Publicado en Personajes

La Escritora de Varias Realidades: Marie

28C

 

Relato procedente: “DIVINA JUVENTUD”

Nombre: Marie                                            Edad: 40 años

Ciudad Natal: Melburne        Estado Actual: Vive en el interior del libro que escribió

 

Descripción física:

Hace algún tiempo, mi cabello era castaño, tenía mucho volumen y podía manejarlo a mi antojo, nunca he entendido a esas personas que siempre se han quejado de su color o de tener un cabello como el mío, se supone que son difíciles pero he podido jugar con ello cuando lo he requerido; ahora son de color negro, mi cabello es mucho más fino y largo. Mis ojos castaños, ahora eran de un verdoso intenso, seguían siendo penetrantes pero algo más fieros que antes, nunca había visto una mirada tan perdida como la mía tras empezar a entender lo que estaba ocurriéndome por mucho que mi mente me dijese que era una completa locura. Mi cara empezaba a ser mucho más fina que antes, las arrugas desaparecían por completo conforme escribía con la pluma que me regaló mi abuelo. Pesaba unos tres kilos más pero seguía sintiéndome bien, me alegraba de no haber creado a un personaje con sobrepeso, fue un verdadero acierto…

Descripción de la personalidad:

Siempre he sido una persona muy sensible, a la vez, algo encerrada en mí misma, me ha encantado crear mi propio espacio con mis historias y personajes. Me ha gustado compartir todo pero, no he podido evitar ser desconfiada con aquellos que no he conocido lo suficiente como para mantener amistad o una simple conversación. No me gustan los silencios incómodos, tampoco la soberbia, la soledad fue mi enemiga durante mucho tiempo, ahora no puedo seguir adelante teniéndola a mi lado cada mañana aliándose a mis estados de ánimo. Al menos, no ha cambiado mi personalidad junto con mi físico y mi edad…

De hobbie a carrera:

Heredé el amor por la escritura de mi abuelo por parte de mi madre, era un hombre tierno, dedicado a lo que le apasionaba y nunca le vi dejar su máquina de escribir, tampoco aquellos ojos llenos de entusiasmo al terminar una historia. Empecé a interesarme por ello al ver lo que él veía en las palabras, era como un juego, era imaginación en estado puro y me gustaba experimentar con cualquier cosa que se me ocurría. Era una niña bastante insegura, así que, sentía esa confianza en mí misma que me faltaba en la vida real. era como si pudiera cambiar lo que quisiera de mi alrededor, sumergirme en una historia que yo misma había creado sin demasiada dificultad, controlaba esa parte de mi vida y eso me gustaba.

Desde que publiqué mi primer libro a los 20 años, no dejé de hacerlo, pasó de ser un hobbie para convertirse en aquello a lo que quería dedicar mi vida, justo como lo hizo mi abuelo cuando vivía, supongo que he continuado con su legado… Mi alrededor mejoraba porque a la gente le gustaban mis libros, disfrutaban con ellos, empezaba a formar parte de una sociedad de la que me escondía debido a mis inseguridades. Me sorprendí a mí misma siguiendo con mi pasión, sin parar de escribir, sin parar de imaginar…

Tiempo sin palabras:

Durante años, no conseguía escribir una sola frase sin atascarme. Había sacado a la venta unos veinte libros, mis escritos habían tenido mucho éxito pero, lo que no esperaba era que la inspiración empezara a esfumarse de una manera tan nefasta, de hecho, dejé de publicar a los 34 años, una edad demasiado temprana para dejar la carrera de escritora, a mi parecer. Dejé todo esto atrás, muy a mi pesar, traté de aceptarlo aunque, de igual forma, no desaparecía de mi mente.

Las palabras tan solo dejaron de acompañarme, de ser parte de mi día a día, dejaron de existir sin más razón que la no aparición. Me pasaba los días nerviosa e inquieta, preguntándome si la razón por la que no aparecían era yo, mi poca disciplina, por negarme a exigirme demasiado a mí misma, por no estar atenta a los detalles… Poco a poco, fui perdiendo esa fama que había tenido entre los mejores escritores, era joven y recordaba tanto aquellos tiempos que no podía evitar pensar en ellos. Me había abandonado el sentido de la expresión, preguntándome una y mil veces si me estaba haciendo demasiado vieja como para sentir lo que sentía cuando era joven, eran cuestiones tan complejas que no tenía ni idea de cómo manejarlas, me sentí perdida durante todo ese tiempo.

La pluma que lo cambió todo:

Todo cambió por completo en cuanto cogí aquella pluma, la que me regaló mi abuelo cuando era pequeña, mientras me decía que la utilizara tan solo cuando me hiciese falta, cuando se gastaran totalmente mis palabras y no supiera muy bien cómo continuar. Supongo que, mi propia desesperación me llevó a coger aquella pluma delicada, diseñada para convertir la vida del escritor en algo diferente, a provocar su inmersión en el libro que escribe. Así ocurrió.

Al principio, empecé a coger la pluma de forma automática mientras hacía algunos cambios a mano en el libro que tenía entre manos sin darme cuenta de cómo me llamaba, cómo me gritaba para formar parte de mi escritura, sin ver el ansia de mi personaje por salir de las páginas sintiéndolo tan real dentro de mí tanto física como psicológicamente que no me daba cuenta de lo profundo que se estaba volviendo.

La pluma tenía inscrito en uno de los lados “Divina Juventud”, no sabía lo que significaba hasta mucho después, cuando lo leí detenidamente y me paré un minuto a pensarlo. Me estaba convirtiendo en el personaje de mi libro, la cual, era mucho más joven que yo, tenía 28 años de edad y, simplemente, me volví ella y empecé a vivir entre las páginas de mi propia historia. Tenía miedo, no sabía dónde iba a terminar…

Un libro especial:

Siempre había querido escribir un libro de fantasía donde todo pudiese volverse realidad, que todo se pudiera tocar, que las dimensiones estuvieran pegadas, que pudiéramos andar entre recuerdos pudiendo cambiar las cosas que quisiéramos. Quería que mi personaje viviese una aventura como esa, el problema era que no había escrito un personaje adicional que la acompañara y, sin mi pluma era difícil volver a mi despacho para crearlo. No tenía ni idea cuánto tiempo iba a estar aquí, había desaparecido por completo de mi realidad y parecía que fuera a formar parte de mis propias letras los próximos meses, quizá años, quizá… para siempre.

Me encontraba en una realidad paralela bastante curiosa. Era un lugar en el que siempre había temido estar, un lugar que jamás pensé que visitaría, un lugar que puede que me rompa el corazón… Es una realidad sin éxito, una realidad sin palabras, sin inspiración, sin aquellos libros que había escrito publicados… Mi protagonista era como yo en muchos aspectos de mi vida y también era escritora… Entre esas páginas había creado maravillas pero también se encontraban mis peores pesadillas y no tenía ni idea de cómo sentirme respecto a ello. A veces quería explorar aquel pequeño mundo que había formado, aquella ciudad perfecta donde podías ver dos lunas en el cielo, donde la gente era agradable, donde no sentía todas las miradas de los demás puestas en mí porque nadie me conocía… porque no había escrito nada.

A veces, deseaba volver. Otras, necesitaba explorar mi entorno por si alguna vez volvía y podía cambiar algo de la historia para que les gustara más a mis editores pero, cada vez, parecía que me alejara más de ella, como si la soledad fuera a colapsarme de un momento a otro, como si el silencio también se hubiera vuelto real…

Un futuro en otra realidad:

Esperaba que las cosas cambiasen, de verdad que lo esperaba. Cada día que pasa estoy en una realidad distinta donde puedo ver cada uno de mis miedos, donde me siento algo más retraída que de costumbre, donde no puedo ver más que gente pasar a mi lado sin tener la menor idea de quién era yo en realidad. ¿Las cosas podían cambiar? ¿Iba a quedarme aquí para siempre? Si era así… ¿qué iba a hacer?

Tan solo soy un personaje que camina entre páginas, que se empapa de su alrededor y que quizá, a veces, se siente como una marioneta. ¿Encontraría la llave para salir? ¿De verdad quería salir o me sentía más cómoda sin que nadie conociera mi identidad? ¿Alguna vez me había gustado el anonimato? Hay muchas cosas inconclusas que resolver, muchas preguntas que responder y sin tener la menor idea de cómo volver a una realidad que quizá, tampoco es la mía…

 

 

Autor:

Escritora. Estudiante de la vida y apasionada por la lectura y el aprendizaje. Siempre activa, esperando crear una nueva historia o personaje. La dominación de las palabras forma su existencia y la música un componente fundamental para una mente creativa.

2 comentarios sobre “La Escritora de Varias Realidades: Marie

  1. Hola Laura,

    ¿Fue esta entrada destinada a ser autobiográfica? En cualquier caso, sí o no, es un resumen de personaje bien desarrollado. Casi puedo verme sentada frente a Marie mientras cuenta su historia.

    Le gusta a 1 persona

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