see a lot of people who train in the parks, some running every day at the same time, others practicing calisthenics in public areas, as far as I know, everything you want do you can do it everywhere. I’ve been exercising at home for about seven months (once or twice a day) and I notice significant changes every week, even weight loss is no longer a problem and running is no longer an effort, your whole body develops, you evolve in the exercises, you learn how to breathe properly… so, break the barriers of “at home you can’t” because if you want, of course you CAN.

During the confinement, those who have criticized exercise at home and went to the gym every day, have had to settle for training at home, have had to do what we all do and see that it does work and that you don’t need machines to train and feel how you progress. There are quite a few people who use protein shakes for muscle augmentation, I could start it too but I decided not to do it, I wanted to feed well and eat protein directly from the food that promotes it to me because it is more natural, it is not the same as coming from the animal as from people who have made it. By this I mean that, even with exercise and eating, we are immersed in a number of ideals, limitations and certain lessons that instill or force us to follow by tradition or because other people do it too, in fact, almost all the people I know go to the gym now, even people who would not even imagine they decide to go…

Another thing I have noticed during this period of confinement is that people who don’t even like exercise and who never do it, now start doing it when they’ve always laughed at others and criticized doing it at home, for example, their hypocritical acts tend to show themselves. As much as others tell you that they don’t notice the exercise you do at home or that you haven’t lost weight, even if it doesn’t work, think about your own progress and that you’ll soon shut their mouths, break “at home you can’t” and go ahead with your goals, we all have bumps but continuing regardless of the absurdities of others is what make us stronger.

 

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Las Cenas:

las cenas

Bueno, os preguntaréis por qué en este post hablo de las cenas y véis una imagen de un reloj arriba… Pues bien, es simplemente, por qué la hora a la que cenamos es igual de importante o más que lo que vayamos a consumir y es algo que he estado comprobando durante las semanas anteriores. En la cultura española, por ejemplo, estamos acostumbrados a cenar tarde, entre las 21:30h y las 23:00h de la noche, cenas pesadas y con muchas calorías desde carne roja a pasta sin pensar en lo más importante de todo: ¿para qué vas a comer tanto si no vas a quemarlo?

Por la noche, nuestro cuerpo va a entrar en una etapa de reposo mientras estamos durmiendo, por lo que, todo lo que consumamos para cenar se va a convertir en grasa. Y, obviamente, si cenamos tarde vamos a digerirlo mientras estamos en una posición de no-movimiento, podemos tener desde reflujo a malas digestiones, así que, en mi caso, cogí la costumbre desde hace meses a cenar a las 20:00h de la tarde sin excusas porque, una vez me voy a dormir, ya hace horas que he hecho la digestión, por lo tanto, no voy a tener problemas digestivos o voy a acumular más grasa.

Por lo tanto, tenemos clara la hora de la cena pero entonces, ¿qué comemos? Pues os aconsejo consumir la menor cantidad de calorías posibles porque no creo que te apetezca ponerte a quemar grasa justo después de la cena habiendo trabajado durante el resto del día, estando cansada, así que, siempre cena LIGERO. Una ensalada con tomate, cebolla, pepino, un poco de atún, guisantes, maíz y huevo con un chorrito de aceite puede ser una muy buena opción, pero hay muchísimas. Muchas veces, termino de trabajar bastante tarde, puedo llegar como a las 23:30h, así que, lo único que ceno son dos lonchas de piña con un poco de yogur y unas nueces, es una buena fruta para consumir por la noche porque te ayuda a eliminar grasas también y es muy ligera. Sé que después te pasas unas doce horas sin comer pero créeme que vas a ver la diferencia y tu cuerpo se termina acostumbrando a ello.

En mi caso, noto innumerables cambios cuando como más en la cena que cuando consumo menos calorías. No es lo mismo comerse un huevo frito y unos espárragos trigueros con champiñones que una ensalada, obviamente, con la primera opción vas a consumir muchas más calorías que en la segunda empezando por el hecho de que lleva más aceite y está preparado en la sartén. Aumenté 2.200kg cenando más, a las 20:00h pero añadiendo más calorías y, cuando vuelvo a la cena ligera a esa misma hora, bajo esos 2kg rápidamente, incluso más, lo cual, me demuestra que mi problema es cuánto ceno, qué ceno y a qué hora, si eso se regula, tu cuerpo vuelve a tu peso y sigue bajando.

Por supuesto, quiero remarcar que esta es mi experiencia y que creo que las cenas son uno de los problemas que muchos tenemos para bajar de peso, pero obviamente hay otros factores dependiendo de cada persona. También hay que entender que no solo es importante el ejercicio, dado que, puedes quemar 400 calorías al día y aumentarlas si consumes más y tu alimentación se basa en ultraprocesados, el ejercicio y la alimentación deben ir siempre alineados. Creo que los que hacemos ejercicio diario, nos esforzamos muchísimo y nos sacrificamos por estar en forma, sanos, no deberíamos estropearlo teniendo este tipo de fallos  que añado es bueno saber para corregirlos. Son pequeños detalles que, si se cambian, tu cuerpo simplemente, se beneficia de ello.


The Dinners:

Well, you’ll wonder why in this post I talk about dinners and you see an image of a clock above… Well, it’s just why the time we have dinner is just as important or more than what we’re going to consume and it’s something I’ve been checking for the previous weeks. In Spanish culture, for example, we are used to dinner very late, between 21:30h and 23:00h at night, heavy dinners with many calories from red meat to pasta without thinking about the most important of all: why are you going to eat so much if you’re not going to burn it?

At night, our body is going to enter in a stage of rest while we are sleeping, so everything we consume for dinner is going to turn to fat. And obviously, if we take our dinner late we are going to digest it while we are in a non-movement position, we can have from reflux to bad digestions, so in my case, I took the the rutine for months to dinner at 20:00h in the afternoon without excuses because once I go to sleep, I have already done the digestion for hours, therefore, I’m not going to have digestive problems and I’m not going to accumulate more fat.

So, we have clear about dinner time, but then, what do we eat? Well, I advise you to consume a few calories as possible because I don’t think you want to burn fat right after dinner having worked for the rest of the day, being tired, so always light dinner. A salad with tomato, onion, cucumber, a little bit of tuna, peas, corn and egg with a splash of oil can be a very good option, but there are plenty. Many times, I finish work quite late, I can arrive at home about 23:30h, so the only thing that I have for dinner are two slices of pineapple mixed with yogurt and some nuts, it is a good fruit to consume at night because it helps you to eliminate fats also and it is very light. I know you gonna be about twelve hours without eating, but believe me you’re going to see the difference and your body gets used to it.

In my case, I notice countless changes when I eat more at dinner than when I consume fewer calories. It’s not the same to eat a fried egg and some mushrooms, asparagus as a salad, obviously, with the first option you’re going to consume a lot more calories than in the second starting with the fact that it carries more oil and is prepared in the pan. I increased 2,200kg by dining more, at 20:00h but adding more calories and when I go back to the light dinner at that same time, I lost that 2kg quickly, even more, which shows me that my problem is how much I eat at night, what I eat and what time, if that is regulated, your body returns to your weight and keeps going down.

Of course, I want to emphasize that this is my experience and that I think dinners are one of the problems that many of us have to lose weight, but obviously there are other factors depending on each person. You also have to understand that not only the exercise is important, you can burn 400 calories per day and increase them if you consume more and your diet is based on ultra-processed food. Exercise and diet should always be aligned. I think those of us who exercise daily, train very hard and sacrifice ourselves to be fit and healthy, we shouldn’t spoil it by having these kinds of failures that I add is good to know to correct them. They are small details that if we change them, our body simply benefist from it.

 

 

 

 

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La Rutina del Agua con Limón:

agua con limón

Antes de empezar a hacer que el agua templada con limón formase parte de mi vida diaria, no me lo creía del todo, tampoco en que fuera a ocurrir un cambio en mi aparato digestivo por tomarlo y, lo cierto es que fui cínica antes de tiempo. Siempre sufría de digestiones pesadas, malas digestiones, estreñimiento, cambios intensos en mi cuerpo debido a estas circunstancias, incluso, he llegado a tener náuseas y dolores de cabeza, tampoco toleraba ciertos alimentos y tenía el estómago extremadamente sensible, para mí, no veía solución.

Hace unos cuatro años, decidí empezar a tomarla cada mañana en ayunas y, he de decir que al principio, me costó un poco mantener la rutina porque no veía cambios, pero durante el tiempo, he visto cómo ha mejorado mi cuerpo gracias a esto (a muchas otras cosas también pero esta, ha sido una de las importantes). Algo que he aprendido es que es una buena forma de que tu cuerpo empiece el día, es una manera de hidratarte después de entre diez y doce horas de sueño, tus intestinos se activan y tu cuerpo empieza a expulsar las toxinas que, incluso, has retenido en tu interior tiempo atrás.

Una de las cosas en las que el agua con limón me ha ayudado mucho es a aumentar mi energía. Anteriormente, siempre me levantaba sin ganas de nada, parecía una zombie vaga y que no había manera de que me despertara pero cuando empecé con esta rutina, cambió por completo, ha sido como renovar y ayudar a mi cuerpo a sentirse más enérgico y productivo día tras día. También solía sufrir digestiones pesadas, como he dicho anteriormente, por lo que, decidí tomarlo también después de las comidas que creía podían causarme esta incomodidad en el estómago, lo cual, solucionó mi problema porque ayuda a hacer la digestión.

Otra de las cosas que eran muy molestas en mi vida era el estreñimiento, algo que durante estos cuatro años ha desaparecido. Obviamente, el tener una alimentación sana basada en verdura y fruta influye muchísimo pero, el agua con limón ha ayudado bastante en todo este proceso. También solía sufrir ardores, sabéis que es algo bastante incómodo y mucha gente lo pasa mal por ello, no lo tenía siempre ni mucho menos, pero era algo usual que no sabía cómo parar, hasta ahora, me he olvidado por completo. Puedo añadir que es utilizada también para adelgazar, por ello, se toma en ayunas y ayuda a hidratar la piel. Esto último sí lo he notado bastante, dado que, anteriormente solía tener la piel muy seca y agrietada y bueno, ahora básicamente, me suelo ayudar con cremas pero mi piel está mucho mucho más cuidada.

Últimamente, incluyo al agua con limón, sal. Las partículas de esta última, suelen ayudar a tu cuerpo a tener mucha más energía, incluso, si te sientes muy cansada y, puedo decir que funciona. Por supuesto, el sabor amargo y el salado no es que sea muy agradable pero lo que recomiendo es tomarlo bastante rápido para no notarlo… ¿Lo habéis probado alguna vez?


Water and Lemon Rutine:

Before I started drinking warm water with lemon part of my daily life, I didn’t quite believe it, not even a change in my digestive system was going to happen to take it and the truth is that I was very cynical with this. I always suffered from bad and heavy digestions, constipation, severe changes in my body due to these circumstances, even, I had also nausea and headaches, I did not tolerate certain foods and I had an extremely sensitive stomach, for me, I didn’t see any solution.

About four years ago, I decided to start taking it every morning fasting and I must say that at first, I had a little trouble maintaining the routine because I saw no changes, but over time, I have seen how my body has improved thanks to this (many other things too but this has been one of the important ones). One thing I’ve learned is that it’s a good way for your body to start the day, it’s a way to hydrate you after ten to twelve hours of sleep, your intestines activate and your body starts expelling the toxins you’ve even retained inside you during long time ago.

One of the things that lemon water has helped me a lot is to increase my energy. Previously, I always got up very lazy, looked like a vague zombie and there was no way for me to wake up but when I started this routine, it completely changed, it’s been like renewing and helping my body feel more energetic and productive day after day. I also used to suffer from heavy digestions as I said earlier, so I decided to take it also after the meals I thought could cause me this discomfort in my stomach, which it solved my problem because it helps to have a good digestion.

Another thing that was very annoying in my life was constipation, something that has disappeared during these four years. Obviously, having a healthy diet based on vegetables and fruit has a lot of influence but, the water with lemon has helped a lot in this whole process. I also used to suffer heartburn, you know that it’s quite uncomfortable and a lot of people have a hard time for it, I didn’t always have it, but it was usual that I didn’t know how to stop it. Now, I’ve completely forgotten. I can add that it is also used to lose weight, so it is taken during the morning fasting and helps to moisturize the skin. The latter I have noticed quite a lot, since, previously, I used to have very dry and cracked skin and well, now basically, I usually help it with creams but my skin is much more soft.

Lately, I’ve been including salt into the combination. The particles of the last one, usually help your body to have a lot of more energy, even if you feel very tired, I can say it works. Of course, the bitter and savory taste is not that it is very pleasant but what I recommend is to take it fast enough not to notice it… have you ever tried it?

 

 

 

 

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Pequeñas Tentaciones:

Pequeñas tentaciones

Sí, lo sé, existen. Esos dulces que saben a gloria y que interfieren en una parte de nuestro cerebro incansablemente cuando hemos decidido dejarlos y no volver a poner un dedo sobre ellos y también sé lo duro que es evitarlos pero, e aquí la buena noticia: se termina pasando. Cuando nos hemos acostumbrado durante tanto tiempo a cierto tipo de carbohidratos, nuestro cuerpo nos los pide en forma de pequeña ansiedad que, a veces, no puedes controlar y te hace caer, incluso, puede que notes olor a chocolate por toda la casa y ni siquiera tienes, lo cual, tiende a perturbar un poco pero es esa respuesta de tu cerebro al no tener ese azúcar que solías consumir, es como un síndrome de abstinencia que persiste hasta pasados unos meses.

También sé que en el primer momento que empiezas tu trayecto a la vida sana, los ves en todas partes: cafeterías, bares, en las cartas de menús de los restaurantes, incluso, si trabajas en uno que todavía es peor porque siempre tienes esa pequeña tentación, esa pequeña duda que cruza tu mente: por un día no pasa nada, ¿no? Te respondo a la pregunta: no, no pasa nada. Existe un “pero”, exacto. Un día no pasa nada que te comas de postre dos bolas de chocolate o un trocito de una tableta, quizá un caramelo o puede que una trufa pero, mañana casi con absoluta seguridad, vas a pensar lo mismo porque solo es un día, solo es un momento en el tiempo donde rompes las reglas, donde crees que ese dulce no va a ir a ninguna parte pero, sí lo hace si lo permites cada día y no eres capaz de frenar tus impulsos. Por ello, durante los primeros meses que dejes este tipo de comida, es mejor que no pienses en ello, evítalo a toda costa.

Una de las formas en las que conseguí concienciarme del todo y olvidarme de comer este tipo de cosas, fue sustituyendo ese momento en el que quería comer dulce por una fruta o frutos secos y, he de decir que, aunque comerías un montón por el simple hecho de tener una ansiedad horrible, funciona, te calma y tu cerebro empieza a relacionar que, cuando te apetezca dulce, te vas a comer una pieza de fruta. Realmente, es todo mental. Si consientes caer en las tentaciones, le permites a tu cerebro fallar en el control de la situación, en concienciarte y saber decir que “no” a ese deseo exasperante por comerte un dulce. Está bien hacerlo una vez a la semana o, incluso, de forma intermitente, es decir, te compras una tableta de chocolate y te la comes durante una semana, cuando la has terminado paras durante uno o dos meses. Es una solución bastate práctica…

Otra cosa que veo es que mucha gente suele decir lo típico de: “bueno, como hago ejercicio, arraso con todo el dulce que veo porque mañana lo quemo”. En cierto modo, es verdad pero depende de la cantidad que comas, dado que, una cosa es comerte una onza de chocolate y hasta mañana nada más y otra muy diferente que te comas tres magdalenas de chocolate y un “crepe” untado con nocilla. Ese día, te habrás pasado de calorías y vas a tener que estar quemándolo durante una semana o más haciendo ejercicio porque lo que has quemado anteriormente lo ganarás por ese fallo de mentalidad. Lo que trato de decir es que se puede caer en la tentación, por supuesto que se puede permitir pero con cierta moderación, con conocimiento y sabiendo muy bien racionarte las comidas, es decir, si vas a comerte una onza de chocolate después de comer, es mejor que en vez de comerte un bol entero para comer, te comas medio porque te vas a incluir las calorías del chocolate después.

En mi caso, hago ejercicio todos los días sin excepción y mucho cardio, lo cual, a veces me puedo permitir un trocito de bizcocho para merendar o una onza de chocolate durante una semana (luego estoy más de dos meses sin comer) pero, el resto del día no como nada más de dulce, solo fruta. Diría que la porción de dulce/carbohidratos que puedo comer es muy pequeña y no es siempre porque no preparo bizcochos cuando se me terminan, se hacen hoy y se terminan en tres o cuatro días, luego durante un par de semanas, nada más, así que, diría que es permitible. Digamos que se basa en controlar las tentaciones, esas ansiedades que nos persiguen cuando hemos tenido un mal día o estamos nerviosos por algo y nos da por comer, si estamos esforzándonos tanto, es mejor no estropearlo por algo así, sino hacerlo con moderación.

Y sí, todos tenemos esos momentos de gula y que no pararíamos de comer dulces en todo un día pero, también tenemos esos otros donde la voz de la conciencia nos dice que si lo hacemos, habremos estropeado todo el esfuerzo que hemos hecho. Por ello, digo que son “pequeñas tentaciones” porque no llegan a hacernos comer desesperadamente teniendo esa vocecilla interior con nosotros, ¿verdad?


Little Temptations:

Yes, I know, they exist. Those sweets that taste like glory and that interfere in a part of our brain tirelessly when we have decided to leave them and not put a finger on them again and I also know how hard it is to avoid them but here the good news: it ends up happening. When we stop eating certain type of carbohydrates during a while, our body asks us in the form of a little anxiety that sometimes you can’t control and makes you fall again, even, you may notice smell of chocolate all over the house and you don’t even have, which, tends to disturb a little but it’s that response from your brain by not having that sugar you used to consume, it’s like an abstinence syndrome that persists until a few months later.

I also know that the first moment you start your journey to healthy living, you see them everywhere: cafes, bars, in the restaurant menus, even if you work on one that is still worse because you always have that little temptation, that little doubt that crosses your mind: “it’s just a day, nothing happens, right?” I answer the question: “no, it’s okay”. There’s a “but”, exactly. One day nothing happens that you eat a dessert, two chocolate balls or a piece of a tablet, maybe a candy or maybe a truffle but, tomorrow almost with absolute certainness, you will think the same thing because it’s just a day, it’s just a moment in time where you break the rules, where you think that candy isn’t going anywhere but it does if you allow it every day and you are not able to slow down your impulses. Therefore, during the first months you leave this type of food, it is better not to think about it, avoid it at all costs.

One of the ways I managed to become rather aware and forget about eating this kind of thing, was replacing that moment when I wanted to eat sweet with a fruit or nuts and I have to say that although you would eat a lot for the simple fact of having a horrible anxiety, it works, calms you and your brain starts to relate that when you want to eat sweet, you’re going to eat a piece of fruit. Actually, it’s all mental. If you consent to fall into temptations, you allow your brain to fail in the control of the situation, to become aware and to know how to say that “no” to that exasperating desire to eat sweets. It’s ok to do it once a week or even intermittently, I mean you buy a chocolate tablet and eat it during a week (a little piece every day), when you’ve finished it, you don’t buy more for a month or two. It’s a practical solution…

Another thing I see is that a lot of people often say the typical thing about: “well, how I exercise, I wipe out all the sweet I see because tomorrow I’ll burn it”. In a way, it’s true but it depends on how much you eat, I mean, it’s one thing to eat an ounce of chocolate and until tomorrow nothing else and a very different one that you eat three chocolate muffins and a “crepe” smeared with nocilla. That day, you’ll have gone over calories and you’re going to have to be burning it for a week or more exercising because what you’ve burned before you gained it because of that mindset failure. What I try to say is that you can fall into temptation, of course you can allow it but with some moderation, with knowledge and knowing very well how to ration your meals, if you are going to eat an ounce of chocolate after eating, it is better than instead of eating a whole food bowl for lunch, you eat half because you will include the calories of chocolate after.

In my case, I exercise every day without exception and I do a lot of cardio, which, sometimes I can afford a piece of cake to snack or an ounce of chocolate per day (then I’m more than two months without eating it) but, the rest of the day I don’t eat more sweet, just fruit. I would say that the portion of sweets/carbohydrates I can eat is very small and it is not always because I don’t usually prepare many cakes. I can to prepare one today and it finished in three or four days but then I don’t eat more until a couple weeks or a month so I would say it is allowable. Let’s say it’s based on controlling temptations, those anxieties that haunt us when we’ve had a bad day or we’re nervous about something and it gives us that feeling of eating everything we see around, if we’re trying so hard, it’s better not to screw up for something like that, but you can to do it with moderation.

And yes, we all have those moments of gluttony and we wouldn’t stop eating sweets all day, but we also have those others where the voice of conscience tells us that if we do, we will have screwed all the effort we’ve made. So I say they’re “little temptations” because they don’t get us to eat desperately by having that inner voice with us, do they?

 

 

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Romper el “No has progresado nada”:

clave-para-perder-peso

Supongo que muchos hemos caído en este mal hábito de pensar que todo en la vida se hace en un abrir y cerrar de ojos, que te pones a comer sano durante una semana y ya vas a reducir dos kilos de grasa, que vas a hacer abdominales dos días y vas a tener una tableta espectacular. Después, nos damos cuenta de que todo esto es progresivo y no vamos a ver los resultados de nuestros esfuerzos en tan poco tiempo y aplicación, por lo que, siempre aconsejaría tomarnoslo con calma y seguir adelante con nuestros objetivos, tanto de alimentación saludable como de ejercicio.

Cuando decidimos comer sano, tenemos a personas a nuestro alrededor que tienden a ver ese cambio como algo no muy positivo, aunque te hayas esforzado muchísimo para ello, aunque hayas perdido peso y tu cara no se vea tan ancha como antes o tu barriga se haya reducido considerablemente. Siempre vamos a tener a algún envidioso/a que no va a querer ver cómo progresamos, siempre van a decir: “no has progresado nada”, lo cual, si no eres conocedor de este tipo de comentarios estúpidos y cómo dejarlos correr, pueden afectarte emocionalmente, mucho más, cuando estás en las primeras etapas de alimentación y ejercicio saludable para perder peso o, simplemente, para estar en forma.

Normalmente, dejamos que esos puntos de vista del exterior sin fundamento aparente, tiendan a provocar que paremos totalmente nuestro ejercicio y nuevos hábitos, de alguien que simplemente, nos quiere devaluar por envidia. Tendemos a pensar: “bueno, si no sirve para nada, ¿para qué lo hago?”, nos ponemos a comer dulce otra vez y carbohidratos prácticamente todos los días y volvemos a aumentar de peso, nuestros músculos se atrofian otra vez y, cuando nos damos cuenta, ya hemos entrado en el sedentarismo. Os digo que hay que centrarse en uno mismo, tú tienes que ver tu propio progreso no lo que otros tratan de hacerte sentir mal, ellos siempre querrán hacerte dudar y sentirte inseguro, por eso mismo, debes demostrar que eres fuerte y continuar con lo que has empezado, no dejarte vencer por pensamientos negativos y no rendirte.

Hay que romper esa forma de comunicarnos con nosotros mismos, por supuesto, vamos a ver un progreso considerable si seguimos con las rutinas establecidas, incluso, si quieres ganar en músculo y quieres tonificar, no lo vas a notar a los dos días pero sí a los dos o tres meses, la cuestión es ser constante, eficiente y tratar de ser amable contigo mismo, solemos ser intolerantes y nos castigamos cuando no llegamos a nuestros objetivos deseados de un día para otro, incluso, en los entrenamientos podemos ser muy duros con nosotros y tratar de agotarnos lo máximo posible pensando que así, vamos a hacer más que en nuestras rutinas diarias y, no se trata de machacarse, se trata de hacer los ejercicios correctamente, comer de una forma adecuada y recuperar.

Hay gente que te devalúa, por supuesto, pero te aconsejaría siempre pensar en los comentarios positivos de amigos, familiares, entrenadores o simplemente, personas conocidas,  puede que ellos no tengan una idea muy objetiva porque te quieren y se preocupan por ti pero, sus comentarios van a provocar que te sientas más motivada de seguir adelante, incluso, cuando se trata de gente que llevas tiempo sin haber visto durante un tiempo y te dicen lo que has cambiado. Cuando te mires al espejo no veas lo que te falta por tonificar o kilos que perder, observa en qué has mejorado y, obviamente, lo demás lo vas a ver cuando te peses, pero NUNCA pierdas la motivación y no te dejes llevar por comentarios ajenos que no te ayudan en nada, los que sean constructivos sí pero no los destructivos.

Aunque haya mil cosas en contra, hay que seguir adelante creciendo, aprendiendo y progresando, no importa lo que otros digan, siéntete bien contigo mismo, las palabras tan solo son palabras, la envidia siempre va a seguir acechando alrededor, así que, continúa con tus objetivos, SIEMPRE.


Break the “You’re not progressing”:

I suppose many of us have fallen into this bad habit of thinking that everything in life is done in the blink of an eye, that you start to eat healthy for a week and you will already reduce two kilos of fat, that you are going to do abs two days and you will have a spectacular tablet. Afterwards, we realize that all this is progressive and we will not see the results of our efforts in such a short time and application, so, I would always advise taking it easy and moving forward with our goals, both healthy eating and exercise.

When we decide to eat healthy, we have people around us who tend to see that change as not very positive, even if you’ve worked hard to do it, even if you’ve lost weight and your face doesn’t look as wide as before or your belly has shrunk considerably. We’re always going to have some envious guy who won’t want to see how we progress, they’re always going to say: “you haven’t progressed anything,” which, if you’re not aware of such stupid comments and how to let them run, can affect you emotionally, much more, when you’re in the early stages of eating healthy and doing exercise to lose weight or just to be fit.

Normally, we let those views of the outside with no apparent foundation tend to cause us to totally stop our exercise and new habits, of someone who simply wants to devalue us out of envy. We tend to think, “well, if it’s useless, why do I do it?” we start eating sweet again and carbohydrates practically every day and we gain weight again, our muscles atrophy again and, when we realize it, we’ve already entered in a sedentary lifestyle. I tell you that you have to focus on yourself, you have to see your own progress not what others try to make you feel bad, they will always want to make you doubt and feel insecure, for that reason, you must show that you are strong and continue with what you have started, not let yourself be overcome by negative thoughts and do not give up.

We have to break that way of communicating with ourselves, of course, we will see considerable progress if we continue with the established routines, even, if you want to gain in muscle and want to tone, you will not notice it in two days but yes at two or three months, the question is to be constant, efficient and try to be nice to yourself , we tend to be intolerant and punish ourselves when we do not reach our desired goals overnight,  we try to exhaust ourselves as much as possible thinking that so, we will do more than in our daily routines and, it is not about crushing, it is about doing the exercises correctly, eating in a proper way and recovering.

There are people who devalue you, of course, but I would advise you to always think about the positive comments of friends, family, coaches or just, known people, they may not have a very objective idea because they love you and care about you but, their comments will make you feel more motivated to move on, even when it comes to people you haven’t seen for a while and tell you what you’ve changed. When you look yourself in the mirror do not see what you lack to tone or kilos to lose, see what you have improved in and obviously the rest you will see when you weigh yourself, but NEVER lose your motivation and do not get carried away by other people’s comments that do not help you in anything, those that are constructive yes but not the destructive ones.

Even if there are a thousand things against it, you have to move forward growing, learning and progressing, no matter what others say, feel good about yourself, words are just words, envy will always continue to lurk around, so, continue with your goals, ALWAYS, no matter what happen. 

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Alimentación SIN Azúcares Añadidos:

 

Diabetes concept suggesting no sugar consumption

Sé que puede ser impensable para mucha gente pero sí, ¡se puede vivir sin azúcares añadidos! Llevo ya varios meses sin probar ni un poco de azúcares de este tipo (a excepción de la fruta, como es obvio) y os puedo asegurar que no pasa nada, sigo viva y respiro, así que, si yo puedo hacerlo, ¡vosotros también! Lo que me parece curioso es que todos escuchamos que el azúcar añadido en muchos de los alimentos que consumimos no son buenos para nuestra salud, somos conscientes de ello cuando nuestro médico nos lo recuerda pero, hacemos caso omiso a esa información y seguimos comiéndolo como obsesos, como si eso fuese a solucionar algo. Se puede romper esa conducta y no hay nada tan fácil como dejarlo de golpe, de un día para otro, sin pensarlo, es algo así como dejar de fumar o el alcohol (no tengo adicciones, así que, lo siento si no me pongo más creativa), al principio, cuesta y luego todo va sobre ruedas.

Lo que hacen los azúcares refinados es que nos provocan adicción, por ello, todas las tardes a la misma hora, te apetece esa tableta de chocolate que te comes de una sentada, seguramente, con ansia y, al terminar, ya no la sientes como antes. Cuanto más comes, más quieres y todos los días permeneces obsesionado con ello, necesitas acercarte a cualquier tienda a comprarte galletas rellenas de chocolate, helados de vainilla y cacahuete, la famosa “nutella” untada en galletas… lo NECESITAS. ¿Has observado esa necesidad en ti? ¿Te has preguntado por qué sucede?

Hemos tratado a los azúcares como algo normal, hemos dejado que controlen nuestras vidas, que los pongan en todos los alimentos posibles para conservarlos, mientras pueden estar provocando en nosotros una diabetes o problemas coronarios. Nos los “administran” desde que somos pequeños, dado que, muchos de los alimentos para bebés ya llevan azúcares añadidos y, cuando se hacen más mayores, ¡ahí tenéis el famoso Cola-Cao en la mesa! Es triste ver cómo nos manipulan de esta manera y nos excitan, nos enrabian, nos hacen sentirnos inquietos a través del azúcar, porque eso es lo que provoca, ansiedades y nerviosismo. Observaros un poco y os daréis cuenta.

Una de las primeras cosas que noté en mí cuando dejé los azúcares refinados fue una ansiedad horrible que no podía controlar, dado que, mi cuerpo me lo pedía desesperadamente, incluso, me mentía a mí misma pensando que porque comiera un trocito de chocolate no iba a pasar nada cuando en verdad sabía que podía tumbar todo lo que había conseguido de una sentada, así que, me aguanté. Pude ver que el azúcar actúa como una especie de droga, te engancha, te deja con ganas de más y no te la quitas de la cabeza porque CREES que la necesitas cuando no lo haces, lo que necesitas realmente es el azúcar de la fruta, no hay nada mejor como tomarse un batido cada tarde en forma de sustituto, ya verás como tu cuerpo se acostumbra a todo.

Nos dejamos llevar por las etiquetas “menos azúcares”, un “20% menos de azúcares”, “no contiene azúcares” (cuando realmente contiene maltitol, lo cual, tiende a ser lo mismo)… y caemos como tontos. No se trata de obsesionarse mirando etiquetas, tan solo observando los alimentos que comemos y su calidad, ¿por qué una salsa de tomate me tiene que llevar azúcar como regulador de la acidez si a mí me gusta el tomate tal cual? No entiendo por qué tienden a desnaturalizar las cosas, a tratar de modificar los sabores, las texturas, no puedo creer lo especialitos que nos hemos vuelto con todo cuando hace muchos años, la gente tenía su huerto y no hacían más que comer verduras sin más salsas ni nada por el estilo. Nos hemos acomodado, nos han engañado y nosotros, hemos pasado por el aro. Luego enfermamos y nos preguntamos: “¿por qué a mí? Si soy una persona muy sana…”.

“Te ha dado un bajón de azúcar”, ¿de verdad? ¿en serio? He dejado el azúcar y me siento muy bien, tengo el azúcar necesario que me aporta la fruta y ni un solo bajón de nada, ¡qué casualidad! Esa es otra excusa para decirnos que es bueno porque nuestro cuerpo lo echa en falta. Lo que me ha ayudado mucho cuando he tenido ganas de dulce, han sido los dátiles, los frutos secos y cualquier fruta que tuviera en casa, me ha apaciguado esa ansiedad y mi cuerpo tan solo me pide estos alimentos que os acabo de decir, ya no pide chocolate o cualquier otro ultraprocesado. Es cuestión de fuerza de voluntad, si no quieres hacerlo, continúa con tu alimentación, pero luego no te quejes de que tienes la tensión alta, te preocupes por el colesterol o porque te han diagnosticado diabetes.

Espero que este post os haya servido de ayuda, de guía y os haya gustado. ¡Comentad qué os parece!

 

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Una Receta con Quinoa:

 

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Tenía esta sección sobre alimentación algo olvidada, así que, he optado por dejaros por aquí una receta muy sencilla de hacer y añadiendo un superalimento que me parece muy rico y especial: ¡la quinoa! Mucha gente no sabe cómo combinarla, incluso qué hacer con ella, tampoco qué nos aporta y por qué se dice que tiene muchos nutrientes. La verdad, se puede combinar con todo pero yo lo suelo hacer con legumbres porque creo que le da mucho sabor a todo el plato y si le añadimos los vegetales, ya es para morirse. El plato que veis y os voy a decir cómo hacer es súper sencillo, práctico y con muy poco tiempo de preparación, a mí me cuesta hacerlo entre media hora y una hora más o menos, cuando me pongo a adornarlo y esas cosas…

La quinoa tiene altos niveles de proteínas y no tiene gluten, por lo que, es muy buena opción para las personas que tienen intolerancias o alergias al mismo. También es una buena fuente de omega6 y 3, tratándose de un alimento vegetal que controla el aumento del colesterol en la sangre y ayuda a la disminución de enfermedades cardiovasculares. Tienen muchísima fibra, vitaminas y minerales como el hierro, el potasio, calcio, magnesio, cinc, vitamina E, B12, B9, B1, B3. Así que, como podéis ver, es muy nutritiva y si la combinamos con verduras, completamos el cupo. La que suelo usar es la de tres colores, cada uno puede usar la que quiera. ¡Vamos con la receta!

Ingredientes:

–Quinoa.

–Vegetales (os digo los que he usado pero podéis poner los que queráis): kale, 3 zanahorias, 2 rábanos, 3 champiñones grandes, 2 cebolletas, tofu, cebollas, bróccoli, coliflor.

–Alubias rojas (o las legumbres que tengáis en casa).

–Especias (las que normalmente uséis).

–Pesto rojo (aquí lo tenemos, podéis usar algún tipo de tomate concentrado si queréis también, pero mirad que no contenga azúcar añadido. También lo podéis hacer casero, si queréis).

Preparación:

  1. Poned la quinoa en agua a fuego lento, tapadlo y dejadlo entre quince y veinte minutos, hasta que veáis que la quinoa se vuelve transparente y blanda.
  2. Mientras la quinoa se está haciendo, poneros a cortar todos los vegetales, no importa si son trozos grandes o pequeños, como os sea más cómodo y rápido.
  3. Empezad a sofreír la cebolla en una sartén mientras la quinoa se termina de hacer, cuando esté doradita, echáis los vegetales y los tapáis para que se vayan ablandando, no lo pongáis a mucha temperatura porque se van a hacer enseguida.
  4. Mientras se hace la verdura, cola la quinoa y déjala aparte para usarla más tarde.
  5. Una vez preparada la verdura, echa las especias que quieras, remueve y echa la quinoa y las legumbres (normalmente, las compro ya cocidas, pero si preferís prepararlas vosotros, también está bien).
  6. Vuelves a remover todo y echas el pesto rojo (aquí también suelo echar una salsita de chilli para darle un poco de sabor picante y unas especies diferentes, pero cada uno lo que le parezca), vuelve a mezclar y… ¡listo!

Me equivocaba siempre con las cantidades pero tened en cuenta que cada persona ingiere unos 200g de alimento, más o menos, así que, os podéis guiar por eso. Me ha ayudado a no cagarla siempre porque soy muy mala calculando…

He añadido otras cosas en el plato como es el aguacate, queso vegano y unas tostadas sin gluten con crema de queso vegano, depende de qué cantidad echéis, añadid algunas cosas para acompañar, también va muy bien con una ensalada. Daros cuenta que la quinoa hace el mismo efecto que cuando coméis arroz, es decir, os hicha, así que, os va a llenar enseguida y no hará falta mucho acompañamiento pero lo que vosotros veáis…

Es una buena receta para esos días que estáis cansados y queréis hacer algo rápido, práctico y, a la vez, nutritivo. Si sois veganos o vegetarianos, esta receta también es aconsejable para vosotros, como véis, tan solo lleva vegetales, legumbres, quinoa y especias. No es nada difícil cocinar cosas saludables y de verdad quieres cuidarte, ¿verdad?

¿Os atrevéis a probarla? ¿Os gustaría que os dejara por aquí más recetas?

 

 

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El “No Tengo Tiempo” no es una Excusa:

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Esta frase se oye muy a menudo pero, más que una frase es una excusa. Siempre hay alguien que dice que no tiene tiempo, que está muy ocupado, que pasa el día trabajando y no puede prepararse nada saludable, que al tener hijos todo gira en torno a ellos… Bueno, un conglomerado de situaciones que hacen que a estas personas les sea completamente imposible prepararse algo rico y, a la vez, saludable para comer, cenar o como un simple “snack” entre horas. Basándome en nuestra experiencia de estas últimas semanas, os puedo decir que Fabio y yo también estamos muy ocupados trabajando, tenemos a veces, unos horarios de locos y solo descansamos dos días cada semana pero lo que solemos hacer es preparar cositas para el resto de semana (en caso de que vayamos a doblar, si trabajamos por la tarde, no hace falta porque comemos en casa, pero sí viene bien preparar algunos batidos y dejarlos en la nevera, por ejemplo).

Lo que me ha servido de mucho es cocinar para un regimiento, y no es coña. Por ejemplo, si estoy durante tres días yendo a trabajar por la tarde, lo que hago es hacer comida para dos o tres personas, pongo la comida que me sobra en “tuppers” y Fabio se la puede llevar si dobla un día o yo si ocurre lo mismo o si trabajo de mañana y prefiero comer en el trabajo para no llegar a casa y comer a las cinco de la tarde. Hay veces que comes lo mismo, es evidente pero como te ha salido tan rico, pues no te importa, ¡lo comerías los siete días de la semana si hiciese falta!

Las comidas vegetarianas o veganas o de tipo “comida saludable” (dependiendo lo que entienda cada uno por “saludable”), suelen hacerse bastante rápido, con lo que cocino en casa, por ejemplo, puedo tardar entre cuarenta y cinco minutos y una hora, no más. No hace falta estar tres horas en la cocina preparando platos, ni mucho menos, se trata de comer saludable y ser prácticos a la vez, aprovechar los días libres y dedicar aunque sea una hora para preparar las comidas de los próximos días, no me digáis que para hacer una ensalada vais a tiraros dos horas… A eso me refiero, a retirar esas excusas de nuestro vocabulario o de nuestro cuaderno de frases.

Otra cosa que os puede servir son los calendarios de comidas. Me compré uno aquí en Edimburgo que me sirve de mucho, dado que, tan solo tengo que escribir lo que quiero preparar o comer durante los días de la semana en cada una de las comidas (incluidos los “snacks”), así no tengo que pararme a pensar qué puedo hacer que sea rápido, práctico y saludable, sino que, al ya tenerlo pensado y escrito, tan solo tengo que ponerme a hacerlo y listo. Creo que muchos de los problemas que tienen las personas con este tipo de contratiempos a la hora de cocinar o de excusarse, se solucionarían si supieran organizarse con calendarios, con agendas solo para escribir las recetas y las comidas diarias…

Lo que me ha salvado muchas veces, han sido las revistas de comida vegana o vegetariana donde te vienen un montón de recetas fáciles de preparar. Hay días en los que no tienes ni la menor idea de qué hacer para comer y creo que es algo que le ha pasado a más de uno. Nunca va mal tener algunas guardadas para este tipo de ocasiones, las utilizo mucho cuando no sé qué poner en los “tuppers” para llevar al trabajo, algunas recetas son muy ingeniosas y son de tipo “take away” y que se hacen en veinte minutos, es muy práctico…

Nosotros también empezamos a comer mal al principio. Cuando empezamos a trabajar en el restaurante, comíamos de todo, mal, rápido y picábamos un montón de dulce entre horas, entre otras cosas, gluten y leche, cosas que yo no debería probar. Estaba hinchada, iba fatal al baño, a veces, hacía las digestiones muy lentas… Fabio engordó más y, en ciertas ocasiones, le sentaba mal la comida. Llega un momento en el que te das cuenta de que no puedes continuar así porque no dejas de hacerte daño por ponerte una excusa, un límite, por no abrirte un poco a dedicarle tiempo a lo que debes por ti y por tu salud. Empezamos decidiendo el tema del veganismo tanto por nuestra salud como por el maltrato animal que se utiliza para que los seres humanos nos alimentemos, totalmente injusto y desagradable, pero cada uno puede decidir hacia dónde va su alimentación (con esto no quiero decir que os hagáis veganos, es una experiencia nuestra), te das cuenta de cuánto has maltratado al cuerpo en cinco meses cuando ves cómo va transformándose y cambiando, mientras, vas encontrándote mejor y expulsando aquello que tu cuerpo no ha digerido bien.

Hay otras personas que no se cuidan nada, se dedican a no comer en todo el día o tan solo hacen una comida, ¿dónde vais almas de cántaro? Luego se quejan de que les duele todo, están débiles… encima, se pasan el día trabajando y casi siempre caen enfermos y no me extraña en absoluto. Si alguno de vosotros hace esto, podéis poneros malísimos de verdad, llegar a tener serios problemas de salud por no darle a vuestro cuerpo lo que necesita, seguís con esas excusas absurdas del “no tengo tiempo para nada” o del “es que trabajo mucho” pero, ¿y cuando no trabajas? ¿tienes tiempo? ¿o prefieres dedicarlo a otras cosas? Uno no valora su salud hasta que la va perdiendo, hasta que la pone en riesgo y se ve ingresado en un hospital, de verdad, no lleguéis a esto y esforzaros un poco por prepararos, aunque sean, dos “tuppers” cada día, puede que os acostéis un poco más tarde u os levantéis más temprano pero, a la larga, valdrá la pena.

Os aconsejaría que las comidas rápidas las apartarais de vuestra vista, de hecho, no tienen ni buena pinta. No creo que tengan calidad de “comida saludable”, les ponen aceites refinados y las ensaladas tienen aditivos que ni siquiera sabía que existían. Te puedes pasar el día comiendo sándwitches de cualquier tienda pero, ¿de verdad te sacias o tienes hambre a la hora de habértelo comido y necesitas algo dulce para continuar con tu día? Pues lo más fácil para estos casos es llevaros al trabajo frutos secos, es un “snack” que no ensucia, que es saludable y que aporta nutrientes. También es normal que nos equivoquemos de vez en cuando, que caigamos en ciertos hábitos al principio pero el esfuerzo se ve recompensado más adelante.

Así que, como os he dicho, dejemos las excusas y concentrémonos en comer saludable. Espero que este post os anime a ello. ¡Un beso y un abrazo, lectores!

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A Pequeños Pasos:

vegan

Dándole vueltas a cómo empezar este post, creo que la mejor forma de hacerlo es diciendo que la alimentación es un pilar importante en nuestra vida diaria, es la que determina nuestra salud, cómo nos afectará dentro de unos años y cómo nos sentimos nosotros mismos comiendo ciertas cosas. Hay muchos puntos de vista en cuanto a esto y todos son igual de aceptables, no hay que apartar a ninguna persona porque coma carne y tú no, al igual que no hay que dejarle de hablar a un vegano porque no coma huevos, por ejemplo. Tampoco creo que haya que esperar al momento oportuno para empezar a pensar en uno mismo y comer debidamente, cualquier momento es el adecuado para hacer un cambio en tu vida para que sea algo más sana.

Hace un par de semanas, Fabio me comentó de una forma simpática y bastante inocente, el hecho de hacernos veganos. Le pregunté varias veces si estaba seguro y si era consciente de lo que implicaba ser vegano y me dijo que sí, entendía perfectamente tanto el proceso como el efecto en nuestra salud al comer carne o pescado, por ejemplo. Además de esto, empezamos a leer en varias revistas un tiempo atrás, cómo matan a los animales (ya sean cerdos, vacas, toros, pescado en general…) y cómo sufren para que nosotros podamos alimentarnos y, la verdad, nos dolió mucho ver algo semejante. En el trabajo, matan langostas y cangrejos vivos allí mismo y, bueno, soy incapaz de verlo, así que, pensamos que era un buen momento para dar un paso adelante, tanto por los animales que conforman este planeta como por nuestra salud.

Debido al trabajo, estábamos llevando una alimentación basada en carne, pescado, algunas legumbres, arroz, pasta y bastantes dulces por su combustión rápida, lo cual, tiende a dar energía cuando estás cansado, esto ha provocado que, la primera semana, sea un poco dura. Estamos en constante movimiento y en Edimburgo hace mucho frío, así que, debemos planificarnos muy bien las comidas para poder darnos ese aporte extra de calorías que necesita nuestro cuerpo. Llevamos dos semanas sin comer carne y varios días sin probar dulces, esto último está siendo difícil, notas como una especie de síndrome de abstinencia de azúcar bastante incómodo que espero que se pase la semana que viene, incluso, tiendes a sentirte más cansada de lo habitual hasta que tu cuerpo elimina todo el azúcar ingerido hasta el momento. Estamos disminuyendo la ingesta de pescado poco a poco porque no queremos ser muy radicales y que nuestro cuerpo se impacte, así que, un paso detrás de otro… Hemos decidido que seguiremos comiendo huevos por su gran aporte de proteínas tan necesarias, en nuestro trabajo nos movemos muchísimo, así que, creo que es acertado dejarlos en nuestra alimentación (de hecho, me parece demasiado radical quitarse los huevos para ser vegano, pero opiniones hay infinitas).

Nos estamos dando cuenta de la cantidad de recetas veganas que podemos encontrar en revistas dedicadas únicamente a esto y lo mucho que nos están ayudando a planificar las comidas. También hay que estar pendientes de los nuetrientes que nos aporta cada alimento y estar atentos para que no nos falte ninguna vitamina, por ello, estamos a la espera de comprarnos la vitamina B12 y la vitamina C. Nos sentimos más deshinchados y no dejamos de ir al baño (es un efecto que ya tuve cuando fui vegetariana, así que, es bastante normal), un poco ansiosos al quitarnos ese chute de azúcar pero motivados al poder ver que esta alimentación realmente funciona. El cuidarse a uno mismo no debería ser un capricho, sino un orgullo y una forma de quererse…

Estoy encantada de ver nuestro carro de la compra impregnado de verde y de los diferentes colores de las frutas, me siento bien viendo productos veganos que pueden ayudarnos a hacer unos mejores platos, dado que, ahora no es tan raro como antes conocer a gente vegana, hace tiempo, era difícil ver productos veganos que la gente pudiera comprar, se las tenían que ingeniar para combinar verduras y demás, ahora no es un problema. Me encanta el poder comprar más frutos secos, más semillas, legumbres (porque me encantan) y comprobar que las recetas son mucho más sencillas que incluyendo las famosas carnes. Hay que tener en cuenta también el hecho de que un producto que sea vegetariano o vegano, no tiene por qué ser saludable, dado que, muchos de estos, son ultraprocesados que no nos van a hacer ningún bien. Por ello, nos retrasamos un poco más en el supermercado mirando las etiquetas de lo que compramos, no obsesivamente, sino para ser conscientes de lo que comemos y de que sea lo más natural posible.

Me siento muy bien al saber que estamos contribuyendo a que los animales puedan vivir, me parece muy cruel que se diga que nosotros somos los que estamos en la posición más alta de la cadena alimenticia cuando podrías estar delante de un león y cambiar esa perspectiva en menos que canta un gallo. No somos superiores a los animales, que no hablen no significa que no sufran o que no tengan sentimientos, todos somos seres vivos y, así como nosotros nos merecemos un lugar en el mundo, ellos también. No pueden decidir porque no pueden comunicarse, es lo único que nos diferencia, pero estaría bien respetarles como seres que habitan el planeta, parece que se obvien y en la cultura esté programado que matarlos es normal porque los humanos tenemos hambre y nos encanta la carne y el pescado. Repito: hay opiniones para aburrir, no digo que esta sea la única válida.

A raíz de todo esto, pensé que sería buena idea incluir una categoría más en el blog como es la alimentación, así puedo hablar sobre nuestras experiencias, recetas, cómo nos vamos sintiendo, aconsejar vitaminas naturales, productos que hemos utilizado y que nos van bien… En fin, ¡creo que es una buena idea! ¿Vosotros qué pensáis?