Publicado en Reflexiones

Cómo Llevar una Relación a Distancia:

como llevar una relacion a distancia

Me apetecía mucho hablar sobre esto porque hay varias cosas que recuerdo de esos momentos en los que Fabio y yo estuvimos alejados el uno del otro durante unos nueve meses o algo más. Pienso en los pequeños errores que pudimos haber cometido emocionalmente y creo que cada vez, voy aprendiendo un poco más de ello; hay mucha gente que tiene este problema, parejas que se han distanciado por temas de trabajo y estudios pero que siguen manteniendo su relación a distancia, es difícil pero se puede hacer algo más llevadera si no te permites llegar a ciertos límites. En este caso, me gustaría ayudaros en esta situación si alguien ha pasado o está pasando por algo así, empatizo porque sé que es duro estar a kilómetros de esa persona que te hace sonreír cada día y te manda mensajes de buenos días…

Creo que una de las cosas a comentar, sería el no desesperarse. Este fue un fallo mío bastante recurrente, dada la difícil situación en la que me encontraba con mi familia, tenía ganas de seguir adelante y formar una vida con Fabio, evidente. Me sentía desesperada constantemente porque las visitas de un par de días cada fin de semana o cada dos, ya no eran suficientes, quería más y no podía tenerlo, mi única opción era esperar. Si te desesperas, va a ser peor porque tú misma te creas un abismo de ansiedad que eres incapaz de controlar, te sumes en la tristeza, en que las cosas deberían ser distintas y en que tan solo quieres estar con esa persona, sin fijarte en lo que hay a tu alrededor o en las personas que te están ayudando a sobrellevarlo. Es importante llevarlo con calma.

Otra de las cosas que apuntaría para llevar una relación a distancia sana, sería el no presionar al otro. Ambos pasáis por una circunstancia difícil y más cuando lleváis juntos mucho tiempo, así que, lo que menos hay que hacer es forzar las situaciones para que sean como tú quieres porque puedes provocar que la otra persona se enfade y, estando a distancia, te va a crear más ansiedad que no te conteste a esos mensajes confusos y desesperados que le mandas para intentar que no se enfade contigo. En mi caso, presionaba sin darme cuenta y tuve que contenerme un poco, por mucho que deseara que todo cambiara a mejor, teníamos que aguantar como estábamos sin poder ver otra salida.

Disfruta de los pequeños y fugaces momentos en los que podéis estar juntos. Aconsejo que no os amarguéis en esos pequeños instantes que podéis veros en persona pensando que ya no os veréis otra vez hasta no sabéis cuánto tiempo, sino que, disfrutéis de ese tiempo que os han regalado para estar juntos, tal y como decidisteis hacer en su día. Id donde habíais planeado ir, contaros las útlimas novedades que no habéis podido comentar por teléfono, abrazaros, besaros cuanto podáis y sentiros cercanos hasta la siguiente pausa. Para mí era fácil estar súper contenta con Fabio porque simpre me hace reír, lo que no soportaba eran las despedidas, me volvía en el autobús llorando y, al final, olvidaba lo bien que me lo había pasado durante esos dos mágicos días.

No os lo digáis todo en las llamadas de teléfono. Preguntaréis, ¿y por qué no? Es extraño pero, cuando ya lo has contado todo por el móvil, cuando estéis juntos, ¿qué os vais a contar? No sé si alguien lo habrá experimentado pero, se crea una especie de silencio en el que tendéis a miraros como diciendo: “bueno, ¿y qué le cuento? Ya sabe hasta lo que he desayunado esta mañana…” y tiende a ser una visita o una unión después de un tiempo, algo incómoda tan solo por el hecho de haber contado más de la cuenta por teléfono. Me ha pasado pero Fabio tiende a dar mucha conversación, así que, no fue problema… jeje.

Calmaros con el dichoso “Whatsapp”. Digo esto no por mí, sino porque lo he visto con muchas parejas. Enfados tontos porque la otra persona no ha respondido a un mensaje, montándose películas de que le estaba siendo infiel, que era un cerdo, que ya ves tú qué hacía ella esperándole… y resulta que estaba dándose una ducha y tenía el móvil en silencio. Así que, calma por favor, que estéis distanciados no quiere decir que el otro tenga que estar pendiente del teléfono las veinticuatro horas del día para responderte, tiene otras cosas que hacer. Además, en este tipo de aplicaciones, se malentiende todo y algo que parece un comentario normal, tiende a parecer una acusación de la que el otro trata de defenderse y no es nada por el estilo. Os aconsejaría que hablárais más por teléfono, al menos, os entenderéis mejor.

Los celos os los guardáis en casa. No soy una persona celosa, esto lo incluyo para quién lo sea, dado que, hay personas y carácteres diferentes en este mundo, así que, digamos que prefiero incluirlo para dar una visión más general. Los celos son una conducta muy tóxica en las relaciones, tanto que pueden hacer que una unión muy fuerte entre dos personas se rompa por el simple hecho de no confiar en ella, la base que debe tener una relación siempre: CONFIANZA, si no la hay, no sigas, es inútil. Estáis a distancia, evidentemente cada uno tiene a sus amigos o personas con las que os gusta ir, no vais a negaros porque al otro le pique que lo hagas, de hecho, no debería, pero bueno. Estando celosas, lo que provocaréis desde un principio, será una ruptura bastante prematura, nadie va a estar aguantando actitudes como esta todo el tiempo, ¿verdad? Y quién las aguante, es de ser persona paciente…

Sentirse sensible es muy normal. Esto lo digo por que a mí me pasaba mucho. Cuando ocurría algo importante en mi vida, no podía evitar pensar que no estaba Fabio para verlo o cuando necesitaba que me abrazara por alguna situación que me hacía sentir bastante mal, pues recordaba que no estaba allí para hacerlo. En esos momentos, tan solo tenía más ganas de llorar o ni siquiera me apetecía hablar, tratando de esconderlo de alguna forma porque no quería ser pesada con los demás. Así que, si os apetece llorar, hacedlo, echarle de menos es normal, exterioriza tus emociones…

Recordad que todo se acaba. Os aseguro que la espera se termina y se cumple lo que tanto estabas deseando, creo que soy una prueba viviente de ello. Tras nueve meses de distancia, Fabio me confirmó el día que venía a buscarme para irnos a vivir juntos. En un principio, no me lo podía creer porque llevábamos tanto tiempo esperando que me descolocó pero, cuando lo vi abajo esperándome con el coche, se me iluminó la cara y ya pude creerme que todo aquello iba muy en serio. Pensad que todo llega y no desesperéis, cuando os déis cuenta, estaréis juntos…

¿Habéis tenido una experiencia similar? ¿Estáis pasando por una situación así? Ponedlo en comentarios, ¡os leo!