Publicado en Relatos

Un Nombre:

Leyendo el periódico durante horas y ya me había dado cuenta de que todavía no me habían puesto un nombre. Habían encontrado al periodista muerto en medio de la plaza de la ciudad pero, todavía no tenía un nombre. Durante estos días tan solo han dedicado los titulares al tal Doyle Hichman, a sus hijos y a su ex mujer que casi muere de un infarto al enterarse de que el ricachón la había palmado, menuda sorpresa. Pero yo, tan solo quería un nombre. Fantaseaba con cuál podría ser, la Policía siempre era muy creativa cuando tenía que ver con casos de asesinato y, mucho más, cuando eran de carácter profesional. Este lo fue. Tan solo dejé el cadáver en medio de la calle por puro aburrimiento, el tío para el que trabajo estará a punto de llamarme para echarme la bronca… ¿o no? Ni idea. Creo que este periódico no atiende a los verdaderos detalles.

¿Sería la gata salvaje? Nah, parece de telenovela. ¿La mujer de negro? Nunca me han visto, no podrían determinar el color. ¿Pluma sangrienta? Nah, eso tenía que ver con el muerto, yo solamente hice lo que debía hacer para que mi cuenta del banco creciera a medio millón más. Debía ser algo con dos palabras, pegadizo, algo que les hiciese recordar el caso… ¿muerte en el callejón? Tipicazo. Ajj, podría estar así todo el día. Tiré el periódico a un lado del sofá y vi que me había llegado un mensaje del que me contrató: “¿Estás loca? ¿Has dejado el cadáver en medio de la calle más transitada de Brooklyn? ¡El trato incluía discreción! Ahora mismo estoy dudando de tu profesionalidad. ¡Llámame!”. Ups, esa había sido yo. Era un exagerado, él me contrata para que mate a un periodista que indagaba en sus asuntos mafiosos y ahora me viene con gilipolleces, ¿quién es aquí el poco discreto? El que me llama a mi teléfono privado diciendo “llámame”, dios, los hombres nunca aprenden.

Encendí la tele. Todo tenía que ver con Hichman, era aburrido. Puse los ojos en blanco y la apagué, a la vez que sonó la puerta de la habitación del hotel, me acerqué a ella con cuidado con una mano puesta en el arma que tenía sujeta en la pierna derecha. Al abrir, me topé con el idiota que me había dejado el mensaje con una Glock apuntándome en la cabeza, entrando en mi piso como si fuera su casa. Se cerró la puerta tras él y nos plantamos en el salón, si hubiera sabido que iba a tener visita, hubiera arreglado ese desastre, tenía braguitas y sujetadores por todas partes… ups.

– ¡Te dije que necesitábamos discreción, no una hoguera en medio del pueblo!

– ¿Una hoguera? Pensaba que era un muerto…

– No juegues conmigo, Gloria. Un trato es un trato, no has cumplido tu parte – su voz era aún más seria pero, todavía podía sacar partido de la conversación -.

– El trato era matarle y está muerto, me habéis pagado y yo me voy por donde he venido, no encontrarán nada – respondí, despreocupada – No seas tan dramático.

– ¿Dramático yo? ¡Reza para que los federales no llamen a nuestra puerta! – empezaba a bajar el arma, aunque seguía nervioso -.

– No te lo tengas tan creído, no eres tan guapo – le guiñé un ojo, algo coqueta, no me mataría ni aunque le pagasen -.

– ¡Joder, Gloria!

En cuanto me di cuenta, habíamos acabado en la cama. El tío se movía bien aunque fuese idiota, todo había que decirlo… Me fumé un cigarrillo y entró una noticia nueva en mi teléfono: “¿Acechará la Dama Oscura de nuevo?”. La Dama Oscura, ¿eh? Me gusta. Sonreí a la vez que recogía mis cosas y salía del hotel, mientras dejaba al señor dramas roncando en la cama, le echarían a patadas, tendría un despertar más que marchoso y vendría a matarme. ¡Hasta la vista Brooklyn!


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos cortos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


A Name:

Reading the newspaper for hours and I had already realized that I didn’t have a name yet. They had found the journalist dead in the middle of the city square but I still didn’t have a name. During these days they have only dedicated the headlines to Doyle Hichman, his children and his ex-wife who almost died of a heart attack when she heard the news that the rich guy had been murdered, what a surprise! But I just wanted a name. Fantasizing what it might be, the police were always very creative when it had to do with murder cases and, much more, when they were professional in nature. This one was. I just left the body in the middle of the street out of sheer boredom, the guy I work for is about to call me to tease me… won’t he? I have no idea. I don’t think this newspaper gets the correct details.

Would it be the wild cat? Nah, it looks like a soap opera. The woman in black? They’ve never seen me, they couldn’t determine the color. Bloody feather? Nah, that had to do with the dead man, I just did what I had to do to get my bank account to grow to half a million more. It must have been something with two words, catchy, something that made them remember the case… death in the alley? That’s tipical. Ajj, I could be like this all day. I threw the newspaper to the side of the couch and saw that I had got a message from the guy who hired me: “Are you crazy? Did you leave the body in the middle of Brooklyn’s busiest street? The deal included discretion! Right now I’m doubting your professionalism. Call me!” Ups, that was me. It was an exaggeration, he hires me to kill a journalist who investigated his mafia affairs and now he blames me, who is here the little discreet? Whoever calls me on my private phone saying “call me”. God, men never learn.

I turned on the TV. Everything had to do with Hichman, it was boring. I turned my eyes blank and turned it off, while the door of the hotel room stood, I approached it carefully with a hand placed on the gun that was holding on my right leg. When I opened up, I ran into the idiot who left me the message with a Glock pointing at my head, coming into my apartment like it was his house. The door was closed behind him and we stood in the living room, if I had known I was going to have a visitor, I would have arranged that disaster, I had panties and bras everywhere… Ups.

– I told you we needed discretion, not a bonfire in the middle of town!

– A bonfire? I thought it was a dead man…

– Don’t play with me, Gloria. A deal is a deal, you haven’t done your part – his voice was even more serious but, I could still take advantage of the conversation -.

– The deal was to kill him and he’s dead, you paid me and I’m going where I came from, they won’t find anything -I answered, carefree – Don’t be so dramatic.

– Dramatic me? Pray the feds don’t knock on our door! – he was starting to put the gun down, even though he was still nervous -.

– Don’t keep it so believful, you’re not so handsome – I winked at him, flirting a little, he wouldn’t kill me even if someone paid him -.

– Damn it, Gloria!

As soon as I realized, we ended up on bed. The guy moved well even being an idiot, everything had to be said… I smoked a cigarette and good news came in on my phone: “Will the Dark Lady lurk again?” Dark Lady, huh? I like it. I smiled at the same time as I picked up my things and left the hotel, as I left Mr. Dramas snoring in bed, when the cleaners kicked him out, he gonna have a more than a withered awakening and I’m sure he gonna come to kill me. See you soon, Brooklyn!


Remember you can support the blog through Patreon, I write short stories more elaborated and personal:

www.patreon.com/trackontime


Autor:

Escritora. Estudiante de la vida y apasionada por la lectura y el aprendizaje. Siempre activa, esperando crear una nueva historia o personaje. La dominación de las palabras forma su existencia y la música un componente fundamental para una mente creativa.

Un comentario sobre “Un Nombre:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s