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Masturbación y Cultura:

Qué mejor forma de volver a hacer reflexiones en el blog hablando de uno de los temas más peliagudos de esta sociedad, ¿verdad? Diría que es interesante cómo nos empeñamos en tratar ciertos temas como es la sexualidad como un tabú, algo de lo que no se puede hablar o, como mucho, de lo cual tan solo se permite susurrar entre personas del mismo sexo, jamás con alguien de distinto, ¿podrían pensar que eres una puta? Todo parece ir entorno a esa idea que nos han creado desde que somos pequeños a que masturbarse es pecado, está mal o es vergonzoso, incluso yo cuando era adolescente no me atrevía a hablar de este tipo de cosas en público, ni siquiera con mi familia, me ruborizaba y mentía diciendo que yo no hacía nada de eso o que no sabía de qué estaban hablando cuando era consciente de que todo el mundo lo hacía en su intimidad pero prefiriendo no mostrarlo.

Muchos pueden interpretar la masturbación como algo asqueroso, indecente, pecado, un tema del que no se debe tratar en una conversación, pervertido, fuera de lugar, guarro, algo que solo hacen las “putas” o un acto vergonzoso. Por supuesto, se puede entender así, todo el mundo es libre de hacerlo, incluso, de opinar. Pero, vamos a otorgarnos esa puerta entreabierta que nos hace cuestionar estas palabras anteriores porque tan solo son cosas que otros opinan, que otros interpretan o que pretenden mostrar frente a los demás, no nuestra propia opinión porque, todos debemos sincerarnos, disfrutamos con ello, son unos instantes compartidos con nosotros mismos que, a veces, necesitamos en momentos de estrés extremo o quizá, para desconectar del trabajo, la verdad, da igual cuál sea el fin, puede que te guste y ya está, te sientas a gusto al terminar o durante el proceso, digamos que negándolo, tan solo nos mentimos a nosotros mismos.

Después de tanto tiempo avergonzándome, puedo considerar el masturbarse como un acto de amor propio, auto cuidado, auto conocimiento de tu sexualidad, un momento a solas en el que no compartes con nadie más y te permites tener no como esos descansos que prometes cogerte en el trabajo y que nunca te los concedes, diría que es una forma de mirarte y comprenderte un poco más. Viéndolo de esta forma no hay nada de malo en disfrutar de uno mismo en la intimidad, aún escuchando a gente burlándose de aquellos que lo hacen como en el colegio o instituto lo hemos podido vivir, experimentando las mismas risas en el trabajo traídas de personas que consideraría incultas y con poco amor propio para considerar algo así como un pasatiempo del que mofarse. Comentarlo en público como lo estoy haciendo ahora tiende a hacerte sentir bien, a ver que no hay nada de malo en ello y en sentir un poco más de confianza en ti misma que creo que de eso falta bastante en la sociedad en la que vivimos.

Hay incluso comentarios extremos, desde no practicar el sexo hasta el matrimonio o el hecho de que masturbarse te va a llevar al infierno cuando tocarse un brazo no está penado, diría que lo mismo debería pasar con tocar una parte íntima de tu cuerpo, es tuya, ¿no? Veo demasiado pensamiento limitante, un conglomerado de críticas hacia algo que debería empoderar no dar miedo de expresar, hay gente joven que no habla de esto con nadie y terminan siendo personas avergonzadas por su sexualidad, les cuesta abrirse en este campo con sus parejas y terminan no queriéndose a sí mismos, apoyaría el compartirlo con alguien cercano, alguien que conozcas y con el que puedas sincerarte, hablar sin tapujos, sin vergúenzas. Esto me recuerda un poco a la homofobia en ciertas ocasiones, cuando la gente los nubla de odio cuando no saben qué critican, cuando el juzgar existe por vicio.

Vemos las cosas de esta forma porque nos lo han enseñado así, por lo vivimos día a día, por miedo al qué dirán y la esperanza de poder hacerlo a escondidas una noche más sin que nadie te vea u oiga, un momento más tuyo del que avergonzarte y el que te vuelve débil en vez de empoderarte y considerarlo una fortaleza. Nos enseñan a juzgarnos, a hablarnos mal a nosotros mismos, a no escucharnos o comprendernos, a llevar una lista de cosas que hacer sin parar un minuto, sin tener mucho tiempo de pensar qué es realmente lo que nos apetece hacer. Miramos a ambos lados esperando que nuestros amigos opinen para saber qué decir nosotros, esperamos que nadie saque el tema para no tener que incomodarte en tu silla y mostrar una sonrisa tímida y negar con la cabeza que no haces nada malo, cuando lo que consideramos malo tan solo es amor propio y un acto de dignidad que puedes compartir con tu corazón, nadie más te va a querer tanto como tú mism@.


Masturbation and Culture:

What better way to re-reflect on the blog talking about one of the most dangerous topics in this society, right? I would say it’s interesting how we strive to treat certain issues such as sexuality as a taboo, something you can’t talk about or, at best, that you only allow yourself to whisper to people of the same sex, never with someone of different one, they would think you’re a whore? Everything seems to be going around that idea that they have created for us since we are small to masturbate is wrong or it is embarrassing, even I as a teenager did not dare to talk about this kind of thing in public, not even with my family, I blushed and lied saying that I did not do any of that or that I did not know what they were talking about when I was aware that everyone was doing it in their privacy but preferring not to show it.

Many people can interpret masturbation as something disgusting, indecent, sinful, a topic that should not be dealt with in a conversation, perverted, mis-place, filthy, something we shouldn’t do or an embarrassing act. Of course, you can understand it that way, everyone is free to even have an opinion. But, let’s give ourselves that ajar door that makes us question these earlier words because they are just things that others think, that others interpret or that they pretend to show in front of others, not our own opinion because, we must all be honest, we enjoy it, they are a few moments shared with ourselves that we sometimes need in times of extreme stress or perhaps, to disconnect from work, the truth, no matter what the end, you may like it and that’s it, you feel at ease at the end or during the process, let’s say that by denying it, we just lie to ourselves.

After so much time embarrassing myself about it, I can consider masturbating as an act of self-love, self-care, self-knowledge of your sexuality, a moment alone when you don’t share with anyone else and you allow yourself to have not like those breaks that you promise to at work and that you never grant them, I would say it’s a way to look at you and understand you a little more. Seeing it this way there is nothing wrong with enjoying oneself in privacy, even listening to people mocking those who do it as in school or institute we have been able to live it, experiencing the same laughs at work brought from people that I would consider uneducated and with little self-love to consider something like something to mock about. Commenting on it in public as I’m doing now tends to make you feel good, to see that there’s nothing wrong with it, and to feel a little more confident in yourself than I think that’s quite a lacking in the society we live in.

There are even extreme comments, from not practicing sex until marriage or even the fact that masturbating is going to lead you to hell when touching your arm is completely allowed, I’d say the same should happen with touching an intimate part of your body, it’s yours, right? I see too much limiting thinking, a conglomerate of criticism of something that should empower us not to be afraid to express, there are young people who do not talk about this with anyone and end up being people ashamed of their sexuality, they find it difficult to open up in this field with their partners and end up not loving themselves, I would support sharing it with someone close to you, someone you know and with which you can be sincere , speak without plugging, without shame. This reminds me a little of homophobia on certain occasions, when people cloud them with hate when they don’t know what they criticize, when judgment exists by vice.

We see things this way because people have taught us this way, so we live it day by day, for fear of what they will say and the hope of being able to do it in secret one more night without anyone seeing or hearing you, a moment more yours to be ashamed of and the one that makes you weak instead of empowering you and considering it as a strenth. They teach us to judge ourselves, to speak ill to ourselves, not to listen to or understand us, to carry a list of things to do without resting for a minute, without having much time to think about what we really want to do. We look both ways waiting for our friends to think about what to say, we hope that no one brings the subject out so as not to have to bother you in your chair and show a shy smile and deny with your head that you do nothing wrong, when what we consider bad is only self-love and an act of dignity that you can share with your heart, no one else will love you as much as you do.

Autor:

Escritora. Estudiante de la vida y apasionada por la lectura y el aprendizaje. Siempre activa, esperando crear una nueva historia o personaje. La dominación de las palabras forma su existencia y la música un componente fundamental para una mente creativa.

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