Publicado en Reflexiones

Por Qué Escribir un Diario:

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Siempre he creído que escribir un diario es algo personal y cada uno debería elegir si quiere escribir uno o no, va a ser privado y nadie tiene por qué leerlo si la persona que lo escribe no quiere. El motivo de este título es simplemente, por lo bien que me ha ido a mí, por lo terapéutico que resulta, sobretodo en esos momentos en los que te sientes sola y no tienes ni idea de qué hacer con tu vida, lees un par de veces lo que has escrito y empiezas a ver otra perspectiva, viéndolo todo muy claro. Ha sido mi compañero de viaje, mi guía, mi amigo leal, al que le confieso todos mis miedos, pensamientos, inseguridades, aunque sea una libreta es con quién me siento más cómoda y abierta hablando/escribiendo.

Con este post no quiero obligar a nadie a escribir un diario, ni nada por el estilo, con esto trato de dar a conocer algo que podría ayudaros a exteriorizar todo el peso que os suele caer encima durante todo el día, la vida a veces es complicada y con solo escribirlo durante un rato, te empiezas a sentir mejor, incluso, cuando estás muy enfadada o perdida en cuanto a una decisión importante se refiere. Es como hablar con un amigo, no puedes pedir consejo porque, evidentemente, no te va a contestar, pero te ayuda a tener aquellas ideas que has escrito claras, te das cuenta si tus pensamientos son erróneos, si tu decisión ha sido la correcta, es más, después de mucho tiempo, puedes reflexionar si fue o no fue la medida a tomar más adecuada para ti y tu entorno.

A veces, estamos confusos y podemos ser personas que no nos resulta fácil exteriorizar aquello que nos pasa, nos ronda por la cabeza o sentimos, puede que nos sintamos frustrados y no tenemos a nadie cerca a quién contárselo o a quién acudir, el diario es una buena herramienta para hacerlo, no es nada bueno que un torrente tan intenso de sentimientos se quede dentro de nosotros. Aunque no solo sirve para las cosas malas, sino también para dejar constancia de los buenos momentos y recordarlos cuando lo desees, tan solo pones una señal en la página donde está ese día que puede que más adelante quieras recordar y tan solo tienes que abrirlo para ponerte a leerlo otra vez. En mi caso, tengo varios recuerdos muy buenos y que me encanta recordar cuando no tengo nada que hacer, son tan buenos que vale la pena pararse y volver a pensar en ellos, de hecho, hay varias señales en los diarios que tengo, siempre los guardo para que permanezcan conmigo allá donde voy porque son mis recuerdos y la Laura del pasado, esa personita ingenua a la que le ha tocado mover el culo en menos de tres años.

En muchas ocasiones, nos sentimos agobiados con el trabajo, los estudios o cualquier quehacer que tengamos, es normal, ocupamos nuestras vidas para evitar pensar en nuestros miedos, así que, es bueno tener un pequeño espacio donde desahogar todo eso para relajarnos y dejarnos llevar, ver que tampoco era para tanto al leer lo que hemos escrito. Me ha ayudado mucho a ser constante, a ver mis fallos en mis rutinas, a mejorar mi escritura y celebrar mis logros de forma más íntima y personal, por ello, creo que os ayudaría como me ha ayudado a mí en esos momentos en los que no puedes ni respirar y en esos que prefieres no levantarte de la cama tras un insomnio de tres pares de narices.

He tenido un diario desde que tenía cinco años, lo escribía porque mis padres siempre discutían y yo era la pelota que iba de una casa a otra, no me apetecía hablar de nada, cada vez me volvía más callada. Lo único que cambiaba era que mi mente no paraba, así que, cogí una hoja y empecé a escribir cómo me sentía, al día siguiente lo hice de igual forma porque me sentía triste y, tras varias veces, cogí una libreta y no perdí ni un solo día para escribirla. He ido mejorando mucho desde entonces, por supuesto, pero el diario también fue el que me impulsó a escribir en general, a contar historias, formar personajes, inventar situaciones, acontecimientos importantes… me abrió las puertas a otro mundo, así que, ¡os lo recomiendo!

¿Alguna vez habéis escrito un diario? Los que no… ¿os gustaría escribir uno?