Publicado en Alimentación

Importancia de las Meriendas y Almuerzos:

Viviendo en Edimburgo, casi te puedes ir olvidando de las meriendas y almuerzos porque los escoceses suelen comer tres veces al día y snacks entre horas, aunque no necesariamente. Los tres platos suelen ser bastante copiosos y pesados, así que, se podría esperar que yo hubiera dejado de almorzar y merendar pero no, he seguido con mis cinco comidas diarias. Muchos pueden decir que comer cinco veces es un exceso, que tiendes a la gula, que los españoles no tenemos nunca suficiente y que es mejor hacer las comidas necesarias para vivir sin tener que comer entre horas pero, eso para mí no es suficiente.

¿Qué pasa si has desayunado a las siete de la mañana y luego te lías y no comes hasta las tres de la tarde? Eso significan ocho horas con el estómago vacío, lo cual, implica problemas sobretodo para aquellos que tenemos estómago sensible, desde tener reflujo ácido a angustia o cansancio hasta que nos llevamos algo a la boca. Para mí esto es maltratar el estómago y ayudar a que, cuando vayas a comer, lo hagas con más ansia y te pueda sentar mal porque no has masticado lo suficiente o puede que tengas gases porque comías con cierto nerviosismo y has cogido mucho aire. Un almuerzo te aporta cierta energía entre el desayuno y la hora de comer, sobretodo si te levantas muy temprano y tienes que hacer recados o ir al gimnasio, no vas a ir con el estómago vacío porque podrías marearte… Eso sí, hay gente mayor que ya no come tanto, de hecho, no les apetece hacer las mismas comidas, incluso, comen menos cantidad pero también porque no necesitan tanta energía como una persona joven o de unos cuarenta o cincuenta años que puede necesitar más movilidad y actividad.

Si hemos terminado a las tres de comer, ¿esperamos hasta las nueve para cenar? De la misma forma, vamos a esperar entre cinco y seis horas para alimentarnos, cuando la merienda puede saciar un poco esa hambre que podamos tener y evitar que comamos con ansiedad a la hora de cenar, incluso, que cenemos mucho más de lo que deberíamos porque estamos hambrientos, siendo que por la noche es cuanto menos hay que comer porque se debe hacer una digestión más ligera para irnos a dormir con la digestión hecha y asegurarnos de que nos siente bien. También puede ayudar a esas personas que viven muy ocupadas y atareadas, que no tienen un minuto para sí mismas, pueden comerse un bol de fruta con unos frutos secos y pararse un momento para disfrutar de la comida y dejar ese estrés para más tarde, es un parón necesario.

Hay personas que hacen dietas muy restrictivas y pueden pasarse horas sin comer, también otras que hacen ayunos intermitentes de 16 horas en las que no comen, yo os aseguro que no podría. Estas personas pueden tener un estómago muy fuerte y aguantar estas cosas pero, a la larga, puede que les afecte, necesitamos energía para vivir, movimiento y hacer las comidas necesarias, no por gula, sino para nutrirnos y darle al cuerpo lo que nos pide. De hecho, en mi caso, me siento mejor si incluyo los almuerzos y meriendas cada día que si no los incluyo, me siento más activa, tengo más energía, ganas de hacer cosas, cuando como lo hago sin ansiarme y no siento ese cansancio y vacío cuando solo hago tres comidas. Puede que, al principio, no se note que maltratas tu estómago, pero más adelante se verá, recuerdo que un médico me preguntó una vez si me perdía alguna comida porque fui a su consulta sintiéndome muy cansada, mareada, con dolores de cabeza y el estómago revuelto, le dije que sí, que a veces andaba estresada con los estudios y me podía saltar alguna comida. Me miró y me dijo: “no te voy a dar nada de medicación, el análisis de sangre ha salido bien, hazme el favor de no perderte ninguna comida, hazlas todas, las 5 y verás que te sentirás mejor”. Lo hice y se me pasó todo a la semana de empezar a prestar atención y comer, llevo haciéndolo hasta hoy y me va mucho mejor.

No hay que subestimar los almuerzos y las meriendas 😉


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


Eat Between Hours:

Living in Edinburgh, you can almost forget about snacks between meals because Scots usually eat three times a day and not much snacks between meals, although not necessarily. The three dishes are usually quite copious and heavy, so you could expect that I would have stopped having snacks but no, I have continued with my five daily meals. Many may say that eating five times is an excess, that you tend to gluttony, that Spanish people never have enough and that it is better to eat the necessary meals to live without having to eat between meals, but for me that is not enough.

What if you’ve had breakfast at seven in the morning and then you mess up at work and don’t eat until three in the afternoon? That means eight hours on an empty stomach, which implies problems especially for those of us who have a sensitive stomach, from having acid reflux to anguish or fatigue until we put something in our mouth. For me this is to mistreat the stomach and help that, when you go to eat, you do it with more anxiety and it may make you feel bad because you have not chewed enough or you may have gas because you ate with a certain nervousness and you have taken in a lot of air while eating. A snack between meals gives you some energy between breakfast and lunchtime, especially if you wake up very early and have to run errands or go to the gym, you are not going to go on an empty stomach because you could get dizzy … Of course, there are older people who no longer eat as much, in fact, they do not want to eat the same meals, they even eat less, but also because they do not need as much energy as a young person or in their forties or fifties who may need more mobility and activity.

If we’ve finished eating at three, do we wait until nine for dinner? In the same way, we are going to wait between five and six hours to feed ourselves, when the snack can satisfy a little that hunger that we may have and prevent us from eating with anxiety at dinner time, even, that we eat much more than we should because we are hungry, being that at night it is the least we have to eat because we must do a lighter digestion to go to sleep with the digestion done and make sure that we feel good. It can also help those people who live very busy, who do not have a minute to themselves, they can eat a bowl of fruit with some nuts and stop for a moment to enjoy the food and leave that stress for later, it could be a necessary stop.

There are people who make very restrictive diets and can go hours without eating, also others who do intermittent 16-hour fasts in which they do not eat, I assure you that I could not. These people can have a very strong stomach and put up with these things but, in the long run, it may affect them, we need energy to live, movement and make the necessary meals, not for gluttony, but to nourish ourselves and give the body what it asks to us. In fact, in my case, I feel better if I include snacks between meals every day than if I do not include them, I feel more active, I have more energy, I want to do more things than I thought, I eat without craving and I don’t feel that tiredness and empty when I only make three meals. It may not be noticeable at first that you are mistreating your stomach, but later it will be seen, I remember that a doctor once asked me if I missed any meal because I went to his office feeling very tired, dizzy, with headaches and upset stomach, I said yes, that sometimes I was stressed with my studies and I could skip some meals. He looked at me and said: “I’m not going to give you any medication, the blood test has gone well, do me the favor of not missing any food, do them all, eat the 5 and you will see that you will feel better.” I did it and all the symptoms disappeared in a week from starting to pay attention and eat, I have been doing it until today and I am feeling much better.

We shouldn’t underestimate the snacks, don’t you think? 😉


Remember you can support the blog through Patreon, I write short stories more elaborated and personal:

www.patreon.com/trackontime


Publicado en Alimentación

Cuando nos Sobrepasamos:

Cuando decidimos empezar con una alimentación saludable, solemos sentirnos muy motivados, incluso, emocionados con la expectativa de que nuestros cuerpo y mente va a pasar por fases depurativas y vamos a bajar de peso, puede que a sentirnos mucho mejor con nosotros mismos. Es ese momento donde apreciamos que todo va a salir bien, que vamos a seguir una línea perfecta de alimentación donde vamos a tener en cuenta la ingesta de vegetales y frutas y apartar de nuestra alimentación los ultra procesados, “¡se acabaron los dulces!”, puede que gritemos, ¿os suena? A mí también 😉

Nos acostumbramos a ello, muchos más pronto que otros, a algunos les cuesta o tienen ciertos antojos de cosas que solían comer y que ahora no lo ven tan adecuado y lo evitan, cada uno es un mundo y eso entra también dentro de lo razonable. Pero, al acostumbrarnos, fallamos, cayendo un poco en “por un día no pasa nada” y, ¡por supuesto que no pasa!, el problema es hacer del “por un día no pasa nada” una costumbre que hacemos prácticamente cuatro días de la semana siendo que, cuando empezamos, lo apartamos de nuestra dieta porque no lo consideramos adecuado para nuestro cuerpo. Podemos caer picando de vez en cuando, creyendo que de verdad es algo pasajero pero seguimos viendo que nos apetece semana tras semana y seguimos comiéndolo. Puede pasar con algo sin la menor importancia pero, poco a poco, caemos en viejos hábitos y puede que los smoothies verdes, se vuelvan Cola-caos, empezamos a hincharnos y a sentirnos mal otra vez, a comer más azúcar del debido y caer en esa alimentación de la que tratamos de salir. Es un proceso lento del que puede que no nos demos cuenta pero que suele ocurrir, a mí me ha pasado más veces de las que podría contar, normalmente, tienden a ser las papas de bolsa o el chocolate, después sigues con los yogures de frutas y caes en comer más de un día pasta, etc.

Somos humanos y caemos en tentaciones, nos encanta comer y los sabores nuevos pueden ser nuestra perdición, pero hay que auto analizarse cuando nos dejamos llevar por esa sensación en nuestro cuerpo que nos pide lo que comíamos, para saber qué ha sido lo que ha motivado ese retorno a la alimentación que se estaba llevando y que considerábamos no adecuada. En ese momento de análisis, se nos pueden pasar varias cosas por la cabeza y suelen ser muy acertadas: por estrés, ansiedades, trabajar demasiado, no tener tiempo para uno mismo y ocuparse de los demás más que de ti. Suelen ser las causantes de antojos, comer a deshoras, picar cuando no toca y tomarte más de una cerveza para olvidarte de lo que ocurre en tu vida. Por supuesto, no hay que ser obsesivo y analizarse cada vez que se tenga un antojo, esto quiero matizarlo, dado que, a veces, nuestro cuerpo nos pide por ejemplo, azúcar. Si esto es lo que ocurre, en vez de comernos un trozo de chocolate con toneladas de azúcar, podemos sustituirlo por comernos un par de dátiles, ¿no creéis?

Se pueden permitir los caprichos durante la semana pero no abusar, el problema es cuando nos sobrepasamos con varias comidas la mayoría de días que ocupan la semana y terminamos en el mismo lugar donde empezamos y decidimos cambiar. Caer, darse cuenta y volver a empezar es lo que cuenta, por ti, para ti.


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


When We Exceed Over Ourselves:

When we decide to start with a healthy diet, we tend to feel very motivated, even excited by the expectation that our bodies and minds will go through depurative phases and we will lose weight, we may feel much better about ourselves. It’s that moment where we appreciate that everything is going to work out, that we’re going to follow a perfect feeding line where we’re going to take into account the intake of vegetables and fruits and taking away from our diet the ultra-processed, maybe you we scream: “the sweets are over!”. It sounds familiar? For me, too 😉

We get used to it, many sooner than others, some find it difficult or have certain cravings for things they used to eat that now don’t see it as suitable and avoid it, everyone is a kind of different world and that’s very good. But, when we get used to it, we fail, falling a little bit into “for a day nothing happens” and, of course it doesn’t happen!, the problem is to make “for a day nothing happens” a custom that we do practically four days a week eating it, when we start, we take it away from our diet because we do not consider it suitable for our body. We can fall by biting from time to time, believing it’s really a passing thing, but we still see that we feel like it week after week and we keep eating it. It can happen with something without the slightest importance but, little by little, we fall into old habits and maybe the green smoothies, become “Cola-chaos”, we start to swell and feel bad again, to eat more sugar than we should and fall into that diet that we try to get out of. It’s a slow process that we may not realize but that usually happens, it has happened to me more times than I could count, usually tend to be fried potatoes or chocolate, then you continue with fruit yogurts and fall into eating more than a day pasta, etc.

We are human and we fall into temptations, we love to eat and new flavors can be our undoing, but we have to self-analyze when we get carried away by that feeling in our body that asks us what we were eating, to know what has motivated that return to food that was being carried away and that we considered unappropriate. At that time of analysis, several things can pass through our heads and are often very right: because of stress, anxieties, working too hard, not having time for yourself and taking care of others more than you. They’re usually the cause of cravings, eating in a few hours, biting when you don’t have anything to do, and drinking more than one beer to forget what’s going on in your life. Of course, you don’t have to be obsessive and analyze yourself every time you have a craving, I want to point this, since sometimes our body asks us for sugar for example. If this is what happens, instead of eating a piece of chocolate with tons of sugar, we can replace it with eating a couple of dates, don’t you think?

You can afford the whims during the week but do not abuse, the problem is when we overdo it with several meals most days occupying the week and end up in the same place where we started and decided to change. Falling, realizing for it and starting over is what counts, always for you.


Remember you can support the blog through Patreon, I write short stories more elaborated and personal:

www.patreon.com/trackontime


Publicado en Alimentación

Dar por Sentada la Salud:

Es curioso lo poco que valoramos el estar bien, el sentirnos fuertes, con la claridad mental necesaria y cuando nuestro cuerpo nos acompaña cada día de forma llevadera y tranquila. Cuando estamos así de bien, no lo pensamos, lo tratamos como algo normal, algo para no pensar demasiado, de lo que reír mientras no notamos ni un solo dolor de cabeza. Aquí es donde lo damos por sentado. Cuando hacemos esto y nos acostumbramos tanto a ello, cuando no nos sentimos tan bien o pasamos por dificultades en cuestiones de salud, nos desesperamos y recordamos aquellos momentos donde sentirnos bien era una rutina a la que no le dábamos mayor importancia y supongo que no soy la única a la que le ha pasado 😉

Somos máquinas influenciadas por innumerables situaciones externas desde el tiempo hasta la influencia de la luna o el cambio de estaciones, nos puede afectar cualquier cosa donde y cuando sea, porque nada es estático, acostumbrándonos a lo que sí lo es: los cambios. Los seres humanos, estamos hechos para seguir rutinas, comer de todo, dormir a deshoras, vivir en el sedentarismo y ver películas hasta reventar no dándonos cuenta de nuestros propios excesos y extrañándonos cuando nuestro cuerpo no responde de la forma que esperaríamos. ¿Por qué? Damos por sentado nuestra salud, como he dicho antes. No solo esto, también damos por sentada la naturaleza, el sol, la comida que tenemos cada día en la nevera, el plato encima de la mesa, la ropa en nuestro armario, las horas muertas, las lecturas y las noches en las que dormimos de forma placentera durante ocho horas, todo se considera normal. Nos dejamos llevar por lo positivo tanto que lo negativo no lo contemplamos, somos tan inocentes que pensamos que “eso” no nos va a pasar a nosotros.

La salud es el pilar fundamental en nuestra vida, sin ella, nos imposibilita la ejecución de nuestras tareas y actividades diarias. Cuando esto ocurre, nos sumimos en la depresión creyendo que ya no somos útiles, que ya no vamos a poder hacer “x” o “y” cosa pero nos dejamos llevar cuando la salud ha vuelto a nosotros, caminando hacia los excesos una vez más y sintiéndonos invencibles, hasta que nuevamente, tenemos un nuevo bache esperando frente a nosotros. Somos confiados, no dejamos de dar las cosas por sentado hasta que ya no las tenemos, hasta que las echamos de menos o no controlamos esa parte de nosotros, cuando se nos escapa de las manos y no vemos que lo vayamos a recuperar porque hay que esperar a que nuestro cuerpo vuelva a la normalidad, eso implica tiempo, ese tiempo que no tenemos porque somos impacientes.


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos cortos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


Taking Health for Granted:

It is curious how little we value being well, feeling strong, with the necessary mental clarity and when our body accompanies us every day in a bearable and calm way. When we’re this good, we don’t think about it, we treat it as normal, something not to think too much about, what to laugh about as long as we don’t notice a single headache. This is where we take it for granted. When we do this and get so used to it, when we don’t feel so good or go through difficulties in health issues, we despair and remember those moments where feeling good was a routine that we didn’t give more importance to and I guess I’m not the only one who’s ever felt like this 😉

We are machines influenced by countless external situations from weather to moon influence or changing seasons, it can affect us anything wherever and whenever we are, because nothing is static, getting used to what it is: changes. Human beings are made to follow routines, eat everything, go to sleep too late, live in sedentary lifestyle and watch movies until we burst not realizing our own excesses and missing when our body does not respond the way we would expect. Why? We take our health for granted, as I said before. Not only this, we also take for granted nature, the sun, the food we have every day in the fridge, the plate on the table, the clothes in our closet, the dead hours, the readings and the nights when we sleep pleasantly for eight hours, everything is considered normal. We get carried away by the positive so much that the we don’t contemplate the negative, we’re so innocent that we think “that thing” isn’t going to happen to us.

Health is the fundamental pillar in our lives, without it, it makes it impossible for us to carry out our daily tasks and activities. When this happens, we plunge into depression believing that we are no longer useful, that we will no longer be able to do “x” or “y” thing but we get carried away when health has returned to us, walking towards excesses once more and becoming invincible, until again, we have a new bump waiting in front of us. We are confident, we do not stop taking things for granted until we no longer have them, until we miss them or we do not control that part of us, when it slips out of our hands and we do not see that we will recover it because we have to wait for our body to return to its normal state, that implies time, that time we do not have because we are impatient.


Remember you can support the blog through Patreon, I write short stories more elaborated and personal:

www.patreon.com/trackontime


Publicado en Alimentación

El Síndrome Premenstrual Existe:

Supongo que muchos habréis oído hablar del SPM y puede que haya otros que no, así que, voy a comentarlo en el apartado de “Alimentación” porque creo que es interesante quitar muchas de las etiquetas que hay entorno a ello y esos momentos en los que gente de nuestro alrededor le quita importancia o amigos que te dicen que dejes de hacerte la víctima porque eso no existe, eres muy delicada y solo estás exagerando. Es un síndrome que a muchas chicas nos ocurre cuando empezamos a ovular, puede ser dos semanas antes o una de que vayamos a menstruar, existen una serie de cambios en nuestro cuerpo que empiezan a denotar la proximidad de esta a nuestra vida, lo cual, si no quieres tener hijos es como si te cayera la lotería 😉

Se muestra a través de cambios emocionales como la irritabilidad, enfado por cosas insignificantes, tristeza, alegría extrema, desgana o una productividad imparable. También a través de cambios físicos tales como hinchazón abdominal y en las mamas o dolor, problemas gastrointestinales incluyendo náuseas, extreñimiento o diarrea, ardores o sensibilidad en la boca del estómago, dolores de cabeza, gases, pesadez en las piernas, querer comer mucho o poco, antojos, ansiedad, nerviosismo… Tal y como dije en el post “Cuerpos Diferentes“, cada una de nosotras lo experimenta de forma distinta y a intensidades diferentes, puede que cada mes también varíe. Con esto quiero decir que hay muchas chicas que no notan estos efectos y no creen que otras podamos sean más sensibles a ellos o que puedan ser más molestos, tratando de ningunearlo o hasta decir que es algo que está en nuestra mente y no existe realmente.

A esto, por supuesto, hay que darle la importancia que tiene entorno a cómo alimentarnos y qué darle a nuestro cuerpo en estos momentos porque está increíblemente hormonado y te puede hacer sentir tantos cambios en general que tan solo deseas tener el periodo ya y olvidarte. No hay que hacer ninguna dieta, tampoco ser exigente con comer lo mismo que sueles comer porque vas a tender a comer más en este periodo y vas a tener antojos que no has tenido durante el resto del mes, hay que ser flexible, si te apetecen dos trozos de chocolate, pues adelante, no te prives y si es una bolsa de cacahuetes, disfrútalos. Como siempre digo, hay que dejar que el cuerpo te pida qué quiere, dejarlo fluir muchas veces es mejor que “no permitirle” alimentos que quizá son buenos en ese momento. Lo que también es recomendable es comer muchos alimentos que contengan hierro, ya que, estás ante una pérdida significativa de sangre en un futuro próximo.

Lo cierto es que se oye de todo. Es inevitable, ¿verdad? El ser humano es tan básico que lo primero que critica es lo que no conoce y no ha sentido en sus propias carnes y esta es una de las cosas. Desde comentarios del tipo “¿estás con eso otra vez? Vete al médico que eso no es normal”, “tienes que tener un problema emocional grave, no puede ser que tus emociones cambien tan radicalmente, búscate a un buen psicólogo” o “¿en serio?, ¿otra vez?, venga mujer que no será para tanto, no exageres y deja de quejarte”. Son, literalmente, frases que se dicen sin pensar y que no ayudan a la persona que las está sufriendo (cada una con su intensidad), se trata de entender el proceso y apoyar a la persona no asustarla con que existe algo más que le sucede o que necesita tratamiento psicológico, es solo un SPM que se debe normalizar.

Durante mucho tiempo, han habidos tabús sobre hablar de la menstruación y el SPM, de hecho, hace años ni se sabía qué era, yo empecé a conocerlo una vez que fui al ginecólogo y me informó de lo que ocurría y por qué, ya era adolescente pero no había oído hablar de ello ni siquiera en el colegio. Creo que es algo que se debe comunicar tanto a niños como niñas cuando están creciendo (incluyo a los niños para que se les eduque a cómo tratar este tema socialmente) y que estas sean capaces de reconocerlo por sí mismas cuando lleguen a la adolescencia y lo sufran, es interesante estar siempre informado y que sean tus padres los que te lo comuniquen. La educación podría ser más llevadera y abierta si se explica en casa, se trata con normalidad y se deja que la niña en cuestión se desarrolle pensando que no pasa nada por tener algo así y que puede compartirlo con cualquiera, comentarlo sin ningún problema y que, aunque lo tenga durante mucho tiempo, se va a seguir alegrando cuando el periodo aparezca llamando a su puerta 🙂


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


The Premenstrual Syndrome Exists:

I guess a lot of you’ve heard of TPS and there may be others that don’t, so, I’m going to comment on it in the “Food” section because I think it’s interesting to remove a lot of the labels that are around it and those moments when people around us take away the importance of it or friends who tell you to stop being the victim because that doesn’t exist, you’re very delicate and you’re just exaggerating. It is a syndrome that many girls have when we start ovulating, it can be two weeks before or one since we going to menstruate, there are a number of changes in our body that begin to show us the proximity of this to our life, which if you do not want to have children it’s your happy day.

It is shown through emotional changes such as irritability, anger at insignificant things, sadness, extreme joy, lazyness or unstoppable productivity. Also through physical changes such as abdominal and breast swelling or pain, gastrointestinal problems including nausea, constipation or diarrhea, burning or tenderness in the stomach mouth, headaches, gas, heaviness in the legs, wanting to eat much or little, cravings, anxiety, nervousness… As I said in the post “Different Bodies“, each of us experience it differently and at different intensities, each month may also vary. By this I mean that there are many girls who do not notice these effects and do not believe that others may be more sensitive to them or that they may be more annoying, trying to don’t give the importance to it or even say that it is something that is in our mind and does not really exist.

To this, of course, we have to give it the importance that it has in the environment of how to feed ourselves and what to give our body right now because it is incredibly hormoneized and can make us feel so many changes in general that we just want to have the period already and forget about it. You don’t have to diet, you also don’t have to be picky about eating the same thing you usually eat because you’re going to tend to eat more in this period and you’re going to have cravings that you haven’t had for the rest of the month, you have to be flexible, if you want to eat two pieces of chocolate, then go ahead, don’t deprive yourself and if it’s a bag of peanuts, enjoy them. As I always say, you have to let the body tell you what it wants, letting it flow many times is better than “not allowing” foods that are perhaps good at the time. What is also advisable is to eat a lot of iron, because you are going to face a significant loss of blood in the near future.

The truth is, you can hear a lot of things. It’s inevitable, isn’t it? The human being is so basic that the first thing he/she criticizes is what he/she does not know and has not felt in his/her own flesh and this is one of the things. From “are you with that again?” comments and going to “that’s not normal, go to the doctor” “you have to have a serious emotional problem, it can’t be that your emotions change so radically, find yourself a good psychologist” or “seriously?, again? Come on woman, that won’t be for that long, don’t overdo it and stop complaining.” They are literally phrases that are said without thinking and that do not help the person who is suffering them (each with its intensity), it is a question of understanding the process and supporting the person not to scare them that there is something else that is happening to them or who needs psychological treatment, it is just a TPS that must be normalized.

For a long time, there have been taboos about talking about menstruation and TPS, in fact, years ago you didn’t even know what it was, I started to know about it once I went to the gynecologist and he informed me of what was going on and why, I was already a teenager but I hadn’t heard about it even at school. I think it is something that should be communicated to children when they are growing up (I include boys to be educated how to deal with this issue socially) and that girls are able to recognize it for themselves when they reach adolescence and suffer it, it is interesting to always be informed and that it is your parents who communicate it to you. Education could be more bearable and open if it’s explained at home, treated normally and the girl in question is allowed to develop thinking that nothing happens because she has something like this and that she can share it with anyone, comment on it without any problem or embarrassment, even if she has it for a long time, she will continue to rejoice when the period appears by knocking on her door and knows she’s not pregnant 🙂


Remember you can support the blog through Patreon, I write short stories more elaborated and personal:

www.patreon.com/trackontime


Publicado en Alimentación

Cuerpos Diferentes:

Este post quizá debería estar en el apartado “Reflexiones” pero ponerlo en “Alimentación” va a ayudar a que mucha gente apoye nuestros cambios en cuanto a nuestra salud y al comprender qué nos ocurre en cualquier momento y no quitarle importancia o no dársela en absoluto porque todos conocemos a ese “pues a mí sí que me sienta bien el pimiento, no es posible que a ti no, es muy sano”, seguro que alguien en vuestro entorno os viene a la cabeza, ¿verdad? A mí también, os lo aseguro.

Empezamos desde un punto importante y es que todos tenemos cuerpos totalmente distintos, una genética diferente y unos cambios que no tienen que ver con los de nuestro vecino. Cada cuerpo es único, tenemos una química nuestra que otro no puede tener, tenemos unos procesos a la hora de digerir los alimentos que no van a ser ni similares a los de otra persona. Mientras a mí un pimiento me puede sentar mal por la piel (que es verdad que me indigesta y por eso trato de evitarlo), a otra persona que tiene un estómago de hierro y lo puede procesar perfectamente. Hay gente que se puede comer una pizza de pepperoni a las diez de la noche y sentarle de maravilla, yo me la como y puedo estar sin dormir hasta que suena el despertador a la mañana siguiente, con ardores y puede que retortijones. No es posible que a dos personas les siente bien la misma cosa, siempre habrá otra que la condicione.

Por la sensibilidad de mi estómago, me han dicho de todo: “lo tienes degenerado”, “¿otra vez con eso?”, “que te siente mal “x”, mira que es raro”, “qué especialita eres con el estómago, no se puede comer nada contigo”, “¿se te ha revuelto? Todos hemos comido lo mismo y nosotros no hemos notado nada”. Es una forma de ningunear lo que te ocurre o no querer comprenderlo. Me gustaría que hubiera un poco más de información hacia la gente que es sensible a cualquier cosa externa, desde el tiempo, a la comida, a la presión atmosférica, a los cambios de temperatura y hora, a las noches de luna llena… en fin, todos somos diferentes y nuestros cuerpos reaccionan a las fuerzas externas de una forma distinta.

También se estereotipa mucho a la persona sensible como “especial”, “delicadita”, “rarita” y otras muchas cosas más. Es algo que no se normaliza, no se tiene paciencia y se ningunea, como he dicho antes, lo cual, puede producir que no te sientas bien anímicamente, que te afecte de una forma psicológica o que odies tu cuerpo porque no actúa como el de los demás. Además creo que en una sociedad tan superficial como en la que vivimos, deberíamos tener más consideración con estas cosas, más paciencia y no tener reparos en decir “a mí esto no me sienta bien” sin que te miren como si tu planeta de origen fuera Marte. Sería un buen principio, ¿no?

Hay muchísimas circunstancias diarias que pueden provocar cambios en tu cuerpo, desde nerviosismo a comer demasiado rápido, a un cambio radical de alimentación, a la menstruación y, por ejemplo, a no respetar la digestión y meterte en el agua. Hay gente sensible y hay otra que ni lo nota, su vida sigue normalmente sin nada que le perturbe, le preocupe o le provoque nada distinto a lo habitual en su cuerpo, cosa que aplaudo, pero eso no quiere decir que todos seamos así, eso sí que no sería normal y, mucho menos, común. Espero que, algún día, esto se entienda y no se repita tanto el juicio a lo que no se siente o conoce, más comprensión y paciencia, gracias.


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


Different Bodies:

This post should perhaps be in the “Reflections” section but putting it in “Food” is going to help a lot of people support our changes in our health and by understanding what happens to us at any time and not removing it or not giving it to it at all because we all know that “because I do feel good about pepper, it’s not possible that you don’t, it’s very healthy,” I’m sure someone in your environment is coming to your mind, right? Me too, I assure you.

We start from an important point and that is that we all have totally different bodies, a different genetics and some changes that have nothing to do with those of our neighbor. Each body is unique, we have a chemistry of ours that another cannot have, we have some processes when it comes to digesting foods that will not be even similar to those of another person. While a pepper can sit badly on my stomach (which is true that it’s indigestible for me and that’s why I try to avoid it), someone else who has an iron stomach can process it perfectly. There are people who can eat a pepperoni pizza at ten o’clock at night and sit them wonderfully, I eat it and I can be sleepless until the alarm goes on the next morning, with burning coming from my stomach and maybe squirming in my guts. It is not possible for two people to feel good the same thing, there will always be nothing but the condition.

Because of the sensitivity of my stomach, people told me everything you can imagine, “you’ve got it degenerate,” “again with that?”, “it feels bad on you, looks like it’s weird,” “what a special thing you are with your stomach, I can’t eat anything with you,” “has it been scrambled? We’ve all eaten the same thing and we haven’t noticed anything.” It’s a way to don’t get properly what’s happening to you or not want to understand it. I would like there to be a little more information towards people who are sensitive to anything external, from time, to food, to atmospheric pressure, to changes in temperature and time, to full moon nights… Anyway, we’re all different and our bodies react to external forces in a different ways.

The sensitive person is also stereotyped a lot as “special”, “super delicate”, “weird” and many other things. It’s something that it’s not normalized, anyone have patience, it can cause you not to feel good, to affect you in a psychological way or to hate your body because it doesn’t act like everyone else’s. I also believe that in a society as superficial as we live in, we should have more consideration for these things, more patience and not have qualms about saying “this doesn’t good for me” without being looked at as if you were coming from Mars. It would be a good start, wouldn’t it?

There are many daily circumstances that can cause changes in your body, from nervousness to eating too fast, to a radical change of diet, to menstruation, and for example, not to respect digestion and get into the water. There are sensitive people and there are others who don’t even notice it, their lives usually feel the same, they don’t have any worry or unusual sensation in their body, which I applaud, but that doesn’t mean we’re all like this, that would not be normal and, much less, common. I hope that one day this will be understood and that the judgment will not be so repeated to what is not felt or known, more understanding and patience would be appreciated.


Remember you can support my blog through Patreon, I write short stories more elaborated and personal:

www.patreon.com/trackontime


Publicado en Alimentación

Beneficios de la Avena:

Mirando entre los posts de alimentación, me di cuenta de que no había hablado todavía de los beneficios que tiene la avena si la comemos diariamente y, hasta leyendo algunos artículos para informarme mejor, me sorprendí al comprobar que lo que dicen de ella es cierto: uno de los alimentos más saludables. Seguro que muchos hemos tenido esos desayunos con cereales compuestos principalmente de azúcar y no podíamos pensar cómo serían nuestras mañanas sin ellos, con qué los sustituiríamos si los cereales de chocolate, maíz y miel están riquísimos, ¿verdad? ¡Es aquí donde aparece la avena!

Se dice que, si desde edades tempranas empezamos a comer avena, se reduce la posibilidad de que tengamos asma de tipo persistente, ya que, la fibra lo previene. Es saciante, lo que puede hacer que te sientas lleno durante horas y no tengas esa necesidad de picar entre horas. La avena es rica en antioxidantes, lo que significa que combate la oxidación de las células, tiene un efecto antiinflamatorio y es capaz de regular nuestra presión arterial. Es rica en fibra, lo cual, ayuda a que se regule tu tracto intestinal y que las bacterias de este se alimenten favoreciendo la viabilidad, crecimiento y permanencia en los intestinos. La avena también regula los niveles de azúcar en sangre y reduce el colesterol LDL y previene trastornos cardiovasculares. Gracias a su nivel de fibra, combate el estreñimiento, evita las subidas de glucosa y ayuda a equilibrar tu peso.

Mi experiencia personal con ella ha sido muy buena. Desde pequeña siempre sufría de estreñimiento, incluso, he tenido mis etapas también de adolescente y adulta, utilizando la avena he mejorado muchísimo este aspecto y he notado una mayor fluidez y claridad mental. Es muy agradable y una ventaja el tener este cereal saludable en el armario, combina con todo, incluso, para incluirlo en sopas, hacer galletas, en los desayunos combinado con bebidas de almendra, avena, coco o arroz, se puede incluir el cacao puro o un poco de canela. Tiene millones de combinaciones y todas ellas igual de saludables para nuestro organismo, es un buen sustituto para esos cereales o galletas azucaradas que para nada nutren nuestro cuerpo.

¿Vosotros también sois de avena o preferís cereales azucarados para empezar el día? 😉


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos cortos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


The Oats Benefits:

Looking through the food posts through my blog, I realized that I hadn’t talked about the benefits of oatmeal yet if we eat it daily and even reading some articles to better inform myself, I was surprised to see that what they say about it is true: oats are one of the healthiest foods. I’m sure a lot of us have had those breakfasts with cereals made up mainly of sugar and we couldn’t think what our mornings would be like without them, what would we replace them with. Maybe chocolate, corn and honey cereals were delicious, right? This is where the oatmeal appears!

It is said that, if from an early age we start eating oats, the chance of us having persistent asthma is reduced because fiber prevents it. It’s satiating, which can make you feel full for hours and don’t have that need to itch between hours. Oatmeal is rich in antioxidants, meaning it fights cell oxidation, has an anti-inflammatory effect and is able to regulate our blood pressure. It is rich in fiber, which helps regulate your intestinal tract and feed bacteria favoring viability, growth and permanence in the intestines. Oatmeal also regulates blood sugar levels and lowers LDL cholesterol and prevents cardiovascular disorders. Thanks to its fiber level, it fights constipation, prevents glucose rises and helps balance your weight.

My personal experience with it has been very good. Since I was a child I always suffered from constipation, even, I have had my stages also as a teenager and adult, using oats I have greatly improved this aspect and noticed greater fluidity and mental clarity. It is very nice and an advantage to have this healthy cereal in the closet, combines with everything, even, to include it in soups, make cookies, in breakfasts combined with almond, oat, coconut or rice drinks, you can include pure cocoa or some cinnamon. It has millions of combinations and all of them just as healthy for our body, it is a good substitute for those sugary cereals or cookies that don’t nourish our body at all.

You like more the oatsmeals for your breakfast or you’re a lover of sugary cereals to start a good morning?


Remember you can support the blog through Patreon, I write short stories more elaborated and personal:

www.patreon.com/trackontime


Publicado en Alimentación

Hablarte Negativamente:

Siéntate en la silla más cercana que tengas alrededor y pregúntate si te hablas negativamente. Estoy segura que la respuesta será sí y más si piensas en comida. ¿Cuántas veces hemos querido darnos un capricho y hemos pensado “no, que esto engorda”? Quizá millones. ¿Cuántas veces hemos querido comer un poco más y hemos pensado “voy a acabar como una ballena”? Puede que muchas. ¿Cuántas veces evitamos alimentos porque nos hablamos de forma nefasta cuando estamos cerca de ellos o nos apetecen? Incluso, nos culpamos porque ese día queremos una pasta de chocolate cuando hace cuatro meses que no has probado una y ese día has querido que fuera una excepción pero, ni eso te has permitido, ¿verdad? ¿Por qué no? Tú mente da vueltas en espiral dirigiéndose a las mismas frases de antes.

No nos damos caprichos. No nos PERMITIMOS caprichos ni muy de vez en cuando. Pero, ¿quién no nos lo permite? Nuestra mente. Nos pasamos el día hablándonos negativamente sobre cosas rutinarias, ¿por qué no sobre la comida también? Somos tan perfeccionistas que hasta debemos encontrar los mínimos fallos a cuando nos sentamos a comer. Está bien que algo nos indigeste, que algo no nos guste por mucho que lo intentemos o que hayan comidas muy pesadas que no nos dejen pasar el día con normalidad, eso es normal y está bien que se aparten de la dieta porque “nos hacen daño” (y muy entre comillas, a no ser que sea algún alimento que nos produzca alergia o algún tipo de intolerancia) pero, no hay que pasarse el día pensando “no a los carbohidratos”, “no a los dulces”, “no a la harina”… y un largo etcétera. Está bien apartarlo porque no es sano comer esto cada día pero no el culparnos cada vez que nos apetece y lo comemos, un día es un día, ¿no?

Creo que una de las cosas que más afecta a la hora de comer cualquier cosa, incluso, en nuestra digestión, es la forma en la que nos hablamos refiriéndonos a ese alimento en concreto momentos antes de ingerirlo, es todo cuestión de vibraciones y energías, no nos va a sentar igual un dulce del que pensamos “oh, dios mío que gorda voy a terminar”, lo cual, estamos comiéndolo con cierto disgusto, que decir “este postre me va a sentar de maravilla y está riquísimo, ¡quánto tiempo sin comerlo! Mmmm”, obviamente, nos va sentar mejor si pensamos de esta última forma. Somos propensos a la negatividad, creo que la humanidad por el mismo hecho de serlo, tiende a ver el vaso medio vacío, a ver las cosas de forma más dramática que positiva y enriquecedora.

Estamos influidos tanto por causas exteriores como son los alimentos, el tiempo, las situaciones que nos rodean, las personas… y por las interiores, nuestras emociones y pensamientos, por lo tanto, creo que si nos ayudamos a controlar la forma en la que nos hablamos cuando vamos a comprar, preparamos la comida y a la hora de ponernos a la mesa, las cosas podrían cambiar mucho para bien, tanto para nuestro cuerpo como para nuestra mente, sentirnos más cómodos al comer, no sentir complejos, mirarnos al espejo de forma diferente y entender que nuestro cuerpo siempre pasa por cambios.

De la misma forma que hablo de engordar, también hablo de adelgazar. Podemos pasar por periodos en los que adelgazamos bastante rápido, ya sea por los nervios o por no comer lo suficiente para tener la energía necesaria, comemos con dudas de sí estaremos comiendo lo que nos hace falta o no, si estamos siendo correctos con nuestra dieta y se nos cae el alma a los pies cuando vemos que hemos adelgazado un par de kilos más cuando hemos estado comiendo el doble durante las dos últimas semanas. Puede que sea uno de los procesos más difíciles por los que puedes pasar, te mantienes en un miedo constante y temor de bajar demasiado de peso. En estos casos, es mejor pensar que todo lo que se baja, se puede recuperar, no se debe comer con ansiedad, tampoco vivir nervioso y bueno, tratar de estar lo más tranquilos posible. Al fin y al cabo, el peso es lo más cambiante que te puedes encontrar, hoy puedes pesar cincuenta kilos, mañana cuarenta y ocho y pasado sesenta, quién sabe…

Debemos entender un poco nuestras fases, quizás los por qués de nuestras ansiedades, de tender a engordar o adelgazar de más, nuestra forma de comer, nuestra habla interna. Hablémonos con cuidado y cariño y puede que la comida se digeste mejor y dejemos de tener complejos. Sé que, a veces, resulta complicado controlar nuestros pensamientos pero es cosa nuestra y algo que debemos hacer por nosotros mismos, nadie más lo puede hacer.


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


Talking to Yourself Negatively:

Sit in the nearest chair around you and ask yourself if you have a negative self-talk. I’m sure the answer will be yes and more if you think about food. How many times we had a craving and thought “no, that’s gonna make me fat”? Maybe millions. How many times have we wanted to eat a little more and thought “I’m going to end up like a whale”? Maybe a lot. How many times do we avoid food because we talk nefariously to ourselves when we’re around them or feel like it? We even blame ourselves because that day we want a chocolate bar when we haven’t tried one in four months and that day we wanted it to be an exception, but we didn’t even allow ourselves that, have we? Why not? Your mind spirals around heading for the same phrases as before.

We don’t give ourselves the craving we want. We don’t allow ourselves whims too much from time to time. But who won’t let us? Our mind. We spend the day talking negatively about routine things, why not about food, too? We are so perfectionists that we must even find the slightest flaws when we sit down to eat. It’s okay for something to make us stochache, something we don’t like no matter how hard we try or that very heavy meals that won’t let us spend the day normally, that’s okay for us to get them out of the diet because they “hurt us” (and very in quotes, unless we have some allergy food or some kind of intolerance) but we don’t have to spend the day thinking “no to carbohydrates”, “not to sweets”, “not to flour”… and a long etcetera. It’s okay to set it aside because it’s not healthy to eat this every day, but not to blame ourselves every time we feel like it and eat it, it’s just a day, right?

I think one of the things that affects us the most when it comes to eating anything, even in our digestion, is the way we talk to ourselves by referring to that particular food moments before ingesting it, it’s all about vibrations and energies, we’re not going to feel the same when we eat a sweet and we think “oh my god, I’m gonna get fat”, which we are eating it with some disgust, thing which gonna change if we think “this dessert is going to make me feel very well and it is delicious, what a time without eating it! Mmmm”. Obviously, it’s going to make us feel better if we think this way. We are prone to negativity, I believe that humanity, because it is, tends to see the glass half empty, usually we see things more dramatically than positively and enrichingly.

We are influenced both by external causes such as food, time, the situations around us, people… and inside, both our emotions and thoughts, therefore, I think that if we help ourselves control the way we talk when we go shopping food, we prepare it and when it comes to getting to the table, things could change a lot for good, both for our body and for our minds to feel more comfortable eating, do not feel complex, look in the mirror differently and understand that our body always goes through changes.

The same way I don’t just talk about getting fat, I’m also talking about losing weight. We can go through periods when we lose weight quite quickly, either by nerves or by not eating enough to have the necessary energy, we eat with doubts of ourselves about if we will be eating what we need or not, whether we are being correct with our diet and our souls fall to our feet when we see that we have lost a couple of kilos more when we have been eating twice as much over the last two weeks. It may be one of the most difficult processes you can go through, you stay in constant fear of losing too much weight. In these cases, it is better to think that everything that goes down can be recovered, should not be eaten with anxiety, try to don’t live nervous and well, try to be as calm as possible. After all, weight is the most changing thing you can find, today you can weigh fifty kilos, tomorrow forty-eight and the day after tomorroy sixty, who knows…

We need to understand a little bit our phases, perhaps why our anxieties, tend to over-fatten or lose weight, our way of eating, our inner speech. Let’s talk carefully and fondly and the food may digest better in our stomachs and we may stop having complexes. I know that sometimes it is difficult to control our thoughts but it is up to us and something that we must do for ourselves, no one else can do it.


Remember you can support the blog through Patreon, I write short stories more elaborated and personal:

www.patreon.com/trackontime


Publicado en Alimentación

Árbol de Té:

Por descontado, sé que esta sección es solo de alimentación pero, a mi parecer, ésta también forma parte de la salud y el bienestar en general, así que, he decidido incluir esta entrada en esta misma sección. Empezando a definir qué es el árbol de té, diríamos que es una planta proveniente de los frutales que está formada por compuestos orgánicos que tanto caracterizan su olor. De éste, ha surgido un aceite esencial que proviene de sus hojas y corteza. Es una planta australiana que se puede encontrar en bosques o cerca de pantanos, la cual, ha sido usada desde años inmemoriales y puede aportar muchos beneficios para nuestra salud.

Es uno de los antisépticos naturales más potentes nunca conocidos porque se utiliza para el tratamiento de la micosis en la piel, infecciones de uñas, síndrome del pie de atleta y para calmar síntomas tales como: escamadura, inflamación, comezón y ardor. Así como, es efectivo para combatir la caspa, doy fe de ello. Debido a su composición química, se dice que es genial para evitar las bacterias que se pueden encontrar en el cabello y proporciona alivio a las irritaciones de garganta (no se debe tomar, simplemente, aplicar sobre la piel en la zona que te duela). Es un poderoso cicatrizante, al igual que ayuda a tratar el acné leve o moderado (es bueno sobretodo para el acné de tipo hormonal, aplicas un poco encima de cada granito y ves cómo va desapareciendo durante el día). Por supuesto, exfolia muy bien la piel y la hidrata, por lo que, es ideal para aquellas personas que tengan la piel seca, con eczemas o quemaduras solares. Alivia muchísimo.

Se usa también para heridas aplicando el árbol de té sobre estas, verrugas, micosis como he dicho antes, conjuntivitis (lo que haces es aplicar unas gotitas sobre un algodón y aplicarlo sobre el párpado), encías inflamadas y garganta adolorida aplicando POR FUERA, nunca ingerido. Se puede utilizar como desmaquillante natural para mantener la piel hidratada después, para que el cabello esté más nutrido y evitar su caída, el más raro es para repelente de insectos, supongo que por su olor.

En cuanto a mi experiencia con el árbol de té, os puedo decir que ha sido muy buena, con unas pocas gotitas puedes ayudarte en cualquier tipo de problema de piel o cabello y no tienes que acudir a un dermatólogo o médico, diría que alivia muchas molestias. Tuve una circunstancia en la que me quemé los dedos, escocía mucho y no los sentía, cuando llegué a casa me apliqué el árbol de té y poco a poco fui notando que estas sensaciones iban desapareciendo y mi piel volvía a la normalidad después de un día y medio aplicándolo. Lo utilizo sobre todo en el cabello porque tiende a caerse, es quebradizo y siempre estoy recogiéndolo del suelo o del lavamanos después de peinarme, así que, pongo unas cuatro gotas en el jabón que uso para el cabello y he notado durante este tiempo que la caspa prácticamente ha desaparecido y que ya no se me cae tantísimo como antes, a penas lo hace, de hecho, además que lo noto más nutrido y brillante.

Lo recomiendo mucho. ¿Vosotros lo conocíais?


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


The Tea Tree:

Of course, I know that this section is only about food but, in my opinion, this is also part of health and well-being in general, so I have decided to include this entry in this same section. Starting to define what the tea tree is, we would say that it is a plant from fruit trees that is made up of organic compounds that characterize its smell so much. From this, an essential oil has emerged that comes from its leaves and bark. It is an Australian plant that can be found in forests or near swamps, which has been used since immemorial years and can bring many benefits to our health.

It is one of the most potent natural antiseptics ever known because it is used to treat skin mycosis, nail infections, athlete’s foot syndrome and to soothe symptoms such as: flake, inflammation, itching and burning. Just like, it’s effective at fighting dandruff, I attest to that. Due to its chemical composition, it is said to be great for avoiding bacteria that can be found in the hair and provides relief from throat irritations (it should not be taken, simply, applied to the skin in the area that hurts you). It’s a powerful healer, just as it helps treat mild or moderate acne (it’s good especially for hormonal-type acne, you apply a little bit on top of each granite and see how it disappears during the day). Of course, it exfoliates the skin very well and moisturizes it, so it is ideal for those who have dry skin, with eczema or sunburn. It relieves a lot.

It is also used for wounds by applying the tea tree on these, warts, mycosis as I said before, conjunctivitis (what you do is apply a few drops on a piece of cotton and apply it on the eyelid), inflamed gums and sore throat applying OUT, never ingested. It can be used as a natural make-up remover to keep the skin hydrated afterwards, so that the hair is more nourished and prevent its fall, the rarest is for insect repellent, I guess because of its smell.

As for my experience with the tea tree, I can tell you that it has been very good, with a few drops it can help you in any type of skin or hair problem and you do not have to go to a dermatologist or doctor, I would say that it relieves a lot of discomfort. I had a circumstance in which I burned my fingers and I didn’t even feel them, when I got home I applied the tea tree and gradually noticed that these sensations were disappearing and my skin was returning to normal after a day and a half applying it. I use it mostly in my hair because it tends to fall out, it’s brittle and I’m always picking it up from the floor or sink after I comb my hair, so I put about four drops in the soap I use for the hair and I’ve noticed during this time that dandruff has practically disappeared and that it no longer fall as much as it used to, hardly does, in fact, I notice it more nourished and brighter.

I highly recommend it. Do you know it or it’s the first time you hear about it?


Remember you can support the blog through Patreon, I write shor stories more elaborated and personal:

www.patreon.com/trackontime


Publicado en Alimentación

De Nada Demasiado:

Esto es algo que hemos oído de nuestras abuelas, ¿verdad? Lo curioso es que ahora se suele utilizar en cualquier ámbito, desde alimentación a relaciones sociales o amorosas y la forma en la que gastas tu dinero. Esta expresión trata de darnos un toque de atención, nos recuerda que debemos equilibrar lo que comemos o hacemos de forma que no sea ni mucho ni poco y que, igualmente, te favorezca o sea bueno para ti. Algo de lo que abusamos puede ser perjudicial para nosotros o nuestro cuerpo, ya sea bueno o malo, por eso, si tendemos al “mucho” podemos caer en sentirnos abrumados por ello y, de igual forma, tendemos a lo “poco”, caemos en que nos hace falta más de lo que nos ofrecemos. Se trata de equilibrar, eso es todo.

En cuanto a alimentación se refiere, tendemos al famoso “o todo o nada” que a muchos perfeccionista nos caracteriza. Me explico. Algunas personas comen chocolate todos los días después de comer a modo de ritual, al igual que golosinas o chicles en exceso, lo cual, puede ser perjudicial para la salud hacerlo de forma seguida. Pero, lo que no sería contraproducente es comer una onza de chocolate un par de veces a la semana, no es el mismo contenido de azúcar y no sobrecargas el cuerpo. También hay gente que cree que es sanísimo estar todo el día comiendo fruta y más las que son dulces cada día, algo que no es tan beneficioso cuando contienen índices elevados de glucosa (por la fructosa) aunque se suela pensar que sí. Lo equilibrado sería alternar y no comer fruta dulce todos los días las cinco veces, existen otras como la manzana que es más neutra.

Normalmente, o comemos de todo saludable o nada. Hay gente muy exigente con su dieta comiendo cada día exactamente lo mismo para no engordar ni disminuir de peso ni un solo gramo, lo cual, me parece excesivo, no comes de todo de forma equilibrada y no se qué harán cuando se aburran tener siempre los mismos sabores en la boca. Respeto muchísimo el ser vegano pero hay personas que se van al extremo en las dietas y no comen nada más que no sea lo que que se llevan a la boca habitualmente. Tuve unas temporadas en las que hacía lo mismo y ahora trato de comer más variadamente, quitando lo que no debo comer porque me sienta mal, sin ser exigente, lo que me apetece como, ni más ni menos, ni excesos ni comer de menos, trato de mantener un equilibrio.

Así que, siguiendo lo que dice el título de este post, de nada demasiado. Creo sinceramente que comer es un placer para ponernos a restringir comidas o apartar muchos de los alimentos que pueden ser nutritivos, si lo hacemos, no estamos tolerando las necesidades de nuestro cuerpo, no nos escuchamos, no entendemos qué nos quiere decir o qué alarmas se ponen en marcha cuando algo no te sienta bien. También tenemos ese dicho de “el cuerpo es sabio” porque nos dice todo lo que necesitamos saber mediante sintomatologías o sin ellas, mostrando que todo va bien. Si nos exigimos, nos damos un mensaje a nosotros mismos de rigidez, tensión e intolerancia hacia lo que nos gusta o apetece en un momento dado, nos estamos negando, hablando negativamente utilizando el “no” o la prohibición que no suele darnos un mensaje agradable a la hora de comer. Os podría recordar con este último comentario a cuando nos comemos algo con manías, pensando que puede que te siente mal o te revuelva el estómago y, lo has repetido tantas veces que te ha caído mal, es muy parecido a esto. Reprimes un deseo de comer por una exigencia que tu mente ha impuesto por x o y razón, normalmente porque estás “demasiado gordo”, “tienes muchos michelines” o puede que “estoy demasiado delgado como para comer cosas light”, es decir, negación por complejos personales y no amarnos a nosotros mismos.

Hasta para comer utilizamos nuestra mente y todo el cuerpo entero, desde que comes el primer bocado hasta que lo expulsas al final de la digestión. Todo es importante, incluso, cuando eliges lo que comes, como te hablas mientras compras los alimentos y cómo queda visualmente en el plato. Todo cuenta, recordadlo 😉


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


Nothing Too Much:

This is something we’ve heard from our grandmothers, isn’t it? The funny thing is that it is now used in any field, from food to social or loving relationships and the way you spend your money. This expression tries to give us a touch of attention, reminds us that we must balance what we eat or do, so that it is neither much nor little and benefits you or it’s good for you. Something we abuse can be harmful to us or our body, whether good or bad, so if we tend to get “a lot” we can fall into feeling overwhelmed by it and likewise, we tend to get “little”, we fall into that we need more than we offer to us. It’s about balancing, that’s all.

As far as food is concerned, we tend to be like “or all or nothing” that many perfectionists are characterized. I’ll explain. Some people eat chocolate every day after eating as a ritual, as well as excessive sweets or gums, which can be detrimental to their health to do so in a row. But what wouldn’t be counterproductive would be eating an ounce of chocolate a couple of times a week, it’s not the same sugar content and you don’t overload the body. There are also people who think it is very healthy to eat all day fruit and more those that are sweet every day, something that is not so beneficial when they contain high glucose rates (by fructose) although it is usually thought that it does. The balanced thing would be to alternate and not eat sweet fruit every day five times, there are others like the apple that is more neutral.

Normally, we either eat everything healthy or nothing. There are very demanding people with their diet eating exactly the same thing every day so as not to gain weight or decrease a single gram, which, I find it excessive, they do not eat everything in a balanced way and I do not know what they will do when they are bored to always have the same flavors in the mouth. I have a lot of respect for being vegan but there are people who go to the extreme in diets and eat nothing but what they usually take to their mouths. I had a few seasons in which I did the same thing and now I try to eat more variedly, removing what I should not eat because I feel sick, without being demanding, which I feel like no more or less, no excesses, I try to maintain a balance.

So, following what the title of this post says, nothing too much. I sincerely believe that eating is a pleasure to don’t start restricting meals or setting aside many of the foods that can be nutritious, if we do, we are not tolerating the needs of our body, we do not listen to us, we do not understand what it means or what alarms are set in motion when something does not feel good. We also have this saying of “the body is wise” because it tells us everything we need to know through or without symptomatology, showing that everything is going well. If we demand ourselves, we give us a message of rigidity, tension and intolerance towards what we like or want at any given time, we are refusing, speaking negatively using the “no” or prohibition that does not usually give us a pleasant message at lunchtime. I could remind you with this last comment when we eat something with paranoia, thinking that you may feel bad or stir your stomach and you have repeated it so many times that became a reality, it is very similar to this. You suppress a desire to eat for a demand that your mind has imposed for x or y reason, usually because you are “too fat”, “you have many spare tires” or maybe “I am too thin to eat light things”, that is, denial by personal complexes and not to love ourselves.

Even for eating we use our mind and the whole body, from eating the first bite until you expel it at the end of digestion. Everything is important, even when you choose what you eat, how you talk while shopping for food to yourself and how it looks visually on the plate. Everything counts, remember that 😉


Remember you can support the blog through Patreon, I write short stories more elaborated and personal:

www.patreon.com/trackontime


Publicado en Alimentación

¿Contar Calorías o No?

Bueno, aquí entro con otro de los dilemas. Lo califico como dilema porque, ciertamente, he pasado por ambas fases, es decir, en la que me parecía bastante cómodo contar calorías para comer lo que debía y no contarlas y comer a gusto. Digamos que han sido aventuras totalmente diferentes y me han traído varias cosas tanto buenas como malas, incluso, tratándose de que existe una pequeña línea entre contar y obsesionarse, comer sin pensar y estar pendiente de la app que te dice cuántas calorías has ingerido, consumido y cuánto pesas, también otra línea donde se muestra esa llamada a ver tu cuerpo perfecto. Os cuento 😉

En mi fase de contar calorías, me sentía orgullosa porque comía exactamente lo que debía, notaba el cuerpo más equilibrado, incluso, mi periodo más regulado. Cada comida era perfectamente registrada, perdía tiempo buscando entre la app el nombre exacto de lo que había comido para ponerlo bien mientras se enfriaba el plato. Me pesaba cada día para controlar mi peso, saber si contar calorías estaba funcionando y cómo se equilibraba todo, analizando las comidas que hacían que me sintiera más hinchada o engordaran. Quitaba alimentos, ponía otros, mis comidas eran más abundantes y tenía más apetito, me sentía más fuerte e iba al baño como nunca antes. A simple vista, “era perfecto”.

En mi otra fase, en la que no contamos calorías, he tenido altibajos, eso es cierto pero, he permitido a mi cuerpo que decida lo que le apetece en determinado momento, da igual si es más o es menos, si lo pide es porque lo necesita y debo escucharlo. Mi periodo se ha ido regulando solo conforme he ido comiendo más y educando mi cuerpo a no comer según qué cosas para sentirse más ligero y sano, adaptando siempre. He tenido más libertad a la hora de cocinar, no he llevado el móvil arriba y abajo buscando qué he comido, tampoco a pesarme tan a menudo, como mucho una vez cada dos semanas, al fin y al cabo, la salud y la alimentación tratan de alimentarte como se debe, no está basado en números y ahí es donde mucha gente cae. No he vivido pensando en si este alimento o el otro me iba a engordar o no y, francamente, me siento igual de bien sin obsesionarme por hacer ejercicio cada día o no o si se ven los abdominales. Con esto, al final, terminas basando toda tu existencia al físico.

Entre estas dos fases he aprendido muchas cosas, sobre todo en los momentos bajos, donde tu cuerpo te muestra señales de alarma, donde te expresa que algo no estás haciendo bien. Por supuesto, esto no ha tenido que ver con contar calorías sino de mis nervios pero, me ha llevado a pensar de verdad en disfrutar de la comida, de cada bocado, sin pensar en nada más. El contar calorías, lo siento pero, no da esa libertad. Tampoco la da la vida de gimnasio, está bien ejercitarse pero no ser un obsesivo del físico, de hecho, eso también tiene un nombre: vigorexia. No me refiero a que todo el que entrena o va al gimnasio para sentirse bien tenga esto pero, hay veces que, lo he sentido y lo he escuchado de otros. Una cosa es hacer ejercicio y otra muy distinta obsesionarte con ello, vivir mirando cada pequeña zona de grasa y ponerte inmediatamente a hacer de todo para quitarla… Eso, lo siento mucho pero no es normal y, la verdad, no beneficia a nadie.

El no contar calorías me permite entrenar cuando mi cuerpo lo pide, tiende a ser tres o cuatro veces a la semana. Si durante el resto de días no me apetece o estoy trabajando, no me obsesiono porque un día o dos no haya hecho ejercicio. Como he dicho, tengo más libertad. Es curioso que siempre haya estado en este dilema, de hecho, desde que era una chica bastante delgada que se obsesionaba porque sus huesos se viesen demasiado o que no comía suficiente y que, lo único que he tenido que hacer ha sido dejarme llevar y comer, nada más. Y creo que esto es algo que se olvida con facilidad, de hecho, comemos sin pensar, sin agradecer, sin pararnos a pensar de dónde proviene cada alimento y lo que te va a proporcionar.

Muchas de las personas que controlan tanto su peso es porque se sienten inseguras, no se quieren a sí mismas y creen que por tener un cuerpo perfecto van a atraer más atención y menos rechazos. He estado ahí, sí, como todo el mundo. Puedo asegurar que, cuando dejas de preocuparte por el qué dirán o si te aceptarán o no en cualquier grupo social, empiezas a darte cuenta de que haces cosas por otros y no por ti, dejas de escucharte y tu cuerpo se revela, dejas de entenderte y el coche se va rompiendo. No somos perfectos y nunca lo seremos, nos obsesionemos por lo que queremos, no es bueno mantener nuestra mente pegada a cosas que, más tarde, no nos van a servir como la cuenta de calorías, ¿crees que en 20 años vas a tener el mismo cuerpo y comer lo mismo? NO, nuestro cuerpo siempre está cambiando, incluso, sin darnos cuenta. Por eso, como y hago lo que me apetece, me alimento y disfruto de la comida que es, al fin y al cabo, lo que hay que hacer y lo que más beneficia al cuerpo.

Mientras comas sano, no te preocupes, estás en buenas manos, ¿verdad? 🙂


Recuerda que puedes apoyarme en Patreon, escribo relatos mucho más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


Count Calories or Not?

Well, here I come in with another one of the dilemmas. I rate it as a dilemma because I have certainly gone through both phases, that is, in which I found it quite comfortable to count calories to eat what I should and not count them and eat at ease. Let’s just say that they have been totally different adventures and have brought me several things both good and bad, even being an small line between counting and obsessing, eating without thinking and being aware of the app that tells you how many calories you have ingested, consumed and how much you weight, also another line where calls you to see your perfect body is shown. I’ll explain myself 😉

In my calorie counting phase, I was proud because I ate exactly what I should, I noticed my body really balanced, even my period get regulated. Each meal was perfectly recorded, wasted time searching through the app for the exact name of what I had eaten to get it right while the dish cooled. I weighed myself every day to control it, to know if counting calories was working and how everything was balanced, analyzing the meals that made me feel more bloated or fattening. I took off food, put on others, my meals were more plentiful and I had more appetite, I felt stronger and went to the bathroom like never before. At first glance, “it was perfect.”

In my other phase, in which we don’t count calories, I’ve had ups and downs, that’s true but I’ve allowed my body to decide what it wants at a certain time, no matter if it’s more or less, if it asks it’s because it needs it and I have to listen to it. My period has been regulated only as I have been eating more and educating my body to eat according to what things are healthier, always adapting. I have had more freedom when it comes to cooking, I have not carried the mobile up and down looking for what I have eaten, nor weigh myself so often, at most once every two weeks, after all, health and food try to feed you as it should, it is not based on numbers and that is where many people fall. I haven’t lived thinking about whether this food or the other one was going to make me fat or not and frankly, I feel just as good without obsessing about exercising every day or not or if I see my abs in the mirror. With this, in the end, you end up basing all your existence on the physique.

Between these two phases I have learned many things, especially in the low moments, where your body shows you signs of alarm, where it expresses that something you are not doing well. Of course, this has not been about counting calories but my nerves but, it has led me to really think about enjoying the food, every bite, without thinking about anything else. Counting calories, I’m sorry, but it doesn’t give that freedom. Nor does gym life give it, it’s okay to exercise but not to be an obsessive of the physique, in fact, that also has a name: vigorexia. I don’t mean that everyone who trains or goes to the gym to feel good has this but, there are times when, I’ve felt it and heard it from others. It is one thing to exercise and another very different thing to obsess over it, to live looking at every small area of fat and to immediately start doing everything to remove it… That, I’m so sorry, but it’s not normal and it doesn’t really benefit anyone.

Not counting calories allows me to train when my body asks for it, it tends to be three or four times a week. If for the rest of the days I don’t feel like it or I’m working, I’m not obsessed because one day or two I haven’t exercised. Like I said, I have more freedom. It’s funny that I’ve always been in this dilemma, in fact, since I was a pretty thin girl who was obsessed because her bones looked too much or I didn’t eat enough, all I’ve had to do has been let myself flow and eat, that’s all. And I think this is something that is easily forgotten, in fact, we eat without thinking, without thanking it, without sithering to think about where each food comes from and what it will provide you with.

Many of the people who control their weight so much is because they feel insecure, they don’t love themselves and they believe that by having a perfect body they will attract more attention and less rejection. I’ve been there, yes, like everybody else. I can assure you that when you stop worrying about what people will say or whether or not they will accept you in any social group, you start to realize that you do things for others and not for yourself, you stop listening and your body reveals itself, you stop understanding yourself and the car is breaking down. We are not perfect and we will never be, we become obsessed with what we want, it is not good to keep our minds glued to things that, later, will not serve us as the calorie count, do you think that in 20 years you will have the same body and eat the same thing? NO, our body is always changing, even without realizing it. That’s why, I eat and do what I want, feed myself and enjoy the food that is, after all, what needs to be done and what benefits the body the most.

As long as you eat healthy, don’t worry, you’re in good hands, right? 🙂


Remember you can support my blog through Patreon, I write short stories more elaborated and personal:

www.patreon.com/trackontime