Publicado en Reflexiones

Dependemos

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Dependemos tanto de un sí y un no, dependemos de las respuestas de otros, de los prejuicios, de las miradas. Dependemos de las inquietudes, las curiosidades, nos atraen las distancias cortas, los anhelos y de cualquiera con el que podemos cruzar un par de palabras. Dependemos de amores rotos, de esa soledad que no creemos necesitar, de los besos dados y los que quedan por dar. Dependemos del ayer, encadenados a pensar en una mañana, en planear lo que aún no ha llegado y pretender que todo ocurra más rápido.

Dependemos de los estados de ánimo, de nuestras idas y venidas, del dinero, de la confianza hacia alguien que no se la merece. Dependemos de opiniones infundadas, de falsas realidades, de personas que tal como vienen, se van. Dependemos de nuestro ego, del que marca las pautas, del que las sigue a rajatabla, del que las mira pero no se sorprende al comprobar que, otra vez, va a tener que agachar la cabeza. Dependemos de las recetas médicas, de un sinfín de mentiras, de cuentos infantiles, de traumas que permanecen ocultos en el subconsciente.

Dependemos de la inseguridad, de los momentos de flaqueza, de la negatividad y nos aferramos a la intimidad como si no hubiera nada más al otro lado. Dependemos de lo que hacen los demás porque creemos que de ahí, nacerán nuestras acciones. Dependemos de la presión y el control social que infunden en nosotros, de entender una sola lengua y no tener curiosidad por nada más.

Dependemos de otros para vivir aún siendo adultos, así como de videojuegos que manejan nuestras vidas y esos momentos agridulces que nos hacen cuestionarlo todo. Dependemos de los juicios de los demás, de las malas caras, de las miradas que matan y las falsas sonrisas. Dependemos de los errores cometidos, de las falsas expectativas y de esperanzas vacías, las depresiones sin causa y las malas compañías, de las críticas y los momentos de desesperación sin control.

Dependemos de la comida basura, de las malas lenguas y las fiestas sin sentido. Dependemos de las amistades aún sin saber si lo valen, del desprecio, las malas formas y el vivir entre sábanas de oro, somos dependientes de todo, dependemos de los demás mientras permanecemos vacíos, sin entender demasiado bien la palabra “independencia”…

Autor:

Escritora. Estudiante de la vida y apasionada por la lectura y el aprendizaje. Siempre activa, esperando crear una nueva historia o personaje. La dominación de las palabras forma su existencia y la música un componente fundamental para una mente creativa.

4 comentarios sobre “Dependemos

  1. Hola amoret!
    Por aqui pasaba leyendo tu exposición, y de verdad que nos han vendido la película de depender; del.panadero, del peluquero y un largo etc…. pero nos controlan, nos engañan con vanas creencias sin sentido y por supuesto de las heredadas.
    La interdependencia es sin duda una mejor opción, en la que todas las partes se benefician. Un besote!

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    1. Hola, holaaaa!!

      Dependemos de tantas cosas que nos olvidamos de lo que de verdad necesitamos, de proporcionarnos lo que realmente nos hace falta, de relajarnos y darnos nuestro espacio, siempre corriendo, siempre pensando, anticipándonos a las cosas sin darnos cuenta de que quiénes realmente importamos somos nosotros mismos y nada más, cuidarnos, respetarnos y querernos, creemos que todo se esfuma y tratamos de aferrarnos a ello con ansiedad, algo nefasto pero que perdura…

      Un placer leer tus comentarios, guapa!! Un besote grandote!! 🙂

      Me gusta

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