Publicado en Reflexiones

Tradiciones:

Todo tipo de tradición cultural es implantada en nuestra mente y día a día desde que nacemos y poco a poco, te “obligan” a seguirla cada año aunque tengas tus preguntas y dudas sobre si sería correcto el llevar este tipo de eventos a ese extremo de presión social al que nos someten. Desde tradiciones navideñas donde todo lo que comes son dulces y una mesa llena de comida como si se fuera a terminar el mundo mañana a Pascua donde lo que se hace es comprar la mona y reventarte un huevo duro en la cara, hasta fallas donde levantan muñecos de cartón de la nada para luego quemarlos o las noches de Halloween donde necesariamente tienes que disfrazarte y ver películas de miedo. Lo celebras hasta que te cuestionas por qué se hace esto realmente.

Todas las tradiciones tienen como fin el consumismo, está claro. Compras pensando en tus amigos, familia y unos tíos segundos que viven no sé dónde y que no conoces de nada pero que les mandas un regalo para quedar bien porque, no nos olvidemos, estamos en el mundo de los “bien quedas”, sí. Esto significa que terminamos complaciendo a los demás en eventos de este tipo para que nos digan lo buenos que somos y lo impresionantes por haber sabido lo que le gusta o ingeniosos al haber elegido tan buen vestido para la boda, necesitamos VALIDACIÓN. Cuando entras al salón con un montón de regalos, seguro que te conviertes en la mejor madre, hermana, prima, tía o amiga del mundo, de repente, aunque no te trague ni dios. Curioso, ¿eh?

En todos los eventos necesitamos gente. Normalmente, te sientas a la mesa a esperar la comida donde no todo el mundo ha ayudado, ninguno se aguanta pero, como todos los años, vamos a comenzar de nuevo la historia de la hipocresía porque no vamos a disgustar a mamá con nuestras peleas, no vamos a hacer llorar a nuestra hija en plena cena de Navidad, que son días para estar en familia… Y sí, se pretende más que se habla, se vende una imagen falsa de una familia feliz, comprensiva, divertida, a la que le encantan las fotos y los pasteles de chocolate, claro, un punto de vista muy sano en lo que se refiere a amor propio, sí, el siempre estar para los demás y complacerles, mientras sales de su casa expirando aliviada porque no los tienes que ver hasta el año que viene.

Hemos llegado a un punto en que no podemos vivir sin ellas, sobretodo en esta época de pandemia donde podría peligrar el “estar en familia” durante la Navidad, todo el mundo preocupado por si no van a poder pasarlo juntos, el Gobierno queriendo salvarnos de la desgracia de no poder ir a comprar regalos y ser la cara perfecta de una familia feliz. Como si se acabara el mundo por no celebrar una tradición, cuando yo no me he muerto por no celebrar nada de esto y, si lo he hecho no he ido mostrándolas en todas partes para que me digan lo buena hija que soy, que esque nos queda muy bien el nombre “bien quedas”, de verdad que sí.

He estado en la parte de familia que lo ha celebrado y en la parte que no, puedo decir que en la primera me he hartado de comer a partir de las 21:00pm de la noche y he quedado en Nochevieja para salir de fiesta; a lo que también he cenado en Nochebuena una tortilla de patatas y cebolla con un caldito de verduras, hemos estado de charla un par de horas y me he ido a dormir pronto sin celebrar Nochevieja quedándome en casa leyendo porque no quería aguantar a ningún idiota borracho. He comprado un montón de regalos para mi familia súper estresada y no he comprado nada en absoluto, he ahorrado dinero y hemos sido igual de felices. Y sigo viva, ¿eh? Eso lo remarco, por si acaso.

He conocido personas estresadísimas haciendo eventos de Navidad o Halloween, por ejemplo, tratando de planificar todo, que sea perfecto, que todo el mundo tenga lo que quiere, sin parar un segundo hasta llegado el día, donde reconocen que ha sido de locos y se arrepienten de haberlo celebrado pero, al año que viene, otra vez lo mismo porque quejarse es gratis. No sigo tradiciones porque no comparto en lo que está basado todo esto, no comparto la idea de familia feliz porque es la que tú eliges no la que te dan y con la que tienes que fingir que te cae bien, tampoco el convertir un evento social que es para estar con personas que quieres en un día de obligaciones, de estrés y para los demás, tampoco el hecho de quedar bien con todos para que no me vean como un bicho raro, la verdad es que no. Las tradiciones y yo no estamos en la misma onda, de hecho, yo hago las mías y no por obligación ni las sigo a rajatabla, hago lo que me apetece cuando quiero y me siento bien, no necesito nada de esto para ser feliz.

Y esperad que de esto también tenemos algunos estereotipos que nos definen, he oído de todo: “¿cómo que no celebras Navidad? ¿Esque estás mal con tu familia?”, “¿no lo celebras? Pues qué sosa eres…”, “ah pero, ¿que no vienes en Nochevieja? Amargada estás un rato”, “¿no te gusta celebrarlo? Dios, sí que eres rara…”. Haces frente a críticas donde debes entender que cada uno tiene su creencia en este aspecto, exigiendo respeto pero sin respetar el que tú no quieras celebrarlo. Esto, obviamente, no nos define como personas, son solo comentarios y cada uno hará lo que querrá en su casa pero ya vale de propaganda barata, a mí no me hace falta decir que no celebro nada, tampoco dar explicaciones como mucha gente espera que haga y tampoco el comprometerme a ir a lugares a los que ni me apetece comer tanto y donde el 99% de personas que hay son las mismas a las que no voy a hablar en toda la cena.

Somos los mismos con tradiciones o sin ellas, elige siempre lo mejor para ti y no te frenes por críticas, haz lo que creas correcto.


Traditions:

Every kind of cultural tradition is implanted in our minds and day by day since we are born and gradually, they “force” you to follow it every year even if you have your questions and doubts about whether it would be right to take these kinds of events to that extreme of social pressure to which they subject us. From Christmas traditions where all you eat are sweet and a table full of food as if the world is going to end tomorrow, to Easter where what we do is eat a cake and break a boiled egg in our face, to “fallas” where people lift cardboard dolls out of nowhere and then burn them or Halloween nights where you necessarily have to dress up and whatch scary movies. You celebrate it until you question why this is actually happening.

All traditions have the end of consumerism, it’s clear. You get things at the shop thinking about friends, family and a few second uncles who live you don’t know where and you don’t even know them but you force yourself to buy them a gift to look good to them, because we don’t forget we’re living in a world of “make a good impression”, yes. This means we end up pleasing others at events of this kind to show people how good we are or how impressive was to buy the perfect gift they like or even how beautiful you look with that dress you gonna bring to the wedding, we need VALIDATION. As same as when you walk through the hallway with lots of gifts, I’m sure you gonna become in the best mother, sister, cousin, aunt or friend in the world, all of a sudden, even knowing anyone there liked you before. Quite funny, right?

At all events we need people. Normally, you sit at the table and wait for the food where not everyone has helped, none of them like each other but every year, we’re going to start the hipocrisy story again because we don’t want out Mom gets upset with our fights, we don’t want our daughter cry at Christmas dinner because this are days where we have to be with family… And yes, more pretend than talk. always showing that false image of a happy, understanding, funny family, who love chocolate cakes and take pictures, a very healthy point of view when it comes to self-love, of course, always serving and pleasing others, while leaving their house expiring relieved because you don’t have to see them again until next year.

We have reached a pont where we cannot live without them, specially in this pandemic moments where “be with family” at Christmas is in danger, everyone is worried about they wouln’t be with them, the Government trying to save us from the misfortune of not being able to buy gifts and be the perfect face of a happy family. Treating this issue as if the world gonna end just a tradition is not gonna be celebrated when I didn’t die, even I don’t have to show everyone if I celebrate it to show all people I know how a good daughter I am, for this we’re so good in that “make a good impression” thing.

I have been in both scenarios, the family who celebrate this kind of events and the other part of the family who don’t. At the first one, I ate a lot since 21:00pm at night and went on a party on New Year’s Eve; at the second one, I ate on Christmas Eve a potato and onion omellete and a vegetables miso, chatting during a couple of hours and went to sleep soon without celebrating even New Year’s Eve by staying at home reading because I didn’t want to go with any drunken idiots. I bought also lots of gifts feeling very stressed for my family and also nothing at all, saving money and feeling happy anyway. And, of course, I’m still alive, right? I say it, just in case.

I have met very stressed people doing Christmas or Halloween events, for example, trying to plan everything, make it perfect, that everyone has what they want, without severing a second until the day comes, where they recognize that it has been crazy and they regret having celebrated it but, next year, again the same thing because complaining is free. I don’t follow traditions because I don’t share what all this is based on, I don’t share the idea of a happy family because it’s the one you choose not the one you get and with which you have to pretend that you like them, nor the turning of a social event that is to be with people you love on a day of obligations, stress and for others, nor the fact that I look good in the eyes of everyone else so that they don’t see me as a freak, I really don’t. Traditions and I are not on the same wavelength, in fact, I do mine and out of obligations or follow them to slash, I do what I want when I want and I feel good, I don’t need any of this to be happy.

And wait because we have also some stereotypes that pretend to define us, I have heard every type of them: “Don’t you celebrate Christmas? Why? Aren’t you in a good relationship with your family?”, “You don’t gonna celebrate it? You’re so dull”, “Ah but, you’re not coming on New Year’s Eve? Bitter”, “You don’t like to celebrate it? argh, you’re so weird”. As always, you face criticism where you have to understand that everyone has their belief in this aspect, demanding respect because they celebrate all this but not respecting you for not celebrating it. This, obviously don’t define us at all as a person, they’re just comments and at the end, everyone do what they want in their house but don’t use cheap propaganda, I mean we don’t need to say to all people we meet that we celebrate it or not, it’s not necessary to give explanations to anyone, not even commiting with others to go to places where we don’t want to eat too much and where the 99% of people there is the same which I don’t gonna talk with during dinner.

We are the same with or without traditions, always choose what’s best for you and don’t stop by criticism, do what you think is right for you.

Autor:

Escritora. Estudiante de la vida y apasionada por la lectura y el aprendizaje. Siempre activa, esperando crear una nueva historia o personaje. La dominación de las palabras forma su existencia y la música un componente fundamental para una mente creativa.

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